26/08/2026
El día 2 nos vamos a Covadonga como una parroquia que quiere encontrarse con la Santina, no dejes de unirte a nosotros y de vivir la novena a los pies de nuestra madre…
Vivir la Novena de Covadonga
Quizá uno se pregunta, al comenzar la Novena: ¿por qué ir? ¿Qué busco allí? ¿Qué puede cambiar en mí nueve días de oración?
Vamos a Covadonga porque, a veces, necesitamos parar. Salir un poco de nuestras prisas, de nuestras agendas, de ese ruido que nos acompaña incluso cuando estamos en silencio. Necesitamos un lugar donde recordar que nuestra vida es algo más que lo urgente, lo que hacemos, lo que conseguimos o lo que nos preocupa.
Vamos porque queremos volver a mirar a Dios. Y allí está María.
No como alguien que nos distrae de Jesús, sino precisamente como aquella que nos enseña a encontrarlo. María sabe de caminos, de incertidumbres, de esperas, de alegrías que desbordan y de dolores que no se pueden explicar.
Ella también tuvo que aprender a confiar. Un día escuchó una llamada que trastocaba todos sus planes. Y no recibió un mapa detallado de lo que vendría después. Solo una palabra. Una promesa. Y respondió: «Hágase en mí según tu palabra».
Quizá eso sea también lo que necesitamos aprender en esta Novena. Decirle a Dios: no lo entiendo todo, pero confío en Ti. No sé cómo será mañana, pero pongo mi mañana en tus manos. No sé resolver aquello que me preocupa, pero no quiero cargarlo yo solo.