05/11/2017
EVANGELIO DEL DÍA: En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo:
-En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente:
alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto;
les gustan los primeros puestos en los banquetes
y los asientos de honor en las sinagogas;
que les hagan reverencias por la calle
y que la gente los llame «maestro».
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
PISTAS PARA LA MEDITACIÓN:
En el Evangelio de hoy Ntro. Señor amonesta a los escribas y fariseos porque su conducta dejaba mucho que desear, estaban en contraste con las enseñanzas que proponían a los demás, presentan una falta de coherencia, su testimonio esta muy lejos de lo que proponen, de hecho les subrayará que “dicen, pero no hacen”. Sin embargo la autoridad del Señor tiene su fuerza en que es el primero en ponerla por obra, dice y hace, el primero que practica el mandamiento del amor, lo que enseña su vida lo muestra. De su ejemplo brota la propuesta que hace: “el primero de vosotros será vuestro servidor”, más de una vez dijo que “he venido para servir, para dar mi vida por los demás”. Y el ejemplo dado aquella tarde antes de entregar su vida en la cruz, aquel Jueves Santo, con el lavatorio de los pies a sus discípulos, después de aquella acción les propuso haced vosotros lo mismo, el más grande entre vosotros ha de ser el primero en servir.
Comentando el pasaje de hoy, nuestro Obispo D. José Manuel Lorca, en la reflexión realizada en la revista “Nuestra Iglesia”, en su pagina 2, nos señala que : “El Señor pone por delante la verdad frente a tantas apariencias y la humildad frente a todas las vanaglorias, repite una y otra vez que el beneplácito de los hombres es secundario, que lo esencial es buscar el ser delante de Dios y que nuestras obras sean dignas de Él. Esta es la diferencia entre la visión farisaica de la vida y la visión cristiana”.
¡Ojo! Con el deseo de ser estimado, de ser tomado en consideración, con la búsqueda de honores, con querer quedar bien ante los demás, con buscarnos a nosotros mismos, como podemos caer en las garras de la soberbia, y suele pasar factura, todos tenemos algo de soberbios, y ella siempre nos trae la desgracia a nuestra vida, no nos hace ver nuestros limites, nos ciega, nos hace estimar menos a los otros, podemos caer en el juicio, la critica al otro, no ver nuestros fallos, defectos -que los tenemos- no eran solo los escribas y fariseos los corregidos por el Señor, la liturgia de este domingo, en palabras de S. Pablo, nos invita a considerar el Evangelio “no como palabra humana, sino, cual es en verdad como Palabra de Dios”. De este modo podemos acoger también con fe las advertencias que Jesús dirige a nuestra conciencia, y no pensar que va dirigido solo para los contemporáneos de su época, también me invita a mí a recorrer el camino de la humildad, a no hacer nada por presunción, a entrar por dicho camino que agrada a Dios, ya que a los humildes da su gracia y a los soberbios los dispersa y los resiste.
Feliz día del Señor, feliz domingo. Que tengas un buen día.