05/04/2026
Después de vivir una Semana Santa más, solo podemos mirar atrás y sentir algo muy claro: gratitud.
Gratitud hacia todas esas personas que, muchas veces sin que se vea, hacen posible que nuestro pueblo siga teniendo una Semana Santa viva, cuidada y con alma. Personas que se implican, que buscan, que organizan, que llaman, que insisten… que sacan tiempo de donde no lo hay. Que gestionan bandas, coordinan cada detalle, mueven todo para que cada día salga adelante.
Y aquí también queremos hacer una pequeña reflexión. Porque muchas veces, todo ese esfuerzo recibe más críticas que agradecimientos. A quienes miran desde fuera, nos gustaría invitarles a dar un paso al frente, a colaborar, a implicarse, a vivirlo desde dentro. Porque solo así se entiende todo lo que hay detrás.
Y a quienes estamos dentro, decir también que, por supuesto, podemos equivocarnos, porque somos personas. Y si en algún momento ha sido así, pedimos disculpas. Pero que nadie dude de algo: todo lo que se hace, se hace desde el corazón y con la mejor de las intenciones.
Este año, además, una parte muy importante ha sido la cesta organizada por la Junta de Cofradías, un trabajo conjunto de todas las cofradías que ha supuesto un gran esfuerzo y una gran ilusión.
Dentro de ello, queremos dar las gracias de manera muy especial a todas las empresas y negocios de Pedro Muñoz que han colaborado, ya sea aportando productos, ayudando económicamente o facilitando que todo saliera adelante, desde la impresión de las papeletas hasta el contenido de la propia cesta.
Sin vosotros, esto no habría sido posible.
Gracias también a quien cuida la imagen de nuestra Semana Santa. A Manuel García, que durante estos años ha realizado el cartel de forma totalmente desinteresada, dedicando su tiempo, su talento y su esfuerzo para que lo que vemos sea real, nuestro y lleno de verdad.
Gracias al Ayuntamiento y a la Diputación, y a todas esas personas que, más allá de su trabajo, se implican para que todo esté cuidado, para que todo llegue donde tiene que llegar y para que nuestra Semana Santa luzca como merece.
Gracias a la Banda de Música de Pedro Muñoz, por su disposición constante, por su respeto, por su forma de estar y de acompañar siempre, sumando con elegancia y compromiso.
Gracias a las demás cofradías, por ese compañerismo real que se demuestra cuando hace falta: cuando faltan manos, cuando hay que subir o bajar una imagen, cuando hay que arrimar el hombro sin preguntar. Ese ambiente de unión es lo que de verdad hace grande a nuestra Semana Santa.
Desde nuestra cofradía, queremos hacer una mención muy especial a esas personas que llevan toda una vida sosteniendo esto. A nuestros referentes, a quienes han estado siempre: Paco, Felipe, Agustín… personas que llevan años apoyando a la cofradía, que siguen luchando, que aunque el cansancio pesa, ahí están, subiendo al Cristo, colaborando en todo, enseñándonos a los que venimos detrás cómo se hacen las cosas.
Porque sin ellos, nada de esto sería posible. Y porque gracias a ellos, esto tiene raíces.
También gracias de corazón a quienes han puesto las flores con mimo, con cariño y de forma totalmente desinteresada y gratuita.
A Mercedes, que dirige con esa entrega silenciosa, y su hija Estefanía, que ya le acompaña; y a quienes estuvieron también el miércoles ayudando en las flores: Paco, Manu, Luisa y Felipe… porque cada detalle que habéis colocado hablaba por sí solo.
Gracias a todos los cofrades. A quienes portan las imágenes, a quienes acompañan, a quienes sienten esto como parte de su vida. A los que llevan años, a esas “viejas glorias” que son historia viva de nuestra cofradía, y a los jóvenes que este año se han acercado con ilusión. Sois el presente y el futuro. Y qué bonito es ver cómo esto sigue creciendo.
Gracias a las agrupaciones musicales que han acompañado nuestros días, poniendo sonido y emoción a cada recorrido.
Y gracias, en definitiva, a cada persona que ha participado de una manera u otra. Porque la Semana Santa no la hacen solo los pasos… la hace la gente.
Ahora, más que nunca, es momento de seguir. De seguir participando, de seguir cuidando lo que nuestros mayores nos dejaron, de no dejar que esto se haga pequeño. Necesitamos manos, necesitamos implicación, necesitamos sentir que esto es de todos.
Formar parte de una cofradía no es solo salir un día. Es pertenecer, es construir, es acompañar. Y con algo tan sencillo como 10 euros al año, estamos ayudando a que todo esto continúe, a que crezca, a que no se pierda.
Somos una familia.
Y las familias siempre tienen las puertas abiertas.
Gracias, de corazón. 🤍