31/10/2024
JUEVES, 31 DE OCTUBRE
¿NO HACE FALTA TAMBIÉN HOY LA ACTITUD DE LOS PROFETAS?
🔆 Un día más me acerco a orar, lo hago consciente de que necesito Señor tu palabra cada día, tanto como el aire o como el agua, tanto como el alimento o el vestido, aunque no siempre me dé cuenta, necesito tu palabra que sea luz y fuego, que sea guía y estímulo, que sea escuela y refugio, por eso, un día más, aquí estoy.
🔆 “Aquí estoy, Señor” interpretado por Cristóbal Fones
Aquí estoy, Señor
arado de arriba abajo
despojado de la vieja cosecha
sin una sola hierba verde
sin una sola
Aquí estoy, Señor
la reja de hierro me ha volteado
de adentro afuera
y ha sacado al aire la entraña frágil
la piedra dura
la entraña frágil
Aquí estoy, Señor
todo entero al sol que quema
y al rocío de la noche
puro surco rajado
herido de esperanza
abierto para la nueva siembra
la nueva siembra
Aquí estoy, Señor
arado de arriba abajo
despojado de la vieja cosecha
sin una sola hierba verde
sin una sola
Aquí estoy, Señor.
🔆 La lectura de hoy es del Evangelio de Lucas (Lc 13, 31-35)
Unos fariseos se acercaron a decir a Jesús: «Sal y marcha de aquí, porque Herodes quiere matarte». Jesús les dijo: «Id y decid a ese zorro: ‘Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día mi obra quedará consumada. Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén’.
»¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no habéis querido. Mirad, vuestra casa va a ser abandonada. Os digo que no me veréis hasta el día en que digáis: ‘¡Bendito el que viene en nombre del Señor!’».
🔆 Te contemplo hoy Jesús en uno de esos momentos en el que parece que te abruma un poco todo el contexto, llegan rumores de persecuciones, amenazas, presiones para que te calles y te alejes, y sin embargo te niegas a sucumbir al desaliento, o a aceptar el miedo, y por eso plantas cara.
🔆 Plantar cara es seguir haciendo lo que crees que es justo y necesario, curar a los heridos, tocar a los intocables, anunciar el Reino de Dios, por un instante Señor me pregunto si yo también tengo que perseverar en algo.
🔆 Te veo, Jesús, reprochando a Jerusalén su cerrazón, ¿qué hay en tu expresión?, probablemente decepción, dolor, la tristeza de quien ama, y a cambio recibe rechazo, de quien trae una buena noticia, y se encuentra con la obstinación de quienes se niegan a escucharla. Qué dirías hoy de este mundo nuestro, tan cerril, también, ante tu buena noticia Señor.
🔆 Tú hablas, Jesús, del destino de los profetas, serán perseguidos, criticados, crucificados, ¿es esa hoy también la suerte de los profetas?
¿Qué hay que anunciar y denunciar, y dónde hay que hacerlo?
Me pregunto si hoy me pides a mí tener una actitud profética y en qué debería notarse.
🔆 Al contemplar de nuevo el Evangelio, cae en la cuenta de los sentimientos de Jesús, decepción, enfado, convicción, valentía, esperanza. Todo ello se va sucediendo en ese diálogo con los fariseos. Trata de poner nombre a tus propios sentimientos al intentar vivir hoy en tu día a día el Evangelio.
Unos fariseos se acercaron a decir a Jesús: «Sal y marcha de aquí, porque Herodes quiere matarte». Jesús les dijo: «Id y decid a ese zorro: ‘Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día mi obra quedará consumada. Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén’.
»¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no habéis querido. Mirad, vuestra casa va a ser abandonada. Os digo que no me veréis hasta el día en que digáis: ‘¡Bendito el que viene en nombre del Señor!’».
🔆 Termina este momento de oración, dirigiéndote a Jesús, él te ha hablado de la dureza del seguimiento, y del destino de los profetas.
Sabes que lo que dice sobre Jerusalén en él, se va a cumplir, pero también que la última palabra no será de la muerte, quizás tú tienes que exclamar hoy: ¡bendito el que viene en nombre del Señor!
Busca tus propias palabras y exprésale a Jesús lo que aprendes de él.
🔆 Dios te salve María,
llena eres de gracia.
El Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres.
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén
¿No hace falta también hoy la actitud de los profetas?