30/05/2026
EL TRONO PROCESIONAL DE LA PATRONA DE MURO
“ 𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘵𝘳𝘰𝘯𝘰, 𝘧𝘳𝘶𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘴𝘶𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘺 𝘥𝘦𝘴𝘷𝘦𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘶𝘯𝘰𝘴 𝘱𝘰𝘣𝘳𝘦𝘴 𝘳𝘢𝘴𝘵𝘳𝘪𝘭𝘭𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴, 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘮𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘢𝘮𝘢𝘳𝘨𝘰 𝘱𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘦𝘴𝘱𝘢𝘵𝘳𝘪𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘦𝘯 𝘊𝘢𝘳𝘵𝘢𝘨𝘦𝘯𝘢, 𝘵𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘴𝘶𝘴 𝘢𝘧𝘢𝘯𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘥𝘪𝘳𝘪𝘨í𝘢𝘯 𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘨𝘳𝘢𝘯 𝘚𝘦ñ𝘰𝘳𝘢, 𝘱𝘳𝘶𝘦𝘣𝘢 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘢 𝘦𝘷𝘪𝘥𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘦𝘭 𝘢𝘮𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘩𝘪𝘫𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘔𝘶𝘳𝘰 𝘢 𝘴𝘶 𝘣𝘰𝘯𝘥𝘢𝘥𝘰𝘴𝘢 𝘔𝘢𝘥𝘳𝘦 𝘭𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵í𝘴𝘪𝘮𝘢 𝘝𝘪𝘳𝘨𝘦𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘋𝘦𝘴𝘢𝘮𝘱𝘢𝘳𝘢𝘥𝘰𝘴."
A mediados del siglo XIX un grupo de rastrilladores mureros residentes en Cartagena decidieron demostrar la enorme devoción a su querida Patrona, la Virgen de los Desamparados, construyendo unas magníficas andas dignas de su amor por ella. Encabezados por Bautista Payá y Bautista Martínez iniciaron todos los trámites para su realización, encargando en Cartagena al escultor Antonio Bo natural de Orihuela su construcción. Esta idea fue bien acogida por todos los rastrilladores naturales de Muro residentes en Cartagena, colaborando con dos horas de su trabajo diario para costear el proyecto. Las andas de los rastrilladores con sus característicos farolillos (más de cien) fueron estrenadas y bendecidas en mayo de 1854.
En 1906 fueron restauradas con motivo de la proclamación canónica del patronazgo de la Virgen que aprobó el Papa Pio X el año siguiente.
En 1920 el párroco de Muro D. José María Sais Molina inició un proyecto de remodelación de las andas con la finalidad de embellecerlas y dotarlas de iluminación eléctrica, de este modo los días de viento en los que se apagaban las velas de los farolillos, el aspecto del trono procesional no se vería perjudicado. Su remodelación consistió en trabajos de orfebrería, enriquecimiento estructural, se añadieron esculturas angélicas sujetando azucenas, etc. y se instaló un sistema de alumbrado eléctrico mediante baterías. Fue obra del escultor de Valencia José María Ponsoda Bravo. Su coste total fue de diez mil pesetas que fue obtenido por suscripción popular.
Para la realización del proyecto se constituyó una junta directiva en 1920 encargada de reunir los donativos de todos los mureros que estuviesen interesados, entregando sus cantidades voluntarias al tesorero de la junta D. Salvador Ramírez Soriano. En mayo de 1921 las nuevas andas fueron estrenadas y para tan gran acontecimiento fue invitado y ofició de pontifical el Arzobispo de Valencia D. Enrique Reig y Casanova de origen murero. Las fiestas de Moros y Cristianos de aquel año se realizaron una semana después de la fiesta litúrgica de la Virgen de los Desamparados para que el Sr. Arzobispo pudiese venir a Muro, ya que en esa fecha debía oficiar los actos religiosos en Valencia capital. Desgraciadamente, en 1936 las andas-trono donadas por los rastrilladores y remodeladas gracias al esfuerzo de tantos hijos de Muro, fueron totalmente destruidas.
Una vez terminada la guerra civil, en Muro no se concebía ver a su Patrona procesionar sin un trono digno de su imagen y a pesar de todas las penalidades y dificultades de la posguerra, se inició todo un movimiento popular para la creación de unas andas nuevas iguales a las originales. Se creó una junta Pro-Andas bajo la dirección del párroco D. Domingo Sancho Codert para poder obtener los fondos necesarios para el proyecto, que gracias a todos los devotos mureros fue posible en 1942. Con motivo de esta iniciativa para recoger fondos se editó una revista bajo la denominación de “La Voz de Muro” entre 1941 y 1942 donde en sus diez ejemplares quedaba constancia de todos aquellos que habían contribuido con sus donativos.
La obra fue realizada por el citado escultor valenciano José María Ponsoda Bravo. La junta Pro-Andas tuvo como prioridad desde el principio que las andas fuesen lo más parecidas posible a las originales destruidas. Por esa razón y después de visitar a diferentes orfebres y escultores, se decidió por el Sr. Ponsoda ya que él había realizado la remodelación de las anteriores andas en 1921 y las conocía a la perfección. La ornamentación, entre otros elementos de orfebrería como las cuatro azucenas de las esquinas, fue obra del Sr. Orrico de Valencia y de la instalación eléctrica se encargó la empresa Tudor. En el año 1943 tuvo lugar la bendición del nuevo trono procesional. Su coste total fue de 36.140 pesetas.
Las andas actuales son una joya para nuestro pueblo, herederas de aquellas cuya esencia no ha desaparecido: su forma cuadrada enmarcada por cuatro azucenas luminosas sujetadas por ángeles, un trono central elevado donde se coloca la imagen rodeado por una enramada de farolillos decorados con motivos vegetales y florales donde figuran los símbolos de las letanías lauretanas… Todo un legado del que debemos sentirnos orgullosos, conocer y valorar.
Las fotografías que adjuntamos corresponden al año 1921. En la primera imagen de la Patrona le falta la instalación de la enramada de farolillos; en la siguiente las nuevas andas totalmente terminadas; y en la tercera fotografía la visita de autoridades eclesiásticas que tuvo lugar en las fiestas de Moros y Cristianos donde se estrenaron las nuevas andas. La figura central de la fotografía suponemos que corresponde a D. Enrique Reig y Casanova, Arzobispo de Valencia y posterior Cardenal Primado de España, acompañado por la banda de música “Primitiva” de Muro con uniforme blanco.
📸Fotografías del archivo de: Mª José Mengual y Joan J. Pascual, publicadas en “Imatges del passat de Muro”.
Bibliografía :
GOZÁLBEZ ESTEVE, Elia. Historia de una devoción en "Un segle de patronatge. La Mare de Déu dels Desemparats. Muro 1907-2007". Muro. Edició de l’autora. 2007.
MOMBLANCH Y GONZALBEZ, Francisco de P. "La Virgen de los Desamparados. Patrona de Muro del Alcoy". València. Junta de Festes. 1969.