Mezquita Ihsan Palma de Mallorca

Mezquita Ihsan Palma de Mallorca ISLAM

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos....
08/06/2026

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Allah del mal que existe en nuestras propias almas y de las consecuencias que puedan acarrear nuestras malas acciones. A quien Allah guíe nadie lo podrá desviar y transitará, sin duda, por el camino de la luz y la misericordia; y para quien Allah decrete el desvío, nadie podrá guiarlo, y transitará, sin duda, por un camino de tinieblas, de permanentes dudas y tribulaciones. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Quien no tiene copartícipe alguno y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Los ritos concluyen, los ritos de peregrinación terminan y las puertas del bien se cierran, pero el recuerdo de Allah permanece como el rito eterno que nunca se interrumpe.

Los ritos terminan, las temporadas de bien pasan. Han transcurrido días grandiosos, épocas benditas y actos de adoración magníficos que ya quedaron atrás. Pero el recuerdo de Allah sigue siendo el rito imperecedero que jamás se interrumpe. Incluso en el Paraíso, los creyentes serán inspirados a recordar a Allah, a glorificarLo y a proclamar Su grandeza, del mismo modo que nosotros somos inspirados a respirar. El Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo: “Se les inspirará tasbih (glorificar a Allah) y takbir (proclamar la grandeza de Allah) del mismo modo que se les inspira la respiración”.

Porque en el Paraíso no hay obras ni obligaciones, allí solo hay dicha, deleite y todo cuanto el alma desea. Sin embargo, el recuerdo de Allah será algo natural e inspirado, como la respiración misma.

Por ello, el recuerdo de Allah es el rito eterno, el que permanece para siempre y nunca se interrumpe. Incluso en el Paraíso, el creyente recordará y glorificará a Allah en todo momento.

Dice Allah: “Y cuando hayáis cumplido vuestros ritos, invocad a Allah como recordáis a vuestros padres o con un recuerdo aún más fuerte.” (2;200). Y dice: “Pero una vez concluida la oración, id y repartíos por la tierra y buscad el favor de Allah. Y recordad mucho a Allah para que podáis tener éxito.” (62;10).

El salat termina, la oración del viernes concluye y este gran acto de adoración llega a su fin, pero el recuerdo de Allah no desaparece, permanece vivo y eterno. De hecho, todos los actos de adoración fueron prescritos para establecer el recuerdo de Allah. La asistencia a la oración y al sermón del viernes fue legislada precisamente para ello. Dice Allah: “¡Vosotros que creéis! Cuando se llame a la oración del Viernes, acudid con prontitud al recuerdo de Allah y dejad toda compraventa; eso es mejor para vosotros si sabéis.” (62;9).

Asimismo, la oración fue prescrita para recordar a Allah: “y establece la oración para recordarme.” (20;14). Y dijo El Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): ““Los Mufarridun (los que tienen un único propósito) se han adelantado. Preguntaron: ¿Quiénes son los Mufarridun ¡oh Mensajero de Allah? dijo: son aquellos y aquellas que recuerdan mucho a Allah”. Son aquellos que se distinguen de los demás por la abundancia de su recuerdo de Allah y por su cercanía a Él.

Una de las señales del amor a Allah es recordarLo con frecuencia. Allah dice: “Pero el recuerdo de Allah es mayor” (29;45).

Recordar abundantemente a Allah conlleva recompensas inmensas. Es un rito eterno que jamás se extingue. Por ello, el musulmán aprovecha su tiempo recordando constantemente a Allah, en todo momento y circunstancia.

Y por eso, quien no recuerda mucho a Allah, y en algunos versículos el recuerdo de Allah incluye también el salat, pues esta contiene abundante recuerdo de Él, si se deja absorber por el dinero, la familia y los hijos hasta olvidar el recuerdo de Allah, se convierte en uno de los perdedores.
En cambio, los triunfadores son aquellos de quienes Allah dice: “Y recordad mucho a Allah para que podáis tener éxito.” (62;10). Por tanto, quien descuide el recuerdo de Allah será, Allah nos libre, de los perdedores.

Por ello, Allah nos advirtió contra la negligencia respecto a Su recuerdo, incluso cuando esta se deba a los hijos, la familia o los parientes. Dice el Allah: “¡Vosotros que creéis! Que ni vuestras riquezas ni vuestros hijos os distraigan del recuerdo de Allah. Y quien lo haga... Esos son los perdedores.” (63;9).

Así pues, los ritos y los ritos de peregrinación concluyen, pero el recuerdo de Allah permanece como un rito eterno e inseparable. Incrementemos, por tanto, nuestro recuerdo de Allah. Porque es mediante el recuerdo de Allah que los corazones encuentran tranquilidad. Dice el Allah: “¿Pues no es acaso con el recuerdo de Allah con lo que se tranquilizan los corazones?” (13;28).

Dijo Ibnu Taymia: “En este mundo existe un paraíso, quien no entre en él, no entrará en el Paraíso de la Otra Vida. Le preguntaron: ¿Cuál es ese paraíso? Respondió: El amor a Allah y Su recuerdo”.

Aprovechemos nuestro tiempo recordando mucho a Allah, perseverando en las obligaciones que Él nos ha prescrito, pues contienen Su recuerdo, y apresurándonos a realizar buenas obras y actos de obediencia.

¡Hermanos! Nos acercamos a las vacaciones de verano. Nuestros hijos e hijas, son una responsabilidad que Allah ha puesto en nuestras manos. Debemos inculcarles el mejor de los recuerdos, y el mejor recuerdo es la recitación del Corán.

Nos preocupamos por nuestros hijos e hijas, porque el tiempo libre puede ser destructivo. El Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo: Hay dos dones que muchas personas desperdician:(Estos son) la salud y el tiempo libre”.

Nuestros hijos e hijas son una responsabilidad. Lo mejor que puede aprender un musulmán es la lectura del Corán y la memorización del Libro de Allah. El Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo: “El mejor de vosotros es quien aprende el Corán y lo enseña”.

Pido a Allah, por Su generosidad, que nos ayude a todos a recordarLo, agradecerLe y adorarLo de la mejor manera.

¡Allahumma! Ayúdanos a recordarTe, a agradecerTe y a adorarTe correctamente.

¡Allahumma! Colma de Gracia a Muhammad, Tu siervo y Mensajero, a toda su familia, a todos sus compañeros, en el nombre de todo lo que Tu conocimiento abarca, Tu Pluma escribió y Tu Libro contó.

¡Allahumma! Acércanos a todo lo que nuestro Profeta, Muhammad Te pidió que le acercases, Aléjanos de todo lo que Te pidió que le alejases, danos todo el bien que Te pidió nuestro Profeta Muhammad y danos refugio en Ti de todo aquello que pidió refugio en Ti, nuestro Profeta Muhammad.

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos....
29/05/2026

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Allah del mal que existe en nuestras propias almas y de las consecuencias que puedan acarrear nuestras malas acciones. A quien Allah guíe nadie lo podrá desviar y transitará, sin duda, por el camino de la luz y la misericordia; y para quien Allah decrete el desvío, nadie podrá guiarlo, y transitará, sin duda, por un camino de tinieblas, de permanentes dudas y tribulaciones. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Quien no tiene copartícipe alguno y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Seguimos viviendo estos días benditos, respirando la fragancia de las misericordias divinas y buscando el favor del Señor de la tierra y de los cielos. Y hoy, es el segundo de los días de Tashríq.

Los días de Tashríq son días para recordar y agradecer a Allah. Aunque la verdad es que Allah debe ser recordado y agradecido en todo momento, pero se enfatiza aún más en estos días benditos. Dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Los días de Tashríq son días de comer, beber y recordar a Allah”. Y dijo Aisha (que Allah esté complacido con ella): “No se permitió ayunar en los días de Tashríq excepto a quien no encontrara ofrenda para el sacrificio” (para el peregrino).

Estos son los días señalados sobre los que Allah dice: “Invocad a Allah en días señalados” (2;203). Y dado que estos días son el final de una temporada virtuosa, en la que los peregrinos completan su Hayy y quienes no peregrinan la concluyen acercándose a Allah mediante los sacrificios después de haber realizado buenas obras en los diez primeros días de Dhul-Hiyya, se recomendó cerrar esta temporada con el recuerdo de Allah, tanto para los peregrinos como para los demás. Esta es una práctica que Allah instituyó tras la finalización de ciertos actos de adoración. Entre ellos está el recuerdo de Allah después del salat. Dice Allah: “Cuando hayan terminado la oración recuerden a Allah de pie, sentados o recostados.” (4;103). Y respecto al salat del viernes, dice: “Pero una vez concluida la oración, id y repartíos por la tierra y buscad el favor de Allah. Y recordad mucho a Allah para que podáis tener éxito.” (62;10). Y después del Hayy, Allah ordenó igualmente Su recuerdo, dice: “Y cuando hayáis cumplido vuestros ritos, invocad a Allah como recordáis a vuestros padres o con un recuerdo aún más fuerte” (2;200). Dijo Ibn al Qayyim: “El mejor y más beneficioso recuerdo es aquel en el que el corazón coincide con la lengua, que proviene de las fórmulas proféticas y en el que quien recuerda comprende sus significados y propósitos”.

Y en estos días benditos se enfatiza especialmente el takbir restringido, pronunciado después de los salat obligatorias y que empieza desde el salat del Fayr del día de Arafa hasta el salat del Asr (de la tarde) del último día de Tashríq. Y el takbir absoluto que se dice en cualquier momento hasta la puesta del sol del día trece, tanto para los peregrinos como para el resto de los musulmanes. Incluso los sabios afirmaron la importancia del takbir después de los salat hasta el punto de decir que, si alguien lo olvida, debe recuperarlo cuando lo recuerde, aunque haya perdido la ablución o salido de la mezquita, siempre que no haya pasado demasiado tiempo entre el salat y el takbir. Del mismo modo, el takbir absoluto es recomendado en los mercados, en las casas, en las mezquitas y en los caminos, como exaltación y glorificación de Allah y manifestación de Sus ritos.

En los días de Tashríq se reúnen para los creyentes el bienestar de sus cuerpos mediante la comida y la bebida, y el bienestar de sus corazones mediante el recuerdo y el agradecimiento. Así se completa la bendición: “Di: Que con el favor de Allah y con Su misericordia se regocijen, ello es mejor que cuanto reúnen.” (10;58). Y Cada vez que agradecen una bendición, ese agradecimiento se convierte en otro favor que requiere un nuevo agradecimiento, por ello, el agradecimiento nunca termina. Por eso es obligatorio para el creyente utilizar las bendiciones como ayuda para obedecer a Allah. Dijo el hafiz Ibn Rayab: “En las palabras del Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): Son días de comer, beber y recordar a Allah, hay una indicación de que comer y beber en los días de Eid, deben servir de ayuda para recordar a Allah y obedecerLe. Eso forma parte del agradecimiento completo por las bendiciones, utilizarlas para la obediencia. Allah ordenó en Su Libro comer de las cosas buenas y agradecerLe. Quien use las bendiciones de Allah para desobedecerLe, habrá negado la bendición de Allah y la habrá cambiado por incredulidad, y merece que se le prive de ella”.

La prohibición de ayunar en los días de Tashríq después de las buenas obras realizadas en los diez días de Dhul-Hiyya para quien no peregrinó, y después de las obras del Hayy para el peregrino, así como el disfrute de las cosas buenas permitidas por Allah, contienen una alusión al estado de los creyentes en esta vida. Pues toda la vida mundanal es como días de viaje, semejantes a los días del Hayy. Es el tiempo en que el creyente permanece apartado de los deseos prohibidos por Allah. Así pues, quien tenga paciencia durante el viaje de su vida, conteniéndose de las pasiones, cuando termine el viaje de su existencia y llegue al Anhelo de sus anhelos, habrá cumplido su purificación y su promesa. Entonces todos sus días serán como los días de Mina, días de comer, beber y recordar a Allah. Y estará bajo la hospitalidad y protección de Allah eternamente. Por eso se dirá a la gente del Paraíso: “¡Comed y bebed en perfecto bienestar por lo que hicisteis!” (52;19). Y “¡Comed y bebed alegremente por lo que adelantasteis en los días pasados!” (69;24).

Temed, pues, a Allah, musulmanes, y ocupad vuestro tiempo en recordar, agradecer y adorar a Allah, de la mejor manera. Reflexionad sobre el paso de los días y de los tiempos. Así como estos días virtuosos terminan tanto para el negligente como para el virtuoso, aunque haya una gran diferencia entre sus obras, así también la vida termina para todos. No adelanta la muerte del virtuoso antes de su plazo ni retrasa la del desobediente para que se arrepienta. “Pero cuando les llega su plazo no se les retrasa ni se les adelanta una sola hora.” (16;61).

Pero el obediente olvidará la dificultad de la obediencia y de resistir las pasiones, y encontrará la dulzura de la recompensa y la retribución. Del mismo modo, el desobediente olvidará el placer de los deseos y hallará la amargura de las malas acciones registradas contra él por descuidar las obligaciones y cometer prohibiciones.

¡Allahumma! Concédenos aprovechar los tiempos virtuosos mediante las buenas obras, y perdónanos a nosotros y a todos los musulmanes y musulmanas.

¡Allahumma! Colma de Gracia a Muhammad, Tu siervo y Mensajero, a toda su familia, a todos sus compañeros, en el nombre de todo lo que Tu conocimiento abarca, Tu Pluma escribió y Tu Libro contó.

¡Allahumma! Acércanos a todo lo que nuestro Profeta, Muhammad Te pidió que le acercases, Aléjanos de todo lo que Te pidió que le alejases, danos todo el bien que Te pidió nuestro Profeta Muhammad y danos refugio en Ti de todo aquello que pidió refugio en Ti, nuestro Profeta Muhammad.

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos....
22/05/2026

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Allah del mal que existe en nuestras propias almas y de las consecuencias que puedan acarrear nuestras malas acciones. A quien Allah guíe nadie lo podrá desviar y transitará, sin duda, por el camino de la luz y la misericordia; y para quien Allah decrete el desvío, nadie podrá guiarlo, y transitará, sin duda, por un camino de tinieblas, de permanentes dudas y tribulaciones. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Quien no tiene copartícipe alguno y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Los corazones de muchos están ligados a los lugares sagrados, y sus ojos contemplan a los peregrinos mientras se preparan. Sus almas desearían estar junto a quienes parten, impulsados por su amor a la Casa Sagrada, a pesar de conocer las dificultades del viaje, el intenso calor y las fatigas del camino. Pero todo eso se hace ligero cuando se trata de partir hacia la peregrinación.

Sin embargo, aunque muchos se han visto impedidos de hacerlo, esperan de su Señor que les conceda la recompensa de los peregrinos mientras permanecen en sus hogares, y la recompensa de quienes responden al llamado de Allah mientras siguen en sus tierras, por la buena opinión que tienen de la generosidad de su Señor, y porque saben que nada los ha detenido salvo una excusa legítima. El Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo a sus compañeros: “En Medina hay hombres que no habéis recorrido ningún camino ni descendido a ningún valle sin que ellos estuvieran con vosotros. Dijeron: ¿Aun estando en Medina? Respondió: Sí, aun estando en Medina, los retuvo una excusa”.

Y, aun así, por la generosidad y sabiduría de nuestro Señor, Él no ha dejado a quienes permanecen en sus hogares sin puertas hacia el bien. Más bien, les ha concedido en estos días un inmenso favor mediante el cual pueden asemejarse a quienes están en Arafat, compartir con ellos la recompensa, parecerse a ellos en las obras y acercarse a ellos en mérito, para que Allah compense la tristeza que sienten en sus corazones por no haber alcanzado el Hayy.

Así pues, vosotros que habéis permanecido en vuestras casas, todavía estáis en los días más nobles, aquellos sobre los que el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo: “No hay días en los que las buenas obras sean más amadas por Allah que en estos días…”.

Y ante vosotros está el día de Arafat, que no sale el sol en todo el año sobre un día mejor que él, el día en el que Allah completó la religión y reveló en el Corán versículos que serán recitados hasta el Día del Juicio: “Hoy os he completado vuestra práctica de adoración” (5;3). Se relata que un hombre judío le dijo a Umar: “¡Líder de los creyentes! Hay un versículo en vuestro Libro que recitáis; si nos hubiera llegado a nosotros los judíos, habríamos tomado ese día como una fiesta. Umar dijo: “¿Qué versículo es?” Él dijo: Hoy os he completado vuestra Práctica de Adoración, he culminado Mi bendición sobre vosotros y os he aceptado complacido el Islam como Práctica de Adoración. Umar dijo: “Es cierto que sé en qué día y en qué lugar se reveló al Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él). Era en Arafat, un viernes”.

El día de Arafat es el día de la humillación para el Shaytán, por lo que ve del descenso del perdón sobre los siervos por parte del Misericordioso. Es el día en que Allah se enorgullece de Sus siervos, y descienden misericordias y honores sobre la gente reunida en Arafat; la súplica el día de Arafat es la mejor de las súplicas, y sus horas son las más nobles del tiempo. Esfuérzate en ayunarlo, y que también lo haga tu familia, quizás Allah perdone los pecados de dos años, tal como dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Espero de Allah que el ayuno del día de Arafat expíe los pecados del año anterior y del siguiente”.

Libérate ese día de tus ocupaciones y dedícate a las buenas obras. Esfuérzate para que quizás alcances, en recompensa, a la caravana de los peregrinos. Pide a tu Señor que te libre del Fuego, pues el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) dijo: “No hay día en el que Allah libere a más siervos del Fuego que el día de Arafat”. Ibn Rayab dijo: “El día de Arafat es el día de la liberación del Fuego. Allah libera en él tanto a quienes estuvieron en Arafat como a quienes no estuvieron, entre los musulmanes de todas las ciudades. Por ello, el día siguiente se convirtió en una fiesta para todos los musulmanes, hayan presenciado la peregrinación o no, pues todos comparten la liberación y el perdón del día de Arafat”.
Así pues, quien tenga preocupaciones, deudas, enfermedades o angustias, este es el día de la respuesta. Tened buena opinión de Allah y persistid en la súplica, pues Allah es Generoso y no rechaza a quien Lo invoca.

Y el segundo de los dos días es el Día del Sacrificio (Eid al-Adha), cierre de los diez días y el mejor de los días para quienes permanecen en sus hogares. Sobre él dijo Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Los días más grandiosos ante Allah son el Día del Sacrificio y luego el Día de la Permanencia (el día siguiente)”. En ese día te acercas a Allah cuando te preparas para el salat del Eid con tus mejores ropas y sales a rezarlo junto con la gente. Ese salat posee una gran virtud. Y aunque el Eid de los peregrinos es el día de Arafat, el Eid de quienes permanecen en sus ciudades es el Día del Sacrificio.

Después llegan los días de Tashriq, días de obediencia y recuerdo de Allah. dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “El día de Arafat, el día del sacrificio y los días de Tachrik (los días posteriores) son nuestras fiestas, de la gente del Islam, son días de comer y beber”. Bienaventurado quien sea de los que recuerdan a Allah en esos días y de quienes se adelantan en el bien.

¡Creyentes! Estos son los días que se aproximan, con su virtud y grandeza. Competid y apresuraos en el bien, aprovechando esta gran oportunidad multiplicando las buenas obras, el recuerdo de Allah, la súplica, la lectura del Corán, el salat y la caridad.

El lema de estos días es el takbir (Allahu Akbar. Allah es el más grande). Nuestro Señor lo fomentó en el Corán y nuestro Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) lo enfatizó. Es una palabra que, aunque breve en letras, posee un significado que sacude los corazones vivos cuando comprenden su verdad y derriba montañas firmes.

Allahu Akbar es una expresión grandiosa, ligera en la lengua y pesada en la balanza. El musulmán la pronuncia más de setenta veces al día y la escucha del imam y del muecín más de cien veces, además de repetirse decenas de veces en el recuerdo.

Con el takbir se fortalece la certeza, se engrandece la conexión con Allah, se afianza la fe y se abren las puertas del bien y del cielo para el siervo. El takbir es legislado en los grandes momentos, lugares, tiempo y circunstancias, legislado en los diez días, en la temporada del Hayy y en los lugares sagrados.

El takbir también sirve para rechazar a los demonios humanos y genios, y para alejar el Fuego. El takbir es el lema de los musulmanes en su Adhan, sus oraciones, sus fiestas y sus batallas.

Significa para el musulmán que Allah es más grande que cualquier cosa, más grande que tus preocupaciones, así que tranquilízate, más grande que tus enemigos, así que busca Su ayuda, más grande que tus deseos, así que dirígete a Él y no te distraigas. Él es más grande que tus necesidades, entrégaselas con plena certeza. Es más grande que la vida mundanal y todo lo que contiene, que el Shaytán no te distraiga de Él en tu salat y no arrastre tu corazón de un lado a otro alejándote de la concentración.

Él es el Grande, Glorificado sea, así que no temas sino a Él. Si temes a las personas, reverencias a la creación o sientes temor ante los poderosos, recuerda a Allah, el Grande, y todo grande se hará pequeño ante ti, y todo elevado perderá importancia.

Así pues, cuando dices Allahu Akbar en estos días y siempre, hazlo con un corazón presente, pronúncialo con la lengua y con el corazón. Engrandece a Allah de una manera digna de Su majestuosidad y grandeza. Haz takbir mientras imaginas a los peregrinos haciendo el Talbia, arrojando las piedras, permaneciendo en Arafat y desplazándose entre los rituales del Hayy. Haz takbir mientras recuerdas a la gente sacrificando y acercándose a su Señor. Y recuerda con tu corazón las palabras de Allah: “Así es como os los ha puesto a vuestro servicio para que ensalcéis a Allah por haberos guiado.” (22;37) Y agradéceLe por haberte guiado a la religión, haberte facilitado el bien y haberte ayudado.

¡Allahumma! Permítenos alcanzar el día de Arafat con plena salud y bienestar. Concédenos la virtud de Arafat, el perdón de Arafat y la liberación de Arafat. Guíanos ese día hacia las obras que Te complacen. Señor nuestro, Tu complacencia es lo mejor que deseamos; ayúdanos y acepta de nosotros. Aunque no estemos con los peregrinos en la Casa Sagrada, nuestros corazones están llenos de amor y apego al Señor de la Casa.

¡Allahumma! Colma de Gracia a Muhammad, Tu siervo y Mensajero, a toda su familia, a todos sus compañeros, en el nombre de todo lo que Tu conocimiento abarca, Tu Pluma escribió y Tu Libro contó.

¡Allahumma! Acércanos a todo lo que nuestro Profeta, Muhammad Te pidió que le acercases, Aléjanos de todo lo que Te pidió que le alejases, danos todo el bien que Te pidió nuestro Profeta Muhammad y danos refugio en Ti de todo aquello que pidió refugio en Ti, nuestro Profeta Muhammad.

17/05/2026
Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos....
15/05/2026

Alabado sea Allah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados, y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Allah del mal que existe en nuestras propias almas y de las consecuencias que puedan acarrear nuestras malas acciones. A quien Allah guíe nadie lo podrá desviar y transitará, sin duda, por el camino de la luz y la misericordia; y para quien Allah decrete el desvío, nadie podrá guiarlo, y transitará, sin duda, por un camino de tinieblas, de permanentes dudas y tribulaciones. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Quien no tiene copartícipe alguno y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Temed a Allah y vigilad vuestra conducta, pues los días nos conducen rápidamente hacia nuestras tumbas, disminuyendo nuestros meses y años, y eso no es sino parte de nuestras vidas. No encontraremos delante de nosotros más que nuestras obras. Y ciertamente, entre la bondad y benevolencia de Allah está que permita al ser humano alcanzar tiempos virtuosos y días benditos. Ya que están llegando los diez días de Dhul Hiyya, los mejores días del año.

Allah ha favorecido estos diez días y ha jurado por ellos en el Corán, manifestando así su grandeza. Dichoso quien aprovecha las temporadas benditas de los meses, los días y las horas, acercándose a su Señor mediante actos de obediencia, quizás alcance una de esas bendiciones divinas y obtenga felicidad tanto en esta vida como en la Otra.

Estas temporadas son una muestra de la misericordia y la delicadeza de Allah hacia Sus siervos, y de Su deseo de aceptar su arrepentimiento y perdonarles: “Y Allah quiere volverse a vosotros con Su favor” (4;27). Y dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Ninguna buena obra es superior a las que se hacen en estos diez días (los primeros del mes Dhul Hiyya)”. Dijeron: ‘¿Ni el Yihad?’ Dijo: “Ni el Yihad, excepto el de un hombre que sale arriesgando su vida y sus bienes por la causa de Allah y vuelve sin ambas cosas”. Y dijo también: “No hay días más amados por Allah que los diez días de Dhul Hiyya. Un hombre preguntó: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Son mejores estos días o un número equivalente de días combatiendo por la causa de Allah? Respondió: Son mejores que un número equivalente de días de lucha por la causa de Allah”.

Estos diez días reúnen los pilares del Islam, la Unicidad y la creencia, el ayuno, la caridad, la oración, la peregrinación mayor y menor, el sacrificio ritual. En resumen, se ha dicho que son los mejores días del año, tal como lo indican los hadices. Muchos los consideran superiores incluso a los últimos diez días de Ramadán, porque en ellos se realizan ayuno, oración y caridad, además de la particularidad de incluir el Hayy y el sacrificio. Ibn Rayab dijo: “Cuando Allah puso en los corazones de Sus siervos el anhelo de contemplar Su Casa Sagrada, y no todos pueden visitarla cada año, hizo obligatorio el Hayy una vez en la vida para quien tenga capacidad, y convirtió la temporada de estos diez días en una ocasión compartida tanto para quienes viajan como para quienes permanecen en sus hogares”.
Así pues, el verdaderamente favorecido es quien se adelanta en los momentos valiosos, se apresura a obedecer a Allah, aprovecha las buenas obras y compite en la adoración. Y entre las mejores acciones durante estos días y noches, después de las obligaciones, está el recuerdo de Allah (dhikr), dice Allah: “Para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allah en días determinados” (22;28). Y la mayoría de los exégetas afirma que esos días determinados son los diez primeros de Dhul Hiyya. Ibn Umar y Abu Huraira (que Allah esté complacido con ambos) salían al mercado durante estos días pronunciando el takbir y el recuerdo de Allah, y la gente repetía el takbir junto a ellos, dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Incrementad en estos días el tahlil, el takbir y el tahmid”.

Quien reflexiona sobre los tiempos verá que Allah educa a Sus siervos mediante diversos actos de adoración, las oraciones obligatorias acostumbran al creyente a la postración, Ramadán le acostumbra al ayuno y a la recitación del Corán, el zakat le enseña la generosidad y el desprendimiento. Y una de las mayores prácticas que el creyente adquiere en estos diez días es el recuerdo constante de Allah.
Aprendamos de estos días a multiplicar el recuerdo de Allah. Que tengamos miles de tahlil, tahmid y tasbih, cada día y noche. Establece para ti un programa en estos días para entrenar tu lengua y acostumbrarla al recuerdo frecuente, diciendo: “No hay divinidad excepto Allah, Único, sin asociado. Suyo es el dominio y Suya es la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas”. Y diciendo: “Allahu Akbar, Allahu Akbar, La ilaha-Il-la-lah, Allahu Akbar wa lilahil hamd (Allah es el Más Grande, Allah es el Más Grande. No hay divinidad excepto Allah. Allah es el Más Grande, Allah es el Más Grande, y para Allah es toda alabanza). Y diciendo: Subhanl-lah, wal hamdulil-ah, wala ilaha il-la-lah wal-lahu Akbar (Glorificado sea Allah, alabado sea Allah, no hay divinidad excepto Allah y Allah es el Más Grande). Haz de estos diez días un programa práctico para aplicar esta adoración, respondiendo a Allah: “y mencionen el nombre de Allah en días determinados”.

Esta adoración, a pesar de su facilidad, es una de las más amadas por Allah y de las más recompensadas. No necesita lugar específico, ni esfuerzo físico, ni interrumpe el trabajo o las ocupaciones. Puede practicarla el sano y el enfermo, el joven y el anciano, el residente y el viajero. Dice Allah: “Para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allah en días determinados sobre los animales de rebaño que les ha proporcionado. Así pues, comed de ellos y alimentad al desvalido y al necesitado.” (22;28).

Y Las buenas obras son innumerables, “¡Que en ello pongan su anhelo los que anhelan!” (83;26). Entre ellas están la bondad, la caridad, el salat, mantener los lazos familiares, el recuerdo de Allah, leer el Corán, hacer el bien, ayudar a los demás, perdonar, ser tolerante, pasar por alto las faltas y reconciliarse. Los caminos del bien son muchos y variados.

Y Debe saberse también que acercarse a Allah mediante las obras del corazón es de las mejores acciones, el temor de Allah, el arrepentimiento, la humildad, tener buena opinión de los demás, perdonar al ofensor y abandonar el rencor, la envidia, el odio y la soberbia. Ibn Rayab dijo: “El hadiz de Ibn Abbás indica que todas las buenas obras se multiplican en estos diez días sin excepción”, y añadió: “Toda obra buena realizada en estos días es superior, incluso a las oraciones obligatorias”.

Y guardaos de los pecados, pues pueden impedir el perdón en temporadas de misericordia. Aprovechad, pues, esta gran oportunidad. Es una pérdida y una privación dejar pasar estos diez días sin obras ni interés. Y cuidaos de la negligencia y del alejamiento. El inteligente es quien se esfuerza por sí mismo durante estas temporadas para alcanzar una gran ganancia. Estas ocasiones son estaciones de perdón, purificación de pecados y acercamiento a Allah. Incluso las pequeñas obras tienen una enorme recompensa. Que no te engañen tu salud, tu riqueza o el velo con que Allah cubre tus faltas, pues ello podría alejarte aún más.

Preparaos para vuestros diez días con aquello que os servirá de provisión para la Otra Vida, porque la dificultad de las buenas obras desaparece y permanece la recompensa, mientras que el placer de los pecados desaparece y queda la carga de la mala acción.

Realizar el bien en estos días es un puro favor de Allah que concede a quien quiere entre Sus siervos, mientras otros son privados de él. Nadie obtiene el éxito sino suplicando a Allah y pidiéndoLe el bien, pide a su Señor que le conceda éxito para realizar buenas obras y que le ayude en la adoración y el recuerdo. Y esto solo se logra abandonando los pecados que privan del éxito. El siervo pide ayuda y guía a Allah, abandona las desobediencias, y entonces Allah le concede el éxito y lo mantiene firme en él.
Le pedimos a Allah que nos permita alcanzar estos diez días benditos y que nos conceda éxito en toda obra buena que Le complazca.
¡Allahumma! Concédenos seguir Tu guía y haz que nuestras obras sean de Tu complacencia.
¡Allahumma! Ayúdanos a recordarTe, agradecerTe y adorarTe de la mejor manera.

¡Allahumma! Colma de Gracia a Muhammad, Tu siervo y Mensajero, a toda su familia, a todos sus compañeros, en el nombre de todo lo que Tu conocimiento abarca, Tu Pluma escribió y Tu Libro contó.

¡Allahumma! Acércanos a todo lo que nuestro Profeta, Muhammad Te pidió que le acercases, Aléjanos de todo lo que Te pidió que le alejases, danos todo el bien que Te pidió nuestro Profeta Muhammad y danos refugio en Ti de todo aquello que pidió refugio en Ti, nuestro Profeta Muhammad.

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