27/02/2019
"Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;" 1 Timoteo 2:1
"La oración es prioritaria. Antes de todo orad hermanos. Antes del café, antes de las noticias, antes de todo orad. La oración es universal, orad por todos, orad también por aquellos que no lo merecen porque nosotros tampoco lo merecemos. La oración es influyente, ella mueve las cosas. Cuando oremos tendremos una vida tranquila a pesar de que nos encontremos en un contexto que quisiera quitarnos la tranquilidad. La tranquilidad no viene del exterior, del exterior vienen los ¡ay!. La tranquilidad viene del interior. Porque un corazón que se encuentra con El Señor en el tiempo de oración va a estar en paz. Todos nos enfadamos a veces. Nos sentimos heridos, rechazados, ofendidos, traicionados, personas a las que les hemos hecho bien se levantan en contra nuestra, pero no tenemos que dejar el enfado y el deseo de vengarnos que nos llene, tenemos que buscar a Jesús y pedirle gracia para que podamos perdonar porque nosotros no tenemos derecho a juzgar. Porque hay alguien que tiene los ojos como llamas de fuego, Él es objetivo, Él es justo, Él es santo, Él conoce las motivaciones, cosas que nosotros no vemos y no entendemos, por eso debemos buscar la paz. La paz no la da la televisión, no la da Internet, no la da nuestras fotos cuando nos despertamos y cuando nos acostamos. La paz la da la oración, porque la oración es prioritaria. La oración es universal, tenemos que orar por todo. ¿Recordáis la situación complicada de Esther? ¿Recordáis la solución que ella tuvo? "Id y orad tres días. No comáis nada, no bebáis, vamos a orar a Dios". Llevaremos una vida tranquila si oramos porque Él nos escuchará. Antes de todo orad. Antes de gritar, antes de hacer justicia, antes de empujar, antes de hablar feo, antes de molestarte, antes de todo acuérdate que la oración es prioritaria."
Luigi Mițoi, sermón: Características de la oración.
¡Maranatha! 🌺