23/08/2026
Hoy celebramos la festividad de San Felipe Benicio, figura decisiva en la consolidación, defensa y expansión de la Orden de los Siervos de María.
Nació en Florencia el mismo día en que siete nobles fundaban la Orden; esta providencial coincidencia parecía anunciar el camino que Dios había dispuesto para él desde la cuna. Estudió Medicina en París y Padua, pero al volver a Florencia, lejos de dejarse deslumbrar por las brillantes perspectivas de su profesión, comenzó a acercarse más a los servitas de Cafaggio, cuya vida religiosa despertaba en él una inquietud cada vez más profunda.
Un jueves de Pascua, al escuchar la epístola del día —la conversión del mayordomo de la reina de Etiopía— la frase «El Espíritu dijo a Felipe: acércate y júntate a este carro» adquirió para él un significado personal. Esa noche tuvo una visión que marcaría su destino: perdido en un paraje desolado, entre rocas y alimañas, se le apareció la Virgen sobre un carro de gloria, rodeada de ángeles, repitiéndole las mismas palabras: «Felipe, acércate y júntate a este carro». Reconociendo aquella experiencia como una señal, decidió ingresar en el convento de Cafaggio, dando respuesta a la vocación que realmente anhelaba.
En 1267 fue elegido Prior General, desempeñando un papel crucial en la consolidación de la Orden en un momento especialmente delicado. Pero nada refleja mejor su espíritu que el cónclave de Viterbo: al saber que los cardenales lo consideraban para el Pontificado, huyó y se ocultó entre los riscos de Siena, pues su humildad le hacía sentirse indigno de tan alta consideración. Finalmente, hubo que escoger otro candidato, Gregorio X.
San Felipe es representado con un crucifijo, evocando las palabras que pronunció en su lecho de muerte: «Este es mi libro. Aquí es donde yo he aprendido el camino del cielo». A sus pies, la mitra que rechazó: símbolo de la dignidad pontificia que no quiso aceptar.
Murió en Todi el 22 de agosto de 1285. Fue canonizado por Clemente X en 1671, con acta promulgada por Benedicto XIII en 1724.
🖌️ Visión de San Felipe Benicio. Francesco Mancini, ca. 1737. Iglesia de Santa Maria dei Servi, Sant'Angelo in Vado (Italia)