05/06/2026
Hay momentos que parecen simples, pero tienen un profundo significado.
Cada vez que recordamos el sacrificio de Cristo, renovamos nuestro compromiso de seguirle, crecer en Su gracia y compartir con otros lo que Él ha hecho en nuestras vidas.
Dios no nos llamó solamente a recibir, sino también a transmitir. Lo que aprendemos, vivimos y experimentamos con Él puede ser de bendición para quienes nos rodean.
“Lo que recibimos de Dios también estamos llamados a compartirlo.”