04/06/2026
Amados en Cristo Jesús:
Con profunda gratitud al Dios tres veces santo, deseamos dirigirnos a ustedes en este día en que la Iglesia contempla, adora y confiesa con júbilo la intimidad del Misterio Divino en la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Desde nuestra amada comunidad de adoración, la Iglesia Antigua Católica y Apostólica, hemos vivido esta jornada santa como un retorno a la fuente misma de toda gracia, postrados en reverente adoración ante el Dios que es comunión eterna de Amor.
Les invitamos a meditar en la homilía que, con temor de Dios y alegría interior, hemos proclamado durante la Santa Liturgia. Recogiendo la fe heredada de los Apóstoles y custodiada por los Padres, hemos querido recordar la raíz que nos une a todos los bautizados, afirmando:
«Quienes confesamos al Padre todopoderoso, a Jesucristo su Hijo único, Dios verdadero de Dios verdadero, y al Espíritu Santo, Señor y dador de vida, permanecemos unidos por una raíz santa: la misma fe recibida de los Apóstoles y custodiada fielmente por los Padres».
En este tiempo que nos desafía a ser portadores de paz, la contemplación de las Tres Personas divinas en la unidad indivisible de una sola naturaleza nos obliga a mirar al prójimo con los ojos del Evangelio. Por ello, desde lo hondo de nuestra alma, ha brotado este firme llamado a la caridad y al reconocimiento mutuo entre los cristianos:
«...la confesión de la Santísima Trinidad es el criterio real de nuestra fraternidad. Allí donde se guarda la fe de Nicea, donde se adora al único Dios en tres Personas y donde el Bautismo ha sido recibido en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, allí hay hermanos que no podemos tratar como extraños ni mirar como enemigos».
Con afecto pastoral, les exhortamos a disponerse interiormente para acoger esta meditación como alimento del alma y a participar espiritualmente en la riqueza de nuestra praxis litúrgica, marcada en esta ocasión por el eco del himno medieval Alta Trinitas Beata y la humilde postración ante el altar mayor.
Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo permanezcan siempre con todos ustedes y con sus amadas familias.
Con oración constante y bendición paternal,
✠ Abraham Luis Paula Ramírez
https://www.youtube.com/watch?v=u5PO9OE28NU