22/03/2021
Lorenzo Amigo, s.m, nos recuerda hoy en su "Reflexión Marianista" de 22 marzo que...
“La resonante difusión de hechos y reclamos en los medios, en realidad suele cerrar las posibilidades del diálogo, porque permite que cada uno mantenga intocables y sin matices sus ideas, intereses y opciones con la excusa de los errores ajenos. Prima la costumbre de descalificar rápidamente al adversario, aplicándole epítetos humillantes, en lugar de enfrentar un diálogo abierto y respetuoso, donde se busque alcanzar una síntesis superadora. Lo peor es que este lenguaje, habitual en el contexto mediático de una campaña política, se ha generalizado de tal manera que todos lo utilizan cotidianamente. El debate frecuentemente es manoseado por determinados intereses que tienen mayor poder, procurando deshonestamente inclinar la opinión pública a su favor. No me refiero solamente al gobierno de turno, ya que este poder manipulador puede ser económico, político, mediático, religioso o de cualquier género. A veces se lo justifica o excusa cuando su dinámica responde a los propios intereses económicos o ideológicos, pero tarde o temprano se vuelve en contra de esos mismos intereses”, Fratelli tutti, 201.
Para reflexionar:
• La difusión de hechos y proclamas en los medios de comunicación cierra las posibilidades del diálogo. En vez de buscar una síntesis superadora, se descalifica al adversario. Lo peor es que ese lenguaje mediático lo empleamos todos ¿Te has dado cuenta de que también tú descalificas a los que no piensan como tú?
• Lo peor es que este lenguaje lo utilizan para manipularnos el poder político, económico, mediático, incluso religioso. ¿Conoces ejemplos de esta manipulación?
́ndigital