09/06/2026
Ayer, algunos de nuestros Misioneros Paúles participaron en el encuentro que el Papa León XIV mantuvo con la Comunidad Diocesana de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.
La tarde estuvo marcada por la alegría de la fe compartida, diversos testimonios de vida cristiana y algunas actuaciones musicales. Uno de los momentos más emotivos fue la procesión del Cristo de Medinaceli y una réplica de la Virgen de la Almudena, dos imágenes profundamente arraigadas en la vida de la Iglesia madrileña.
En su intervención, el Papa invitó a toda la Iglesia a vivir la unidad en la diversidad, describiendo la comunidad cristiana como una gran familia que aprende el arte de la "polifonía", donde distintas voces y sensibilidades se unen en un mismo anuncio del Evangelio.
León XIV recordó que el Bautismo transforma la vida y orienta nuestros dones al servicio de los demás:
"Mucho de lo que ya había en nosotros se transforma, porque se orienta al servicio, deja de ser un don privado y sirve al bien común".
El Santo Padre animó también a los cristianos a salir de sus espacios de comodidad para llevar el Evangelio al corazón de las grandes ciudades, allí donde tantas personas buscan sentido, esperanza y nuevas oportunidades. Asimismo, destacó la importancia de la escucha, el discernimiento comunitario y la fraternidad para construir una Iglesia cercana y abierta a todos.
Sus palabras resonaron de un modo especial entre quienes compartimos la misión de anunciar el Evangelio y servir a los más necesitados. Nos recordó que la Iglesia está llamada a ser signo de acogida y esperanza en medio del mundo:
"Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios".
Que este encuentro nos anime a seguir viviendo nuestra vocación desde la cercanía, el servicio, la fraternidad y la alegría del Evangelio.