18/03/2026
A veces sonreímos mucho…
pero dentro seguimos buscando algo más.
La alegría de verdad no se aparenta.
Nace cuando te encuentras con Dios.
Algunos descubren que esa alegría es tan grande
que merece entregar la vida entera.
También viviéndola como sacerdote.
La alegría de verdad tiene un nombre: Jesús.