09/06/2026
El pasado domingo, la Congregación de Santa María Magdalena volvió a hacerse presente, un año más, en la solemnidad del Corpus Christi, participando con la instalación del altar para recibir el trono con el Santísimo Sacramento por las calles de Novelda. En el centro del altar presidía la imagen de Santa María Magdalena, patrona de nuestro pueblo, cedida gentilmente por la Parroquia de San Pedro Apóstol para esta ocasión tan especial. La santa aparecía representada con algunos de sus atributos más característicos: la cruz, símbolo de la fe y del seguimiento de Cristo. A sus pies, una cuidada ornamentación floral y la presencia de los ángeles portando en sus manos las uvas que simbolizan el vino y el trigo que simboliza el pan, donde Jesús se hace presente para nosotros. El altar, levantado con sencillez y elegancia, quiso ser un signo visible de adoración y respeto hacia Jesús Sacramentado, que recorrió nuestras calles bendiciendo a todos los vecinos. Las flores, los cirios encendidos y los detalles litúrgicos contribuyeron a crear un espacio de oración y recogimiento en medio de la celebración.Desde la Congregación queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que colaboraron en el montaje, decoración y preparación del altar. Gracias a vuestra dedicación, esfuerzo y generosidad fue posible ofrecer un espacio digno y hermoso para honrar al Santísimo Sacramento. Del mismo modo, queremos agradecer especialmente a la Parroquia de San Pedro Apóstol, por su constante disposición y ayuda, así como por cedernos la imagen de Santa María Magdalena y cuantos elementos fueron necesarios para la realización del altar. Y de manera muy especial, nuestro reconocimiento y gratitud a Don Eduardo, párroco de San Pedro, por su cercanía, apoyo y colaboración, siempre dispuesto a facilitar y acompañar todas aquellas iniciativas que contribuyen a engrandecer nuestras tradiciones y nuestra fe.
Que Santa María Magdalena siga guiando nuestros pasos y que el Señor bendiga a todos los que, con su trabajo silencioso y desinteresado, hacen posible que celebraciones tan significativas como el Corpus Christi continúen llenando de fe y belleza las calles de Novelda.