20/08/2026
JUBILACIÓN, VIENE DE JUBILO.
BREVE ANUNCIO, EN EL MOMENTO DE LA JUBILACIÓN DE UN PASTOR DE ALMAS, QUE SE HA QUEDADO PARA SIEMPRE EN NUESTRAS VIDAS.
Quiero recordar que, fue el 31 de agosto de 2013, cuando don Jerónimo y don Lorenzo, entregaron el testigo de la Parroquia de Altagracia a don Secundino y don José Felipe. Era ver partir a dos hombres de Dios con un fuerte arraigo en Manzanares y sus Parroquias y recibir, con esperanza, a esos dos hombres, que Dios nos enviaba para seguir pastoreando la Iglesia local desde la comunidad parroquial hermana.
Recuerdo que, en la Parroquia de la Asunción, en ese atardecer, dado que la Ermita de la Vera Cruz estaba en obras, porque en el pasado abril se había derrumbado parte de la techumbre, tenía lugar el Pregón de las fiestas de Jesús del Perdón, a cargo de Manuel Gallego Arroyo.
El próximo sábado, casi trece años después, llega el momento de decir adiós, por su jubilación, a don Secundino y, aunque el templo no va a poder albergar tanto cariño y gratitud, como él deja almacenado en nuestros corazones, no estaría de más que hiciéramos por llenar “hasta la bandera” el templo parroquial de Altagracia y, si no cabemos todos, ya que estamos, ¿por qué desde fuera, el que no pueda entrar, no aprovecha para refundir nuestra gratitud y buenos deseos de feliz jubilación en una ferviente oración a nuestra Santísima Madre la Virgen de Gracia, para que lo proteja y bendiga y le conceda largos años y buena salud para disfrutar de un merecido descanso, a este sacerdote y amigo de todos los manzanareños?
Lo dicho: Don Secundino: ¡QUE TODO SEA PARA BIEN Y QUE DISFRUTE CON JÚBILO, ALEGRÍA Y SALUD DE UNA MUY FELIZ JUBILACIÓN! ¡AQUÍ QUEDAMOS NOSOTROS RECORDÁNDOLO Y AQUÍ, EN NUESTROS CORAZONES, TENDRÁ SIEMPRE SU CASA! ¡UN FUERTE ABRAZO!