Durante un tiempo nos vamos a encontrar aquí para prepararnos cada uno y en grupo para recibir el sacramento de la Confirmación. Para llegar aquí la mayoría hemos tenido que inscribirnos, hablar con los encargados, cumplir con los requisitos de edad o estudios. Los animadores también tienen que cumplir ciertos requisitos como ser miembros de comunidad y cierta experiencia. ¿Por qué tanto lío? ¿Qu
é hay en la Confirmación que la hace tan importante? La principal razón es porque la confirmación llega y se da en un tiempo importante para ti. Tiempo de búsqueda
Tiempo de plantearse el futuro
Tiempo de definición
Para la mayoría el colegio y los líos de la adolescencia van quedando atrás. Cada uno va dándose cuenta que si no pone mucho de su parte para ir dando pasos hacia adelante, nadie lo va a hacer. Cada uno tiene que ir definiendo...
* Maneras de pensar
* Maneras de relacionarse
* Maneras de trabajar
* Maneras de actuar
Tenemos que ir definiéndonos a nosotros mismos también. El "cuando sea mayor" está aquí, a la vuelta de la esquina y somos responsables de lo que podamos ser. La confirmación va a ser un espacio en que vamos a definirnos en un punto que es importantísimo para nosotros que fuimos bautizados cristianos (o que queremos serlo): Tenemos que definir nuestra postura frente a Dios, la Iglesia y nuestra fe. La confirmación ha de ayudarte a responder a la pregunta
¿Estoy dispuesto a apostar por una fe cristiana? ¿Quiero ser un joven cristiano hoy aquí? Por supuesto esta no será la primera ni la última vez que te hagas esta pregunta pero es un tiempo que se te ofrece. Para responder a esa pregunta hemos de ir respondiendo otras previas: ¿Quién soy yo que quiero apostar por la fe cristiana? ¿En qué se basa esta fe? ¿Cómo se vive o se puede vivir esta fe hoy en día? Pues bien, alrededor de esas preguntas es que se ha construido el programa de Confirmación
Así quisiéramos que estas reuniones no se conviertan en
* un curso escolar, sino una experiencia de vida
* un aprendizaje de información, sino una reflexión sobre lo que queremos creer
* un tiempo de vacilón, sino un buscar juntos lo que se nos pide como cristianos. Ahora ¿cómo encontrar todo esto? ¿No hay nada que nos guíe? La respuesta es la más fácil: dejarse llevar. Pero vamos a darnos cuenta que la confirmación es básicamente tres cosas:
1.Reflexionar sobre nuestra vida
Como Dios no ha dejado de actuar en la historia de la humanidad y en la historia de cada uno, una manera de descubrirlo es preguntándonos sobre lo que ha hecho con y por nosotros. Vamos a descubrir momentos significativos en nuestra vida donde hemos descubierto la presencia de Dios.
2. Encontrarnos con Alguien
Pero esta reflexión no es lo mismo que hacer un trabajo de investigación. Encontrar a Dios en la historia no es lo mismo que encontrar los tesoros de los faraones o las fórmulas matemáticas de los griegos. Encontrarnos con Dios es encontrarnos con Alguien, con otra persona. Y nos encontramos con Dios para dialogar con él tal como dos personas se encuentran. Así todo lo que nos ayude a reconocernos como personas, a saber quiénes somos nosotros que nos encontramos con esa "otra" persona, nos ayudará a dialogar con El.
3. Tomar decisiones. Así como no nos encontramos con un amigo sin que tomemos una postura frente a él (de alegría por encontrarlo o de frustración por tener que verlo, o de solidaridad o qué se yo) así no es posible acercarnos a Dios sin que tomemos una postura frente a El. Aunque sean pequeñas, ciertas decisiones han de irse tomando. Hacia el final de la preparación, no todo tiene que ser sabido ni decidido, pero la postura frente a Dios ha de ser un poco más clara de lo que es ahora que empezamos. Y lo mismo nuestra postura frente a lo que podemos hacer. Quizás nos sintamos llamados a vivir nuestra fe en comunidad, para alentarnos unos a otros y buscar juntos lo que Dios pueda pedirnos hoy en Requena. No se puede aceptar a Dios sin aceptar su invitación a actuar en el mundo. Lo bueno de todo esto, es que al tomar decisiones frente a Dios no estamos solos, El nos ayuda y nos alienta con su espíritu. Su espíritu es el que nos lanza ahora a esta aventura.
¿Estamos dispuestos a emprenderla? Cada paso comprende algunas actividades, encuentros y jornadas de reflexión. Lo único que se pide de vosotros es participación. Sólo los que participen tendrán elementos para decidir al final. Ahora queda sólo CAMINAR
Él les dijo: Id también vosotros a mi viña. Mateo 20, 7