28/08/2026
𝑶𝒃𝒋𝒆𝒕𝒐𝒔, 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒚 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒔 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒂𝒅𝒓𝒆 𝑻𝒓𝒊𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅.
Las gafas de Madre Trinidad forman parte de esa imagen suya que reconocemos enseguida: el rostro sereno, la mirada recogida, la profundidad de quien aprendió a mirar la vida desde Jesús Sacramentado.
No son solo un objeto conservado. Nos hablan de una mujer que leyó, escribió, discernió y obedeció, buscando siempre la voluntad de Dios.
Desde niña fijaba sus ojos en el Sagrario. Y años después dejó escrita una frase que resume su alma: “me voy a Jesús, le miro...; ¡me mira!”.
Quizá ahí está el secreto: no mirar el mundo desde el miedo, sino desde la Eucaristía.
𝑶𝒃𝒋𝒆𝒕𝒐𝒔, 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒚 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒔 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒂𝒅𝒓𝒆 𝑻𝒓𝒊𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅.
Las gafas de Madre Trinidad forman parte de esa imagen suya que reconocemos enseguida: el rostro sereno, la mirada recogida, la profundidad de quien aprendió a mirar la vida desde Jesús Sacramentado.
No son solo un objeto conservado. Nos hablan de una mujer que leyó, escribió, discernió y obedeció, buscando siempre la voluntad de Dios.
Desde niña fijaba sus ojos en el Sagrario. Y años después dejó escrita una frase que resume su alma: “me voy a Jesús, le miro...; ¡me mira!”.
Quizá ahí está el secreto: no mirar el mundo desde el miedo, sino desde la Eucaristía.