La Vid Verdadera de Yehoshua - Pamplona

La Vid Verdadera de Yehoshua - Pamplona Seguidores de Yehoshua HaMashiaj que pretendemos aprender y practicar su Toráh cada día. Ya vosotros estáis limpios en virtud de la palabra que os he hablado."

Jn 15:2-3: "Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo levanta;° y todo el que lleva fruto, lo limpia para que lleve más fruto.

03/02/2025

Parte 1 Parashát Jayey Sara Beresh*t 23:1-18:

"Los años de vida de Sara fueron ciento veintisiete.
Y murió Sara en Quiriat-Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán.
Y acudió Abraham para hacer duelo por Sara y llorar por ella.

Y se levantó Abraham de junto a su difunta, y habló a los hijos de Het: Extranjero y peregrino soy yo entre vosotros, dadme propiedad de sepultura entre vosotros para trasladar y sepultar a mi difunta.
Y los hijos de Het respondieron a Abraham, diciéndole: Óyenos, señor mío, tú eres en medio de nosotros un príncipe de Elohim.
Sepulta a tu difunta en lo más escogido de nuestros sepulcros. Ninguno de nosotros te negará su sepulcro para sepultar a tu difunta.
Pero Abraham se levantó y se postró ante el pueblo de aquella tierra, ante los hijos de Het, y les habló, diciendo: Si tenéis voluntad de que sepulte a mi difunta separándola de mi presencia, oídme e interceded por mí ante Efrón, hijo de Zoar, para que me dé la cueva de Makpelah que tiene al final de su campo, que por su valor en plata me la dé como propiedad de sepultura entre vosotros. Y Efrón habitaba en medio de los hijos de Het.
Y respondiendo Efrón heteo a Abraham, a oídos de los hijos de Het, y de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, dijo: No, señor mío, ¡óyeme! El campo y la cueva que está en ella te la doy en presencia de los hijos de mi pueblo. ¡Sepulta a tu difunta!

Pero Abraham se postró ante el pueblo de aquella tierra, y habló a Efrón ante el pueblo de aquella tierra: Escúchame si te parece: Acéptame el valor del campo y sepultaré allí a mi difunta.

Y Efrón respondió a Abraham, diciéndole: Señor mío, óyeme: ¿Qué es entre tú y yo una parcela de cuatrocientos siclos de plata?
Entierra, pues, a tu difunta.

Y atendió Abraham a Efrón, y le pesó Abraham a Efrón la plata que había dicho a oídos de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata avalada por los mercaderes.

Y se estableció el campo de Efrón, que estaba en Makpelah delante de Mamre, el campo, y la cueva que estaba en él, y toda la arboleda que está alrededor del campo en todo su límite, quedaron en posesión de Abraham, a la vista de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de su ciudad."

05/11/2024

La Toráh, la instrucción divina de nuestro Elohim, es un regalo precioso que nos ha sido entregado por Su amor, para guiarnos por el camino de la vida. Cada mandamiento, cada enseñanza, está diseñada no solo para revelarnos la voluntad de nuestro Elohim, sino para liberarnos de las trampas y engaños de este mundo. Su Toráh no es una carga, sino una bendición. Es la fuente de la verdadera sabiduría, la que nos lleva al shalom y a la vida eterna. Obedecerla, meditar en ella, y vivir conforme a ella debe ser nuestro deleite más profundo, porque en ella se encuentra la revelación del amor de nuestro Elohim hacia nosotros.
Es cierto que el mundo, con sus placeres y tentaciones, nos ofrece muchos atractivos efímeros. Nos atrae con el brillo de lo material, la vanidad de la fama, la promesa de felicidad momentánea. Pero todo eso es engañoso, todo eso pasa y se desvanece. Hoy, más que nunca, es el momento de renunciar a esas falsas promesas y abrazar el llamado a vivir de acuerdo con la Toráh, que nos revela el camino de la verdadera libertad y de la vida en su máxima expresión. Al renunciar a todo lo que el mundo ofrece en busca del shalom que solo Él puede dar, estamos respondiendo al amor de Yehoshua, quien vino a mostrarnos la forma perfecta de vivir en armonía con nuestro Elohim.
Que este día sea una invitación a dejar atrás las mentiras y buscar, con todo nuestro corazón, el shalom y el perdón de nuestro Elohim. Renunciemos a todo lo que nos aleja de Su verdad, y dejemos que Su Toráh sea nuestro deleite, nuestra guía y nuestra luz.
La obediencia a la Toráh no es solo un acto de sumisión, sino una respuesta de amor a Aquel que nos creó. Como dice el Salmo 119:47-48:
“Me regocijaré en tus mandamientos, que he amado. Alzaré mis manos a tus mandamientos, los cuales amo, y meditaré en tus estatutos.”
Este versículo nos invita a ver los mandamientos de nuestro Elohim no como una carga, sino como un tesoro que amamos profundamente. Al obedecer a Su Toráh, estamos alineándonos con Su corazón, buscando Su voluntad y experimentando la libertad verdadera. Renunciar al "engaño" del mundo para vivir conforme a Su instrucción no solo nos trae el shalom, sino que también nos abre las puertas del perdón y de una vida transformada.
Escoge, hoy, vivir de acuerdo con Su Toráh, en el amor y el perdón de Yehoshua. La verdadera alegría se encuentra en caminar con Él, y Su instrucción será la luz que guiará nuestros pasos, no solo en este mundo, sino por la eternidad.
El madero de Yehoshua no fue solo un símbolo de sacrificio, sino la puerta abierta al perdón y a la vida eterna. Al seguirlo, nos unimos a Él en ese camino de entrega, un camino que, aunque estrecho y desafiante, nos lleva directamente a la verdadera vida, al shalom que solo Elohim puede ofrecernos.

05/11/2024

Parte 5 Parashát Beresh*t Beresh*t 5:1-27:

"Esta es el libro de la genealogía del hombre: El día en que Elohim creó al hombre, lo hizo a imagen de Elohim. Macho y hembra los creó, y los bendijo, y los llamó Adam el día que fueron creados.

Y había vivido Adam ciento treinta años cuando engendró a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.

Y después de engendrar a Set, los días de Adam fueron ochocientos años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos treinta años, y murió.

Había vivido Set ciento cinco años cuando engendró a Enós.
Y vivió Set después de engendrar a Enós ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Set novecientos doce años, y murió.

Había vivido Enós noventa años cuando engendró a Cainán.
Después de engendrar a Cainán, vivió Enós ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años, y murió.

Había vivido Cainán setenta años cuando engendró a Mahalaleel.
Y después de engendrar a Mahalaleel, vivió Cainán ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años, y murió.

Había vivido Mahalaleel sesenta y cinco años cuando engendró a Jared.
Y después de engendrar a Jared, vivió Mahalaleel ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años, y murió.

Había vivido Jared ciento sesenta y dos años cuando engendró a Enoc.
Y después de engendrar a Enoc, vivió Jared ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años, y murió.

Había vivido Enoc sesenta y cinco años cuando engendró a Matusalén.
Y después de haber engendrado a Matusalén, Enoc caminó con Elohim trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.
Y Enoc agradó a Elohim, y no fue hallado porque lo trasladó Elohim.

Había vivido Matusalén ciento ochenta y siete años cuando engendró a Lamec. Y después de engendrar a Lamec, vivió Matusalén setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.
Y fueron todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años, y murió."

02/11/2024

Parte 4 Parashát Beresh*t Be 4:1-26:

"Conoció Adam a su mujer Havah, y concibió y dio a luz a Caín, y dijo: ¡Adquirí varón de parte de Elohim!
Y volvió a dar a luz, a su hermano Abel.

Y Abel fue pastor de ovejas y Caín fue labrador de la tierra.
Andando el tiempo sucedió que Caín presentó como sacrificio a Adonai una porción del fruto del suelo, y Abel presentó de los primerizos de su rebaño y de la grosura de ellos.
Y Elohim aceptó a Abel y a su ofrenda, pero no aceptó a Caín y a su ofrenda.

Y se enojó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
Y dijo Adonai Elohim a Caín: ¿Por qué te enoja esto, y por qué está abatido tu semblante?
Si ofrendaras correctamente ¿no serías acepto?
He aquí la ofrenda por el pecado aún está a la puerta, anhelándote, y tú puedes beneficiarte de ella.

Y decía Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo.
Y sucedió que estando ellos en el campo, Caín se volvió contra su hermano Abel y lo asesinó.

Y dijo Elohim a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel?
Y él respondió: No sé.
¿Acaso soy yo guardián de mi hermano?
Pero Él dijo: ¡Qué hiciste! ¡La voz de la sangre de tu hermano clama a Mí desde la tierra!
Y ahora eres ma***to de esa tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.
Cuando trabajes el suelo, no te incrementará su fuerza y serás un fugitivo errante en la tierra.

Y dijo Caín a Adonai: ¡Grande es mi castigo para soportarlo! Si hoy me expulsas de sobre la faz del suelo, estaré oculto de tu presencia y seré un fugitivo errante en la tierra, y sucederá que cualquiera que me encuentre me matará.
Pero Adonai Elohim le dijo: ¡No será así! Cualquiera que mate a Caín, desatará siete represalias.
Y Adonai Elohim puso a Caín una señal para que no lo eliminara cualquiera que lo encontrara.
Y salió Caín de la presencia de Elohim y se estableció en tierra de Nod, frente a Edén.
Y conoció Caín a su mujer, y concibió, y dio a luz a Enoc. Estaba edificando una ciudad, y llamó la ciudad por el nombre de su hijo Enoc.
A Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.
Y Lamec se tomó dos mujeres, la primera se llamaba Ada y la segunda Zila. Y Ada dio a luz a Jabal.
Este era el padre de los que viven en tiendas y crían ganado.
Y el nombre de su hermano era Jubal, inventor del salterio y la cítara.
Y Zila a Tobel, quien fue herrero, fundidor del bronce y del hierro.
Y la hermana de Tobel fue Naama.

Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila escuchad mi voz, Mujeres de Lamec, dad oído a mis palabras: Pues a un hombre maté por mi herida, Y a un muchacho por mi contusión.
Porque siete veces se ha tomado venganza de Caín, Pero de Lamec setenta veces siete.

Conoció Adam a Havah, su mujer, y ella dio a luz un hijo.
Y llamó su nombre Set, porque dijo: Elohim me concedió otro descendiente en lugar de Abel, a quien Caín mató.
Y a Set le nació un hijo y llamó su nombre Enós, y se comenzó a invocar el nombre de Adonai."

01/11/2024

Parte 3 Parashát Beresh*t Ber 3:1-24:

"Y la serpiente era astuta, más que toda bestia del campo que YHVH ’Elohim había hecho.

Y dijo a la mujer:
¿Con que ’Elohim ha dicho:
No comáis de ningún árbol del huerto?

Y dijo la mujer a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho ’Elohim: No comáis de él ni lo toquéis, para que no muráis.

Entonces dijo la serpiente a la mujer: Ciertamente no moriréis, sino que sabe ’Elohim que el día que comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis semejantes a ’Elohim, conocedores del bien y del mal.

Así, vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que era el árbol deseado para alcanzar conocimiento.
Y tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que estaba con ella, y él comió.

Entonces se les abrieron los ojos a ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos, y cosieron follaje de higuera, y se hicieron ceñidores para sí mismos.

Y oyeron el sonido de YHVH ’Elohim paseando por el huerto a la brisa del día, y se escondió el hombre y su mujer de la presencia de YHVH ’Elohim entre los árboles del huerto.
Pero YHVH ’Elohim llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás?
Y contestó: He oído tu sonido en el huerto y he tenido miedo porque estoy desnudo; y me he escondido.

Y dijo: ¿Quién te ha indicado que estás desnudo?
¿Acaso has comido del árbol del cual te ordené que no comieras?

Y dijo el hombre: La mujer que pusiste conmigo, ella me ha dado del árbol y he comido.

Y dijo YHVH ’Elohim a la mujer:
¿Qué es esto que has hecho?
Y respondió la mujer: La serpiente me engañó, y he comido.

Entonces dijo YHVH ’Elohim a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, ¡Maldita tú entre todos los animales y entre todas las bestias del campo!
Sobre tu vientre andarás, Y polvo comerás todos los días de tu vida.
Y pondré enemistad entre ti y la mujer,
Y entre tu semilla y su semilla.
Él te aplastará la cabeza cuando tú hieras su talón.

A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces, Con dolor parirás los hijos, Y tendrás deseo de tu marido, pero él te dominará.

Y al hombre dijo: Por cuanto has atendido a la voz de tu mujer, Y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: No comas de él, ¡Maldita sea la tierra por causa tuya!
Con fatiga comerás de ella todos los días de tu vida, Espino y abrojo te brotará y Comerás hierba del campo.
Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que retornes a la tierra, Porque de ella fuiste tomado,
Pues polvo eres y al polvo volverás.

Y el hombre llamó el nombre de su mujer Eva, por cuanto ella llegó a ser madre de todo viviente.

Entonces YHVH ’Elohim hizo túnicas de pieles para Adam y su mujer, y los vistió.
Y dijo YHVH ’Elohim: Ciertamente el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal.
Y ahora, no sea que extienda su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.

Y YHVH ’Elohim lo expulsó del huerto de Edén para que trabajara la tierra de donde había sido tomado.
Así pues, expulsó al hombre y situó querubines al oriente del huerto del Edén, con la espada flameante que se revuelve para guardar el camino del árbol de la vida."

31/10/2024

Parte 2 Parashát Beresh*t Beresh*t 2:1-25:

"Y fueron terminados los cielos y la tierra y todo su ejército.
Y en el día séptimo reposó de toda su obra que había hecho, y bendijo Elohim el día séptimo y lo santificó, porque en él cesó Elohim de toda su labor de hacer lo que había creado.
Esta es la escritura del origen de los Cielos y la Tierra cuando fueron creados.

El día en que Elohim hizo tierra y cielos no había aún ninguna planta del campo, ni había brotado aún en la tierra ninguna hierba del campo, porque Elohim no había hecho llover sobre la tierra ni había hombre para labrar el suelo, sino que subía de la tierra un v***r que regaba la superficie del suelo.

Y del polvo del suelo formó Elohim al hombre e insufló en sus narices aliento de vida, y el hombre fue un ser viviente.

Y Adonai Elohim plantó un paraíso en Edén, al oriente.
Puso allí al hombre que había formado.
Y del suelo hizo brotar Elohim todo árbol agradable a la vista y bueno para comida.

Y, en medio del paraíso, el árbol de la vida.
El árbol del conocimiento del bien y del mal.

Un río sale de Edén para regar el paraíso y de allí se divide en cuatro cauces.
Uno se llama Pisón. Este es el que rodea toda la tierra de Havila, donde está el oro. Y el oro de aquella tierra es bello.
Allí está el rubí y la piedra ónice.
El segundo río se llama Guijón.
Este es el que rodea toda la tierra de Cus. El tercer río se llama Hidequel, que fluye al oriente de Asiria.
Y el cuarto río es el Éufrates.

Tomó, pues, Adonai Elohim al hombre y lo puso en el jardín para que lo cultivara y lo guardara.

Y Adonai Elohim impuso sobre el hombre un mandamiento, diciendo: De todo árbol del paraíso come libremente, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal, no comerás de él, porque el día que comas de él, ciertamente morirás.

Dijo Adonai Elohim: No es bueno que el hombre esté solo. Hagámosle una ayuda a su medida. Porque Elohim había formado del suelo toda bestia del campo y toda ave de los cielos y los había llevado al hombre para que viera cómo los habría de llamar. Y todo nombre que el hombre llamó a cada ser viviente, tal es su nombre. Y el hombre puso nombres a todos los animales, a las aves de los cielos y a toda bestia del campo, mas para el hombre no fue hallada ayuda semejante a él.

Y Elohim hizo caer sobre el hombre un éxtasis y lo hizo dormir. Y tomó de su costado y cerró la carne en su lugar.

Y del costado que Adonai Elohim había tomado del hombre, formó una mujer y la llevó al hombre.

Y el hombre dijo: ¡Esta es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne! Será llamada Ishsha, porque del Ish fue tomada.
Por eso: Dejará el hombre a su padre y a la madre, y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Y estaban los dos desnudos, el hombre y su mujer, y no estaban avergonzados."

27/10/2024

Parte 1 Parashát Beresh*t Beresh*t 1:1-31:

"Para el Resh*t ordeno ’Elohim los cielos y la tierra. Pero la tierra estaba desordenada e inconexa, y había tinieblas sobre la faz del abismo, y el Ruaj de Elohim se movía sobre la faz de las aguas.

Entonces dijo ’Elohim: Haya luz.
Y hubo luz.
Y vio ’Elohim que la luz era buena, y ’Elohim hizo separación entre la luz y la oscuridad.
Y llamó ’Elohim a la luz día y a la oscuridad llamó noche.
Y fue la tarde y fue la mañana: Día uno.

Y dijo ’Elohim: Haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas.
E hizo ’Elohim la expansión, y estableció separación entre las aguas que estaban debajo de la expansión y las aguas que estaban encima de la expansión.
Y fue así.
Y llamó ’Elohim a la expansión cielos.
Y fue la tarde y fue la mañana: Día segundo.

Y dijo ’Elohim: Reúnanse las aguas de debajo de los cielos en un solo lugar, y muéstrese lo seco.
Y fue así.
Y a lo seco llamó ’Elohim tierra, y a la reunión de las aguas llamó mares.
Y vio ’Elohim que estaba bien.
Entonces dijo ’Elohim: Produzca la tierra vegetación: hierba que haga germinar semilla, árbol frutal que dé fruto sobre la tierra según su especie, cuya semilla esté en él.
Y fue así.
Y la tierra hizo brotar vegetación: hierba que hace germinar semilla según su especie, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su especie.
Y vio ’Elohim que estaba bien.
Y fue la tarde y fue la mañana: Día tercero.

Y dijo ’Elohim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para diferenciar entre el día y la noche, y sirvan para señales, y para las estaciones, y para días y años, y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra.
Y fue así.
E hizo ’Elohim las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el día, y la lumbrera menor para regir la noche.
Y puso ’Elohim las estrellas en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para regir durante el día y la noche, y para separar la luz de la oscuridad.
Y vio ’Elohim que estaba bien.
Y fue la tarde y fue la mañana: Día cuarto.

Entonces dijo ’Elohim: Bullan las aguas seres vivientes y ave que vuele sobre la tierra en la expansión de los cielos.
Y creó ’Elohim los grandes monstruos marinos y todo ser vivo que repta, que poblaron las aguas, según su especie, y toda ave alada según su especie.
Y vio ’Elohim que estaba bien.
Y ’Elohim los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicaos, llenad las aguas en los mares y multiplíquese el ave en la tierra. Y fue la tarde y fue la mañana: Día quinto.

Entonces dijo ’Elohim: Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganado, reptiles y bestias de la tierra, según su especie.
Y fue así.
E hizo ’Elohim las bestias de la tierra según su especie, y el ganado según su especie, y todo reptil del suelo según su especie.
Y vio ’Elohim que estaba bien.
Entonces dijo ’Elohim: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos, sobre el ganado, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que repta sobre la tierra.
Y creó ’Elohim al hombre a su imagen, a imagen de ’Elohim lo creó, macho y hembra los creó.
Luego ’Elohim los bendijo; y les dijo ’Elohim: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla, dominad sobre los peces del mar y las aves de los cielos y sobre todo ser vivo que se mueve sobre la tierra.
Y dijo ’Elohim: He aquí os he dado toda hierba que produce semilla que está sobre la faz de toda la tierra, y todo árbol en el que hay fruto y que produce semilla, os será de alimento.
Y a toda bestia de la tierra, y a toda ave de los cielos, y a todo lo que repta sobre la tierra, en los cuales hay vida, toda hierba verde les será por alimento.
Y fue así.
Y vio ’Elohim todo lo que había hecho, y he aquí estaba muy bien.
Y fue la tarde y fue la mañana: El día sexto."

Dirección

Calle Ermitagaña
Pamplona
31008

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando La Vid Verdadera de Yehoshua - Pamplona publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría