10/05/2026
| LA CASULLA DEL CÁLIZ |
Casulla de profunda carga simbólica y rica iconografía, concebida en 1983 y recientemente pasada a nuevo soporte sobre terciopelo rojo, enriqueciendo aún más la pieza como una auténtica catequesis visual del misterio eucarístico. La intervención ha sido realizada por nuestro hermano Manuel Gutiérrez Melero y sufragada por los hermanos mayores de este año, Isabel Castro Medina y Francisco Rodrigo Romera Miranda.
La prenda presenta un elegante programa iconográfico centrado en la consagración, articulado mediante motivos vegetales que evocan vida, fecundidad espiritual y la unión entre creación y sacramento.
En el anverso destaca un cáliz ornamentado con la Sagrada Forma, eje visual y teológico de la composición, símbolo de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. A ambos lados aparecen querubines híbridos, cuyos rostros y torsos humanos emergen de formas vegetales, representando la unión entre lo terrenal y lo celestial.
En el reverso, la composición se centra en el Espíritu Santo descendiendo desde lo alto, aludiendo al momento de la consagración en el que se invoca su presencia sobre el pan y el vino.
El conjunto logra una profunda unidad simbólica: en el anverso, la presencia visible del misterio; en el reverso, la acción invisible pero esencial del Espíritu Santo.
Todo ello envuelto en un lenguaje vegetal que refuerza las ideas de vida, transformación y gracia divina, convirtiendo la casulla en un verdadero lenguaje visual que invita a la contemplación del misterio eucarístico.
Imágenes: Juan Manuel Fernández Castillo