04/04/2026
ESTACIÓN DE PENITENCIA 2026 |
El Jueves Santo ya ha pasado… pero lo vivido permanece.
Compartimos con vosotros algunas imágenes de una noche que volvió a demostrarnos lo que significa ser Hermandad: fe, entrega y corazón.
Gracias a nuestros nazarenos, luz en la oscuridad, que acompañasteis al Santísimo Cristo de la Columna en su caminar, permitiéndonos contemplarlo en el momento de los azotes, reflejo de dolor, de entrega y de amor sin medida.
Gracias a las mantillas, por arropar a Nuestra Señora de las Angustias con recogimiento, compartiendo su sufrimiento con elegancia, silencio y devoción.
Gracias a quienes supisteis guiar y llevar el paso del Señor, haciendo que su discurrir fuera solemne, firme y lleno de verdad.
Gracias también al cuerpo de incienso, que con su labor envolvió cada instante en un ambiente de recogimiento y solemnidad.
Nuestro agradecimiento al magnífico exorno floral, a Floristería Juanjo (Peal de Becerro), y al vestidor de la Virgen, Jesús Fernández Hidalgo, por presentar a Nuestra Madre con tanta belleza y dignidad.
Gracias al alcalde de Peal de Becerro, al párroco, a la Hermana Mayor, a las Hermandades que nos acompañaron, y a todos los que habéis hecho posible la organización del cortejo, tanto desde dentro como desde fuera.
Y hoy, el corazón de estas palabras es para ellos…
Para el cuerpo de costaleros y costaleras de Nuestra Señora de las Angustias.
Sin relevo. Sin descanso. Solo entrega.
Fuisteis sacrificio, unión y fe bajo las trabajaderas. Supisteis llevar a la Virgen con un andar que no se describe… se siente. Un andar que emocionaba, que hablaba por sí solo, que hacía que el tiempo se detuviera.
Lo que hicisteis no se olvida.
Y junto a vosotros, la labor de capataces, contraguías y voceros, fundamentales para sostener el ánimo, marcar el camino y mantener viva la fuerza de la cuadrilla en cada instante.
La Banda de Música de Peal de Becerro puso sonido a una noche inolvidable, acompañando a nuestros Titulares con marchas que rozaban el alma.
Y si hubo un momento que quedará para siempre en la memoria, fue el paso de la Virgen por su barrio de Maidalga, al son de Caridad del Guadalquivir, donde todo se hizo uno: el sentimiento, la familia y el recuerdo vivo de nuestros antepasados. Un instante de los que no se explican… se sienten, y se guardan para siempre en el corazón.
Gracias a todos. Porque sin vosotros, nada de esto sería posible.
¡Viva el Cristo de la Columna!
¡Viva la Virgen de las Angustias!
¡Viva San Juan Bosco!
¡Viva la Hermandad de la Columna y Angustias!
📸 Fotos: Rodrigo Campos Santos.