26/05/2026
En la mañana de hoy hemos conocido el triste fallecimiento de D. Carlos García de Paredes Núñez de Prado, quien durante varias décadas vivió su vocación de ermitaño en la Ermita de los Santos Mártires de nuestra querida Medina Sidonia.
De “Carlos, el ermitaño”, será siempre fácil recordar su cercanía y afabilidad con todos, su sonrisa serena, su conversación sencilla y su profundo deseo de dar a conocer y cuidar una de las joyas más queridas del patrimonio artístico, histórico y religioso de nuestra ciudad. Con amor, dedicación y esmero custodió durante muchos años la Ermita de los Santos Mártires, haciendo de aquel lugar un espacio de acogida, silencio, oración y memoria cristiana para cuantos se acercaban hasta allí.
Enamorado de su vocación y de la vida entregada al Señor, fue consagrado ermitaño en el año 2009 por Mons. Antonio Ceballos Atienza, quedando unido desde entonces, de una manera muy especial, a nuestra Iglesia asidonense. Hasta su retirada a Madrid junto a su familia, Medina fue su hogar, su misión y el lugar donde sembró discretamente tanto bien.
En el año 2021, como reconocimiento a su entrega generosa y a su amor por la Iglesia diocesana, recibió la Medalla “Pro Ecclesia Gadicense et Septense”, distinción concedida por el Obispo de Cádiz y Ceuta a quienes han destacado por su servicio y dedicación a la vida de nuestra Diócesis.
Desde nuestra Comunidad nos unimos al dolor de su familia, amigos y seres queridos, y elevamos nuestra oración agradecida al Padre por la vida de Carlos, por su testimonio sencillo y silencioso, por el bien que hizo entre nosotros y por tantos años de entrega fiel a Dios y a su Iglesia.
Que el Señor, rico en misericordia, le conceda el descanso eterno y que la Virgen de Loreto, a cuya sombra vivió su vocación, le acompañen ya para siempre en la gloria del cielo.
Descanse en paz.