12/09/2026
🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀
-
-SANTO ROSARIO -
-
🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀
-
SÁBADO, 12 de SEPTIEMBRE de 2026
-
🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀🍀🌷🌷🍀
-
-
-
HOY CELEBRAMOS LOS MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábados)
+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con la penas del in****no. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
V. Señor, ábreme los labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. ¡Dios mío, ven en mi auxilio!,
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Misterios Gozosos (lunes y sábados)
PRIMER MISTERIO
****La Encarnación del Hijo de Dios. (Lc 1, 26-38)
.. envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, que se llamaba Nazaret, a una joven prometida a un hombre de la estirpe de David, de nombre José; la joven se llamaba María. El ángel, entrando en donde estaba ella, le dijo: -Alégrate, favorecida, el Señor está contigo.
Ella se turbó al oír ertas palabras, preguntándose qué saludo era aquel . El ángel le dijo : -Tranquilízate, María, que Dios te ha concedido su favor.
Pues, mira, vas a concebir, darás a luz un hijo y le pondrás de nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado; reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin.
María dijo al ángel : -¿Cómo sucederá eso, si no vivo con un hombre ?
El ángel le contestó: .El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te
cubrirá con su sombra.; por eso al que va a nacer le llamarán ' Consagrado', Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel : a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y la que decían que era estéril está ya de seis meses; para Dios no hay nada imposible.
María contestó: - Aquí está la esclava del Señor. cúmplase en mí lo que has dicho.
Y el ángel la dejó.
REZAR (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria)
*Padre Nuestro que estás en el cielo: Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y líbranos del mal. Amén.
*Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
SEGUNDO MISTERIO
**** La Visitación de la Santísima Virgen a su prima Isabel. (Lc 1, 39-56)
Unos días después María se puso en camino y fue a toda prisa a la sierra, a un pueblo de Judea; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre. Llena del Espíritu Santo, dijo Isabel a voz en grito:
- ¡Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre !
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor ?
En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Y ¡dichosa tu que has creído ! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Entonces dijo María :
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador,.
porque se ha fijado en su humilde esclava.
Pues mira, desde ahora me felicitarán todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho tanto por mí:
Él es santo y su misericordia llega a sus fieles
generación tras generación.
Su brazo interviene con fuerza,
desbarata los planes de los arrogantes,
derriba del trono a los poderosos
y exalta a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
a los ricos los despide de vacío.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose,
como lo había prometido a nuestros padres,
de la misericordia en favor de Abraham
y su descendencia, por siempre.
María se quedó con ella unos tres meses y después volvió
su casa.
REZAR (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria)
*Padre Nuestro que estás en el cielo: Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y líbranos del mal. Amén.
*Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
*Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
TERCER MISTERIO
****EL Nacimiento del Niño Jesús en el Portal de Belén. (Lc 2, 1-20)
Por entonces, salió un decreto del emperador Augusto, mandando hacer un censo del mundo entero. Este fue el primer censo que se hizo siendo Quieino gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad. También José, que era de la
estirpe y familia de David, subió desde Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa, María, que estaba encinta. Estando allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no encontró sitio en la posada.
En las cercanías había unos pastores que pasaban la noche a la intemperie, velando el rebaño por turno. Se les presentó el ángel del Señor: la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se asustaron mucho.
El ángel les dijo: -Tranquilícense, miren que les traigo una buena noticia, una
gran alegría que lo será para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un salvador: el Mesías, el Señor. Y les doy esta señal : Encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejercito celestial, que alababa a Dios diciendo : Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres, que él quiere tanto.
Al marcharse los ángeles al cielo, los pastores se decían unos a otros : - Vamos derecho a Belén a ver eso que ha pasado y que nos ha anunciado el Señor.
Fueron corriendo y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo les contaron lo que les habían dicho del niño. Todos los que lo oyeron se admiraban de lo que los decían los pastores. María, por su parte, conservaba el recuerdo de todo esto, meditándolo en su interior. Los pastores se volvieron
glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído; todo como se lo habían dicho.
REZAR (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria)
*Padre Nuestro que estás en el cielo: Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y líbranos del mal. Amén.
*Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
*Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
CUARTO MISTERIO
**** La Presentación del Niño en el Templo y la Purificación de Nuestra Señora
(Lc 2,21-35)
Al cumplirse los ocho días, cuando tocaba circuncidar al niño, le pusieron de ombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción . Cuando llegó el tiempo de que se purificasen, conforme a la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor (así lo prescribía la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor") y para entregar la oblación (conforme lo que dice la Ley del Señor: " Un par de tórtolas
o dos pichones ") .
Vivía entonces en Jerusalén un cierto Simeón, hombre honrado y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; el Espíritu Santo estaba con él y le había avisado que no moriría sin ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando los padres de Jesús estaban para cumplir con el niño lo previsto por la Ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
Ahora, Señor, según tu promesa, despides a tu siervo en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador; lo has colocado ante todos los pueblos como luz para alumbrar a las naciones, y gloria de tu pueblo, Israel.
Su padre y su madre estaban admirados por lo que decía del niño. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: -Mira que este está puesto para que todos en Israel caigan o se levanten; será un bandera discutida, mientras que a ti una
espada te traspasará el corazón; así quedará patente lo que todos piensan.
REZAR (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria)
*Padre Nuestro que estás en el cielo: Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y líbranos del mal. Amén.
*Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
*Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
QUINTO MISTERIO
****El Niño Jesús perdido y hallado en templo. (Lc 2,41-52)
Sus padres iban cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años subieron a las fiestas según la costumbre, y cuando éstas terminaron, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que iba en la caravana, al terminar la primera
jornada se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; y, como no lo encontraban, volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días lo encontraron, por fin, en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas: todos los que lo oían quedaban desconcertados de su talento y
de las respuestas que daba. Al verlo se quedaron extrañados, y le dijo su madre:
- Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros ? ¡ Mira con qué angustia te buscábamos tu padre y yo !
Él les contestó : -¿Por qué me buscaban ? ¿ No saben que yo tenía que estar
en la casa de mi Padre ? Ellos no comprendieron lo que quería decir. Jesús bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba en su interior el recuerdo de todo aquello. Jesús iba creciendo en saber, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.
REZAR (1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria)
*Padre Nuestro que estás en el cielo: Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación. Y líbranos del mal. Amén.
*Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
*Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
AVEMARÍAS
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena...
Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo, llena...
Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena...
Dios te salve, María, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
LETANÍAS LAURETANAS
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, ten piedad de nosotros.
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo óyenos.
-Cristo escúchanos. Se repite
-Dios, Padre celestial,
-Dios Hijo, Redentor del mundo,
-Dios Espíritu Santo,
-Trinidad Santa, un solo Dios, Ten piedad de nosotros.
-Santa María,
-Santa Madre de Dios,
-Santa Virgen de las vírgenes,
-Madre de Cristo,
-Madre de la Iglesia,
-Madre de la divina gracia,
-Madre purísima,
-Madre castísima,
-Madre virginal,
-Madre sin mancha de pecado,
-Madre Inmaculada,
-Madre amable,
-Madre admirable,
-Madre del buen consejo,
-Madre del Creador,
-Madre del Salvador,
-Virgen prudentísima,
-Virgen digna de veneración,
-Virgen digna de alabanza,
-Virgen poderosa,
-Virgen clemente,
-Virgen fiel,
-Espejo de justicia,
-Trono de sabiduría,
-Causa de nuestra alegría,
-Vaso espiritual,
-Vaso digno de honor,
-Vaso insigne de devoción,
-Rosa mística,
-Torre de David,
-Torre de marfil,
-Casa de oro,
-Arca de la Alianza,
-Puerta del cielo,
-Estrella de la mañana,
-Salud de los enfermos,
-Refugio de los pecadores,
-Consuelo de los afligidos,
-Auxilio de los cristianos,
-Reina de los ángeles,
-Reina de los patriarcas,
-Reina de los profetas,
-Reina de los apóstoles,
-Reina de los mártires,
-Reina de los que confiesan su fe,
-Reina de las vírgenes,
-Reina de los santos,
-Reina concebida sin pecado original,
-Reina asunta al cielo,
-Reina del Santísimo Rosario,
-Reina de la familia,
-Reina de la paz, Ruega por nosotros.
-Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor
-Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor
-Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten misericordia de nosotros
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
BAJO TU PROTECCIÓN
Nos acogemos bajo tu protección, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestra necesidad, antes bien, sálvanos siempre de de todos los peligros Virgen gloriosa y bendita.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios
Para que seamos dignos de alcanzar la promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oremos
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz, seamos llevados a la gloria de tu Resurrección. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
POR LAS INTENCIONES DEL SANTO PADRE
Oración por las intenciones del Papa:
Señor mío y Dios mío Jesucristo: por el Inmaculado Corazón de María, yo me consagro a tu Corazón y me ofrezco contigo al Padre en tu Santo Sacrificio del altar, con mi oración y mi trabajo, mis sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación de nuestros pecados y para que venga a nosotros tu Reino. Te pido por las intenciones del Santo Padre, especialmente por las familias del mundo entero y por la paz entre las naciones.
Conclusión:
V: ¡Ave María Purísima!
R: Sin pecado concebida.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.