13/03/2026
Cómo pesa ese madero ¡Oh! Señor,cargado sobre tus hombros,como te empuja hacia el suelo para, si cabe,humillarte aún más.
Cómo escuece la dura madera las heridas abiertas con crueldad por el flagelum.Sus extensiones de duro cuero terminadas en trozos de hierro y hueso,descarnaron tu cuerpo golpeando duramente tu piel y tus huesos doloridos.Como pesa cada día la carga de la vida,el día a día,como duelen los latigazos de las guerras,de los mutilados,de los muertos.Como duele la enfermedad,la muerte de un familiar o un conocido,cómo pesa la soledad de enfrentar cada día las adversidades que se presentan.
Pero a pesar del peso,del cansancio,de la falta de descanso,tú sigues caminando desde el pretorio,donde en un gesto de cobardía Poncio Pilato se lavo las manos y al mismo tiempo la culpa interior de tu muerte.Cobardia como la nuestra,tus criaturas que nos quejamos muchas veces por nada,y tú callaste por mucho.
Sufres caídas que destrozan tus piernas,tus rodillas,las piedras cortantes,angulosas,desgarran las columnas de tu cuerpo y tú,varón de dolores sigues callando.El silencio es tu compañero,junto con el dolor,el desprecio,la humillación y la cruz.
Caes,una y otra vez,pero una y otra vez te levantas,y nos levantas a nosotros,pobres pecadores.
Avanzas rápidamente por las calles de Jerusalem,tan rápido como tus fuerzas te lo permiten,parece que tienes prisa,que quieres llegar al Gólgota con premura y consumar lo que está destinado para ti.
Ayudado por Simon el cireneo llegas a la ladera del Calvario,al lugar de la calavera,así conocido.Alli te espera la consumación del sacrificio del cordero de Dios,la redención humana y la reconciliación del cielo y la tierra.
También este mundo necesita reconciliación,pero hay poca voluntad por parte de los gobernantes,sumidos en una enorme maquinaria de producción de riqueza.
Y a veces me pregunto,¿No podemos cambiar las balas por besos?,¿No podemos cambiar los misiles por abrazos?,¿No podemos cambiar las bombas por oraciones?.Quizás así el mundo se vuelva un poco más silencioso y avance aprisa,a ejemplo tuyo,en silencio y con prisa por abrazarse a la cruz,abrazarse a la realidad de cada día,pero sin odios ni violencia.
Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,así fuiste tú elevado entre el cielo y la tierra.El silencio era sepulcral,solo roto por las órdenes autoritarias de los soldados romanos,los gritos de dolor al atravesar los clavos esas benditas manos que tanto bien hicieron,y el llanto apagado de aquellas mujeres,piadosas y desconcertadas.¿Porque señor cuelgas de la cruz?¿Cual fue tu delito?quizás el cargar con el peso de mis pecados,o tal vez hacer el bien por donde pasabas.
Para entonces no lo sabíamos,pero ese instrumento de martirio,la cruz,había de convertirse muy pronto en emblema de salvación.Silencio,oscuridad,tinieblas,y unas palabras nunca agradecidas"padre perdónalos,no saben lo que hacen".
En su agonía,en un último suspiro,aún pide al padre que me perdone a mí,a ti y a toda la humanidad.
Dos mil años más tarde,a día de hoy ,seguimos siendo egoístas y seguimos pidiendo al crucificado,pero¿Que va a dar si ya lo entregó todo?,a lo mejor deberíamos darle como una vuelta a la situación y decir¿Que es lo que pide Jesús de mi,? Y lo más interesante,¿Que estoy dispuesto a ofrecerle?.Creo que es un buen razonamiento para este tiempo cuaresmal.
Después un fuerte grito y entregó el espíritu.