20/05/2026
GRACIAS A DIOS TENEMOS UN SARCEDOTE POR SIEMPRE QUE NOS JUSTIFICÓ POR SUS MÉRITOS, DELANTE DEL PADRE Biblia. Hebreos 7:11-28
[11]Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
[12]Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;
[13]y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
[14]Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
[15]Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,
[16]no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.
[17]Pues se da testimonio de él:Tú eres sacerdote para siempre,Según el orden de Melquisedec.
[18]Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia
[19](pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
[20]Y esto no fue hecho sin juramento;
[21]porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo:Juró el Señor, y no se arrepentirá:Tú eres sacerdote para siempre,Según el orden de Melquisedec.
[22]Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
[23]Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
[24]mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
[25]por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
[26]Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
[27]que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
[28]Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.