10/06/2026
CONVIVENCIA DE FIN DE CURSO
Un broche de oro inolvidable para el curso pastoral! Las cuatro parroquias de nuestra comunidad compartieron este pasado fin de semana una convivencia de fin de curso verdaderamente gozosa en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Un encuentro que dejó el corazón lleno de fe, fraternidad y alegría compartida.
Lo más destacado del encuentro Fraternidad: Unión profunda entre las cuatro parroquias. Oración: Eucaristía emotiva a los pies de la Virgen. Alegría: Cantos, risas y momentos compartidos espontáneos. Naturaleza: Entorno privilegiado que invitaba a la desconexión. Compartir: Almuerzo comunitario con comida preparada por un equipo muy generoso de hermanos.
Desde la salida de los autobuses se respiraba un ambiente de fiesta y expectación. Al llegar al cerro, el imponente paisaje y la acogida de la "Morenita" nos recordaron el motivo central de nuestro viaje: dar gracias como una sola familia parroquial por todos los frutos del curso que termina. El momento cumbre fue la celebración de la Santa Misa. Ver el altar rodeado por los fieles de nuestras cuatro comunidades, uniendo nuestras voces en un mismo canto, fue un testimonio vivo de Iglesia unida. Pusimos bajo el manto de la Virgen los esfuerzos, las alegrías y también las dificultades del año, sintiendo su consuelo maternal. Tras el alimento espiritual, llegó el momento de compartir la mesa. Los manteles se llenaron de generosidad con la comida de un maravilloso grupo de hermanos que nos deleitó con una exquisita comida, propiciando conversaciones largas, risas y el conocimiento mutuo entre vecinos de distintas parroquias. Los juegos para los más jóvenes y las anécdotas de los mayores tejieron lazos que, sin duda, fortalecerán nuestra acción pastoral conjunta de cara al futuro. Por la tarde, tuvimos la gran suerte de conocer la preciosa ciudad de Andújar de la mano de un guía inigualable, D. Carlos Moreno, que con su amplio conocimiento, nos acercó un poquito de historia de su parroquia y del maravilloso casco histórico de Andújar.
Regresamos a casa cansados en lo físico, pero con el espíritu renovado y el corazón desbordante de gratitud. Esta convivencia no solo cierra un ciclo, sino que abre una nueva etapa de comunión y misión compartida para nuestras cuatro parroquias.
¡Viva la Virgen de la Cabeza!