03/09/2026
HORA SANTA en la noche del Jueves
“…tristis est Anima Mea usque ad mortem sustinete hic et vigilate Mecum…”
“Mi Alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad Conmigo”
(Evangelio de San Mateo, cap. 26, vers. 38)
En la Hora Santa de esta noche, tal y como el Señor pidió a Santa Margarita de Alacoque, acompañemos a Jesús en Su soledad en el Huerto de Getsemaní; tengamos muy presente la agónica oración de Nuestro Señor, donde contempló y soportó el peso y castigo de todos los pecados de la humanidad, pero en particular, sufrió Cristo sin límite por las faltas de Sus SACERDOTES: por aquellos que serían infieles a la vocación recibida, por cuantos celebrarían la Santa Misa en pecado o sin piedad, por cuantos callarían ante el mal y hasta fomentarían el pecado con su mal ejemplo, por aquellos que se serían causa de escándalo entre las almas y de dolor inenarrable en la Santa Iglesia…
Ese dramático trance de Getsemaní culminaría con la traición del Apóstol Judas, que besando interesadamente a Nuestro Señor lo entregó a la guardia del templo. Hoy como entonces, no faltan nuevos “Judas”, que claudicando de su vocación, dejan a Cristo a merced de Sus enemigos declarados; neo Iscariotes, que reniegan del Divino Maestro y de Su bendita Doctrina para abrazar al mundo y dejarse seducir por los placeres más mezquinos, a la vez que besan a Jesús, con repugnancia interior, pero por el mero interés de guardar las formas exteriores…
Recemos pues por la conversión sincera de estos malos Ministros y REPAREMOS por su falta de amor a Dios.