16/12/2023
VISITAR AL ENFERMO
Muy buenos días, tablerenses: Se acerca el día más importante del año para un cristiano: El nacimiento de Nuestro Señor.
Y a punto de despedirme de ustedes, quiero hacer una última reflexión. Durante este tiempo que hemos pasado aquí en esta ventanica hemos intentado compartir nuestra fe y ayudar a otros a compartirla.
Hoy, quiero llamar la atención sobre las obligaciones de un cristiano como son las obras de misericordia.
Las obras de misericordia están basadas en el Evangelio cuando Cristo nos dice por boca de Mateo:
Muchos de ustedes, como yo, recordaréis el "Catecismo", por medio del cual, mis queridos padres Marianistas nos enseñaban el buen camino. Así que os sonarán lo que son "Las Obras de Misericordia" corporales y espirituales.
Y dentro de las corporales encontramos: 1) Dar de comer al hambriento y 2) dar de beber al sediento.
Estas dos primeras se complementan y se refieren a la ayuda que debemos procurar en alimento y otros bienes a los más necesitados, a aquellos que no tienen lo indispensable para poder comer cada día.
Jesús, según recoge el evangelio de san Lucas recomienda: «El que tenga dos túnicas que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo» (Lc 3, 11).
3) Dar posada al peregrino.
En la antigüedad el dar posada a los viajeros era un asunto de vida o muerte, por lo complicado y arriesgado de las travesías. No es el caso hoy en día. Pero, aún así, podría tocarnos recibir a alguien en nuestra casa, no por pura hospitalidad de amistad o familia, sino por alguna verdadera necesidad.
4) Vestir al desnudo.
Esta obra de misericordia se dirige a paliar otra necesidad básica: el vestido. Muchas veces, se nos facilita con las recogidas de ropa que se hacen en Parroquias y otros centros. A la hora de entregar nuestra ropa es bueno pensar que podemos dar de lo que nos sobra o ya no nos sirve, pero también podemos dar de lo que aún es útil.
En la carta de Santiago se nos anima a ser generosos: «Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, calentaos o hartaos", pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?» (St 2, 15-16).
5) Visitar al enfermo
Se trata de una verdadera atención a los enfermos y ancianos, tanto en el aspecto físico, como en hacerles un rato de compañía.
El mejor ejemplo de la Sagrada Escritura es el de la Parábola del Buen Samaritano, que curó al herido y, al no poder continuar ocupándose directamente, confió los cuidados que necesitaba a otro a quien le ofreció pagarle. (Lc. 10, 30-37).
6) Visitar a los encarcelados
Consiste en visitar a los presos y prestarles no sólo ayuda material sino una asistencia espiritual que les sirva para mejorar como personas, enmendarse, aprender a desarrollar un trabajo que les pueda ser útil cuando terminen el tiempo asignado por la justicia, etc.
Significa también rescatar a los inocentes y secuestrados. En la antigüedad los cristianos pagaban para liberar esclavos o se cambiaban por prisioneros inocentes.
7) Enterrar a los difuntos
Cristo no tenía lugar sobre el que reposar. Un amigo, José de Arimatea, le cedió su tumba. Pero no sólo eso, sino que tuvo valor para presentarse ante Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. También participó Nicodemo, quien ayudó a sepultarlo. (Jn. 19, 38-42)
Enterrar a los mu***os parece un mandato superfluo, porque –de hecho- todos son enterrados. Pero, por ejemplo, en tiempo de guerra, puede ser un mandato muy exigente. ¿Por qué es importante dar digna sepultura al cuerpo humano? Por que el cuerpo humano ha sido alojamiento del Espíritu Santo. Somos “templos del Espíritu Santo (1 Cor 6, 19).
Pues queridos hermanos tablerenses, como último consejo del año, rebusquen en su interior y como nos enseña este fabuloso tango, hagan lo que a Dios agrada, o lo lamentarán.
Queden con Dios.
NNDNN. ⚔️❤️⚔️
"La Cama Vacía", así se titula este éxito musical interpretado por Oscar Agudelo. ¡Compártela! y Suscríbete a nuestro canal aquí: 👉 https://goo.gl/1z4y2D 👈...