Centro de Orientación Familiar - Diocesis de Palencia

Centro de Orientación Familiar - Diocesis de Palencia El Centro de Orientación Familiar de la Diócesis de Palencia es un servicio profesional especializado en la atención integral a las dificultades familiares

21/07/2026

¿QUÉ EMISORA HAS SINTONIZADO HOY EN TU CABEZA?

Curiosamente, muchas personas empiezan el día escuchando la radio. Acaso como tú has hecho en este día. O después de arrancar el coche, buscan su emisora favorita... y dejan que les acompañe durante el camino.
Quiero decirte que existe otra radio que casi todos llevamos encendida desde que abrimos los ojos. La de nuestros pensamientos.

Y, muchas veces, empieza emitiendo sin que la hayamos elegido.
Hay días en los que sintonizamos la emisora del ruido: todo son prisas, preocupaciones y listas interminables de cosas por hacer.
Otros días conectamos con la emisora del desánimo: y aparecen pensamientos de culpa, de fracaso, de "para qué intentarlo".

Y, afortunadamente, también existe otra frecuencia. Más serena, capaz de mirar la realidad con calma, con esperanza y con más verdad.
Lo importante es entender que esos pensamientos aparecen de forma automática. No los elegimos. Igual que no elegimos la primera canción que suena al encender una radio. Pero sí podemos decidir cuánto tiempo queremos seguir escuchándola. Si la damos volumen o cambiamos de canal.

Porque un pensamiento no es un hecho. Es solo un pensamiento.
No eres esa voz que te critica. No eres ese miedo que anticipa catástrofes. Eres quien puede darse cuenta de que esa voz está sonando en tu cabeza.
Y ese pequeño paso cambia muchas cosas.
Como padres, también podemos enseñar esto a nuestros hijos. Cuando digan: "Soy un desastre" o "nadie me quiere", no hace falta apagar la radio a la fuerza diciéndoles: "Pero, qué bobadas dices".

Podemos preguntarles: "¿Qué emisora está sonando ahora mismo en tu cabeza?".
Ayudarles a escuchar sus pensamientos sin creerlos automáticamente es un regalo para toda la vida. Porque no siempre podemos elegir qué pensamientos aparecen. Pero sí podemos elegir si les damos el volumen... o cambiamos de dial.
Te invito a sintonizar la frecuencia que te acerque a quien realmente eres. Y entonces sí, como canta Enrique Iglesias: "Súbeme la radio...". Porque esta vez, has encontrado tu canción.

Davis Ruiz

14/07/2026

LA AUTOEXIGENCIA Y EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Hay personas que, por muchos éxitos que acumulen, nunca están satisfechas. Obtienen buenos resultados y reciben reconocimiento, pero en lugar de disfrutar, se quedan con lo que no salió bien. Esta sensación de no ser nunca lo suficientemente bueno está estrechamente relacionada con el síndrome del impostor y con la excesiva autoexigencia.

El síndrome del impostor lleva a las personas a cuestionar constantemente sus capacidades. Aunque existan pruebas objetivas de su preparación o talento, sienten que sus éxitos se deben a la suerte o a circunstancias externas. En el fondo aparece una idea recurrente: “No soy tan bueno como los demás creen”.
La persona se exige rendir al máximo en todo momento. Si obtiene un buen resultado, considera que era lo mínimo esperado; si se equivoca, interpreta el error como una prueba de falta de capacidad y talento.

Esta dinámica tiene consecuencias importantes en la salud integral de la persona. Puede generar ansiedad, estrés, miedo al fracaso y todo un repertorio de somatizaciones (dermatitis, contracturas, problemas estomacales…). Además, la persona se vuelve vulnerable al “síndrome de burnout”; es decir, se quema, se siente emocionalmente agotada y con la autoestima bajo mínimos.

Sin embargo, en dosis moderadas, la autoexigencia también puede tener ventajas: puede impulsar la preparación constante, fomentar la humildad y motivar a seguir aprendiendo. Las personas que dudan de sí mismas suelen revisar con más detalle su trabajo y muestran una mayor disposición a escuchar opiniones y mejorar sus habilidades.

La clave está en encontrar un equilibrio. Trabajar con esmero, entrega y creatividad es positivo, pero perseguir la perfección de forma constante suele convertirse en una meta imposible.
Por eso, la llegada del verano ofrece una oportunidad especialmente valiosa. Las vacaciones permiten recuperar energía, ganar perspectiva y romper temporalmente con la presión de producir y rendir continuamente.

De este modo, recuperamos la claridad para reconocer nuestros logros y relativizar nuestras exigencias, descubriendo que nuestro valor no depende únicamente de los resultados, de lo que hacemos, sino también de lo que somos y de cómo cuidamos nuestra vida y las relaciones que nos sostienen.

Miguel Ruiz.

10/07/2026

LA REVOLUCIÓN DEL AMOR LENTO

Vivimos en la era de la inmediatez. Con un solo dedo descartamos una canción, compramos ropa o elegimos una posible pareja en una aplicación de citas. Hemos convertido las relaciones en un mercado de consumo rápido donde, si algo no funciona al primer minuto o se vuelve difícil, se descarta y se pasa al siguiente perfil. Por eso, en pleno siglo veintiuno, la verdadera revolución ya no es la libertad de elegir; la verdadera revolución es la valentía de quedarse y sostener el vínculo.

Nos da pánico aburrirnos y nos da pánico sufrir. Buscamos un amor de pantalla: estético, sin conflictos, un amor que cure nuestras soledades pero que no interfiera en nuestra libertad individual. Sin embargo, los vínculos reales no tienen filtros. El amor revolucionario de hoy exige bajar las defensas, mirarse a los ojos y aceptar la vulnerabilidad de decir: 'Me importas y me da miedo perderte'. Frente a la cultura del desecho emocional, donde las personas se consumen como si fueran productos, el cuidado mutuo se ha convertido en el mayor acto de resistencia.
Educar en afectividad hoy no es enseñar a encontrar a la pareja perfecta en una pantalla. Es aprender a sostener la mirada de la persona que tenemos enfrente. Es entender que amar bien no te quita libertad, sino que te da la red de seguridad necesaria para ser libre. Una revolución del amor implica transitar el conflicto con respeto, desaprender el individualismo radical y recordar que los seres humanos somos interdependientes. Nos necesitamos sanos, pero también nos necesitamos vinculados.

"En un mundo que te pide ir rápido y consumir emociones de usar y tirar, atreverse a amar con pausa, con ternura y con compromiso es el acto más revolucionario que existe. Porque el amor no se consume; el amor se construye.

Cuca Álvarez.

30/06/2026

VACACIONES: OPORTUNIDAD DE CRECER

Las vacaciones deberían ser un tiempo de descanso y regeneración, sin embargo, para muchos se convierten en una fuente de estrés adicional y cansancio. ¿Por qué es así? ¿Y cómo podemos aprovechar esta paradoja para el crecimiento personal? Reflexionemos, un momento sobre cómo es nuestra perspectiva vacacional, cómo afecta a nuestra salud mental y cómo podemos utilizar este conocimiento para mejorar nuestras vidas.

Para empezar, es importante darse cuenta de que las vacaciones están asociadas con expectativas para muchos de nosotros. Estas expectativas pueden ser muy altas, lo que lleva a la frustración si la realidad no coincide con nuestras ideas. Por eso, es importante abordar las vacaciones con una mente abierta y sin presión por experiencias perfectas.

Una de las principales razones por las que algunas personas se sienten cansadas después de las vacaciones es que intentan hacer demasiado. Muchas personas tienden a llenar su itinerario con actividades, lo que puede llevar a la sobrecarga. En lugar de disfrutar del momento presente, a menudo nos concentramos en lo que aún tenemos que hacer. ¿Cómo podemos adaptar nuestras vacaciones para que nos ayuden a crecer y mejorar? Veamos

• 1. Planifica tiempo para la autorreflexión: incluir tiempo para reflexionar sobre tus metas y valores. Estas actividades te ayudarán a conectarte contigo mismo y a pensar en lo que realmente deseas lograr en tu vida.

• 2. Concéntrate en la calidad, no en la cantidad: En lugar de intentar verlo todo, enfócate en unos pocos lugares o actividades que realmente te interesen. Las experiencias profundas suelen ser más valiosas que las visitas superficiales.

• 3. Aprende algo nuevo: Las vacaciones son un gran momento para aprender. Estas nuevas experiencias de aprendizaje pueden enriquecer tu vida y ofrecerte nuevas perspectivas.

• 4. Al regresar, concéntrate en la autorreflexión: Después de regresar de tus vacaciones, tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que has aprendido y cómo puedes aplicar este conocimiento en tu vida.

En conclusión, las vacaciones pueden ser no solo un tiempo de descanso, sino también una oportunidad excepcional para el crecimiento personal. Si aprendemos a planificar nuestras vacaciones adecuadamente y a utilizar este tiempo para la autorreflexión y el aprendizaje, podemos obtener valiosos conocimientos que nos ayudarán en nuestras vidas diarias.

Aunque después de las vacaciones podamos sentirnos cansados, es importante reflexionar sobre lo que hemos aprendido y cómo podemos aplicar este conocimiento en el futuro. De esta manera, nuestras vacaciones se convierten no solo en experiencias, sino también en valiosas lecciones que nos impulsan hacia adelante.

Pablo Espina.

23/06/2026

¿Y SI ESA VOZ NO FUERAS TÚ?

Estás a punto de hacer algo importante y, de repente, aparece esa voz en tu cabeza. “Lo vas a hacer mal”. “No eres suficiente”. “Seguro que te equivocas”. En algún momento todos hemos escuchado esto por dentro.
Lo curioso es que nadie de fuera te lo ha dicho. Y, sin embargo, parece real. No decides que aparezca. La mente genera pensamientos de forma automática, igual que nos late el corazón.

Esa voz es la forma en que nuestra historia habla en el presente. Detrás de frases como "no puedo" o "no valgo" suele haber una narrativa que se ha ido construyendo durante años: comparaciones, críticas, errores o experiencias que acabamos utilizando para explicar quiénes somos.

Imagina a un adolescente antes de un examen. El cuerpo se activa, aparecen los nervios y su mente interpreta: "Ves, no estás preparado". O una madre que duda de cada decisión y escucha por dentro: "No soy suficientemente buena".
La voz no crea la historia. La expresa. Y cuando la creemos sin cuestionarla, terminamos actuando como si fuera cierta.

La buena noticia es que no somos responsables del primer pensamiento que aparece. Pero sí de cómo nos relacionamos con él.
Podemos creerlo, discutir con él o simplemente observarlo.
Observar es ganar en conciencia. Puedes decirte: "Ah, aquí está otra vez la historia de que no soy suficiente". Y ese pequeño cambio abre una puerta enorme.
Recuerda. Tus pensamientos hablan de una parte de tu historia, pero no son la realidad. Ni tampoco tu identidad. El error está en creer que los pensamientos que aparecen en mi cabeza son “yo mismo”.

Si escuchas a tu hijo o hija, decir: "soy un desastre", "nadie me quiere" o "no sirvo para esto", recuerda esto. Ponte en modo escucha. Ayúdale a distinguir entre lo que ha ocurrido y la historia que su mente está construyendo sobre ello.
Porque educar emocionalmente no consiste en eliminar los pensamientos difíciles, sino en enseñar que una voz interior es solo eso: una voz.
Y que siempre podemos decidir si le damos el volante... o simplemente la dejamos viajar en el asiento de atrás.

David Ruiz.

16/06/2026

ENVIDIA SANA O ADMIRACIÓN INSPIRADORA

La “envidia sana” es una expresión que utilizamos con frecuencia. Un amigo se compra la casa que siempre soñó, una compañera consigue el trabajo que deseaba o alguien cercano alcanza una meta importante, y decimos: “¡Qué envidia sana me das!”.

Sin embargo, la envidia no suele ser sana. Aparece cuando el éxito de otra persona nos incomoda, cuando sentimos que su logro pone en evidencia aquello que nosotros todavía no hemos conseguido. La comparación ocupa entonces el centro de la escena y el bienestar ajeno produce en nosotros resentimiento. Solemos pensar: "Quiero lo que tienes y me molesta que lo tengas".

Otra emoción muy distinta es la admiración inspiradora. Es el asombro que nace cuando observamos el éxito de alguien y nos sentimos motivados. En lugar de pensar: “¿Por qué él y no yo?”, nos decimos: “Si él ha podido, quizá yo también pueda”. El logro del otro deja de ser una amenaza para convertirse en un ejemplo a seguir.

Con frecuencia se dice que los amigos de verdad son aquellos que permanecen a nuestro lado en los momentos difíciles. Es cierto. Acompañar a alguien en una pérdida, una enfermedad o una decepción tiene un enorme valor humano.
Pero habría que añadir que la verdadera amistad se mide también por nuestra capacidad de alegrarnos sinceramente cuando al otro le va bien. Compartir las alegrías pide de nosotros un plus de generosidad. Exige dejar de compararnos, reconociendo el mérito ajeno sin sentir que eso afecta a nuestra autoestima.

No siempre es fácil celebrar que un amigo se supere a sí mismo. En esas situaciones, solemos quedarnos en silencio, responder con frialdad, hacer un comentario crítico inoportuno o cambiar rápidamente de tema porque, en el fondo, el éxito ajeno despierta una comparación incómoda.

La alternativa es expresar una admiración sincera: felicitar, reconocer el esfuerzo realizado y alegrarnos por el resultado obtenido. Tal vez, entonces, lo que llamamos “envidia sana” sea más bien admiración e inspiración. O quizá sea una de las expresiones más hermosas de la amistad que nos permite celebrar el bien ajeno como si fuera un poco nuestro.

Miguel Ruiz.

✨ Hoy hemos celebrado el cuarto y último curso prematrimonial de 2026 en el COF, respondiendo al interés y la participac...
13/06/2026

✨ Hoy hemos celebrado el cuarto y último curso prematrimonial de 2026 en el COF, respondiendo al interés y la participación de numerosas parejas.

Queremos agradecer de corazón a las 77 parejas que han confiado en nosotros este año y a las 216 parejas que han participado en los 12 encuentros celebrados desde 2023. Ha sido un privilegio acompañaros en vuestra preparación al matrimonio y compartir con vosotros este camino tan importante.

¡Gracias por vuestra confianza! 💕🙏 Y seguimos de acogida, diálogo y compromiso.

09/06/2026

"EL VALOR DE LO QUE SOMOS"

¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar en el peso que tiene el físico en los jóvenes de hoy? Vivimos en una época hiperconectada donde un simple like parece medir el valor de una persona. Para nuestros adolescentes, la pantalla se ha convertido en un espejo implacable.

Casi el 58% de los jóvenes reconoce preocuparse en exceso por su aspecto físico. El peligro no está en querer cuidarse, sino en creer que el valor de su identidad se reduce a una talla, a un filtro o a un canon inalcanzable. Nos encontramos ante una generación que confunde el éxito social con la validación estética.

Pero, ¿qué estamos haciendo nosotros los adultos al respecto? A menudo cometemos el error de minimizar lo que sienten. Frases como "son cosas de la edad" o "ya se te pasará" generan una barrera.
La imagen corporal no es solo cómo nos vemos, sino el impacto emocional que eso nos genera. Cuando un adolescente se obsesiona con lo que le disgusta de su cuerpo, su autoestima se resiente. En la adolescencia, el grupo de iguales ejerce una presión enorme por encajar. Si el entorno digital premia una determinada apariencia, ellos sienten la necesidad de modificar quiénes son para ser aceptados.

¿Cómo podemos ayudar? El primer paso es cambiar el enfoque de nuestras conversaciones. En lugar de opinar sobre su cuerpo o su peso, debemos interesarnos por sus emociones.
Acompañar significa validar lo que sienten y enseñarles que su identidad está formada por sus talentos, sus valores y sus pasiones. Podemos educar con el ejemplo, mostrando una relación sana con nuestro propio cuerpo y limitando los adjetivos descalificativos sobre el físico.

Recordemos que la autoestima no es solo lo que se ve desde fuera, sino todo aquello que construimos por dentro. Ayudemos a nuestros jóvenes a mirarse con más compasión y a entender que valen mucho más de lo que refleja un espejo.

02/06/2026

ME HAN DICHO

Se calcula que un porcentaje bastante elevado de nuestras conversaciones van sobre una persona que no está presente y, muchas veces, de una manera maliciosa.

A pesar de que sepamos que no estamos obrando bien, en numerosas ocasiones, parece que no podemos evitar el cotilleo. Nos sentimos atraídos por la vida y andanzas de los demás, movidos a opinar y a discutir sus errores y debilidades, muchas veces dando pie a que circulen informaciones falsas, no contrastadas o que no deberían airearse.

Aunque tendamos a no considerarlo un fenómeno importante, no se trata de un tema banal ya que por estos cotilleos se puede ver afectada la reputación de una persona, violar su intimidad, engañar, romper relaciones, crear enemistades, etc. El problema surge cuando dices cosas con mala intención, cuando cuentas cosas de otras personas que no estás seguro que sean ciertas, o desvelas información íntima que sabes (o crees) que debería mantenerse en secreto.

El que murmura hace daño a tres personas, a él mismo, al que escucha sin desmentirle y a la persona de quien se murmura. Si se tiene algo que reprochar a alguien, este debería ser el primero en escuchar el reproche, pero lamentablemente por la falta de sinceridad, el maledicente se encuentra con el compañero, le sonríe y le saluda con palabras amables, para después apenas despedido comenzar de una manera u otra a hablar mal de él.

El rasgo principal del chisme es la mentira o la verdad dicha a medias, siendo parte importante el infundio y la calumnia y si le añadimos que cada oyente, en el momento de contárselo a otro le agrega un poco más de sal de su propia cosecha, nos encontramos con monstruosidades que suelen acabar con el honor y la dignidad de las personas. Increíblemente muchas veces se usa el chisme contra personas consideradas amigas actuando con una hipocresía y maldad incomprensibles.
Lo verdaderamente importante es la consideración de que no transmitamos cotilleos, o rumores. Creo que nadie debería decir “por detrás”, clandestinamente, nada que no pueda decir en presencia de la persona a la que se refiere. ¿Quieres saber algo? Pregunta. ¿Quieres criticar? Critica o argumenta (eso no es malo) pero siempre por delante. El tema es que el cotilla no suele atreverse cuando está frente a su víctima.

Si a la persona le dolería escucharlo, mejor no lo digas. Piensa lo que quieras pero no lo digas a no ser que sea estrictamente necesario. Así de fácil.

Pablo Espina.

28/05/2026

ESA HISTORIA QUE TU CEREBRO TE CUENTA

¿Te ha pasado alguna vez?
Alguien no te contesta un mensaje…
y en segundos ya estás pensando: “he hecho algo mal”, “me están ignorando”, “seguro que pasa algo”.

Y luego descubres que… simplemente el otro estaba ocupado.
No reaccionamos a la realidad.
Reaccionamos a la historia que construye nuestro cerebro.
Para eso construye narrativas constantes:
qué piensan los demás de ti, qué puede salir mal, cómo evitar el rechazo.
No siempre son precisas… pero sí son útiles para sobrevivir.
Por eso anticipa, exagera señales ambiguas y construye historias que nos “avisan” antes de que algo ocurra.

Una mirada, un silencio, un comentario…
y aparece la interpretación:
“no valgo”, “me van a rechazar”, “hay algo mal en mí”.
Y entonces llega la emoción.
No por lo que pasó… sino por lo que creíste que significaba.

El cerebro predice primero…
y luego interpreta lo que ocurre para encajar con esa predicción.
Y por eso no funciona decir “no pasa nada”.
Porque el cerebro ya ha decidido que sí pasa.

¿Y qué puede ayudar?
Primero: date cuenta. “Mi cerebro está anticipando peligro”. Ya no eres ni el pensamiento ni la emoción, la estás observando.
Segundo: da ese pequeño o gran paso. No se trata de esperar a sentirte bien al 100%, sino de actuar porque es importante para ti, aunque incomode. No es quitar la emoción… es no dejar que decida por ti.
Y tercero: amplia el significado. No todo es rechazo o fracaso. Seguro hay más matices o más opciones en esa historia.

Porque el problema no es lo que pasa… es la película que construimos alrededor.
Y cuando empiezas a cuestionar esa historia, algo cambia:
dejas de vivir reaccionando al pasado… y empiezas, por fin, a estar en el presente.

David Ruiz.

Dirección

Calle Diego Lainez 6, Bajo
Palencia
34004

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Centro de Orientación Familiar - Diocesis de Palencia publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Centro de Orientación Familiar - Diocesis de Palencia:

Atajos

Compartir

Categoría