10/03/2022
El Seminario Menor acogerá a 55 refugiados ucranianos que llegarán a Ourense en los próximos días.
La invasión de Ucrania está causando múltiples necesidades ante las cuales, como creyentes, no podemos quedarnos indiferentes. Desde la Diócesis de Ourense, además de la colecta a la que nos instaba nuestro Obispo y que se hará llegar de manera directa al Papa Francisco para la ayuda a Ucrania, así como las iniciativas promovidas tanto por Cáritas diocesana para enviar ayuda económica a los agentes locales como por parte de distintas parroquias para enviar alimentos, medicamentos, ropa y otros enseres, se ha buscado la manera de colaborar con la acogida a refugiados.
El Seminario Menor A Inmaculada de Ourense llevaba ya una semana buscando alguna organización a la que ofrecer sus instalaciones para este fin. Para ello, tras contactar con Acnur y con la Xunta de Galicia, e inscribirse en un registro de entidades colaboradoras, surgió la posibilidad de entrar en contacto con el proyecto SOS Ternópil Galitzia promovido por una asociación de abogados y que recogerá el día 14 de marzo a 55 personas en Ucrania para traerlas a Ourense. El Seminario Menor ofrecerá alojamiento y manutención a estas familias así como el uso de sus instalaciones durante el tiempo que sea necesario.
Desde el Seminario Menor se quiere destacar la implicación, desde el primer momento, del equipo de profesores y formadores a la hora de organizar actividades para los niños, así como del personal de mantenimiento que se está volcando en preparar y adecuar las instalaciones, así como, en general, de todo el equipo humano que forma parte de esta institución. También agradecen la “impresionante respuesta” de las empresas ourensanas con las que se ha contactado hasta el momento para ampliar los suministros de alimentos y productos de higiene disponibles en el Seminario, y que en todo momento se han mostrado dispuestas a colaborar: Calidus y Gallego, Sispavitec, Carnicería Milucho, Grupo Cuevas, Cooperativa Loureiro, Plaza de Abastos , Jofisa, Darlim, Bermello y Caldaria.
Como Iglesia Diocesana, no dejamos de rezar por el final de las guerras, por sus víctimas y por la paz mediante el diálogo, buscando al mismo tiempo la forma de paliar el sufrimiento de los damnificados por este conflicto.