Somos una iglesia acogedora y alegre, que disfruta recibiendo a nuevas personas, celebrando juntos la obra redentora de Cristo, que sigue salvando a todo aquel que se acerca a Él. Somos imperfectos, pero en Cristo somos santificados, sabiendo que Dios es Trino, y que tanto el Padre, el Hijo, como el Espíritu Santo nos capacita y ayuda en todo. Asumimos la Confesión de Fe de la Federación de de Ent
idades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE). Nuestra Confesión de Fe y Principios son Bautistas. Creemos en la importancia del compromiso cristiano para servir a nuestro Dios desarrollando los dones que el Espíritu Santo nos da para servirle, organizándonos para ello en Ministerios flexibles y efectivos para poner en práctica el Evangelio, según las necesidades existentes en nuestro tiempo. Lo más importante no son las cosas, sino las personas. La historia del cristianismo manifiesta cómo se ha dañado la iglesia cuando se ha dado más importancia al edificio y a los recursos materiales, que a las personas. Los avivamientos se han dado cuando se ha recobrado ese sentido de importancia individual de la persona, por encima de las cosas o intereses personales de terceros. La institución como "entidad jurídica" es un concepto civil y social, pero la Biblia presenta a la iglesia como cuerpo de Cristo, como una familia que se ama y respeta. Nuestra iglesia es integradora y asumimos que todos los hermanos y hermanas somos iguales delante de Dios. Animamos y promocionamos que todos sirvan al Señor, teniendo la opción de colaborar en los ministerios que sean necesarios, según el don de cada uno, no haciendo ningún tipo de discriminación, ya sea por género, nacionalidad, etnia o estatus social.