La Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús tiene relación directa con el establecimiento de la Orden de Predicadores en nuestra ciudad. A mediados del siglo XVI ya posee capilla propia y, según la tradición, son los toneleros malagueños quienes se encomiendan especialmente a su protección. A los tres años de la bula firmada por el Papa Pablo V en 1609 tiene lugar la primera salida procesional de J
esús del Paso, así llamado desde entonces por la representación de la Pasión en la Plaza principal de la ciudad, que culminaba con la bendición de la sagrada imagen al pueblo allí congregado junto a San Juan Evangelista y la Santa Mujer Verónica. En 1641 se constituye la Hermandad de la Esperanza, incorporada desde su fundación a la Archicofradía. La representación del Nazareno en la plaza de las Cuatro Calles, actual de la Constitución, se realizaría hasta mediados del siglo XIX, aunque se recuperaría a inicios del siglo XX. En 1921 formaría parte de la fundación de la Agrupación de Cofradías. Los sucesos de 1931 afectan gravemente a la institución, que pierde la antigua imagen del Nazareno aunque salva la cabeza de la Virgen, que sería restaurada por Adrián Risueño y Luis Álvarez Duarte. La hermandad ocuparía una capilla cedida por la Orden en la Iglesia de Santo Domingo desde 1567 hasta 1988, cuando la Archicofradía pasa a tener su propio templo, cuya primera piedra se colocó en 1983. El espacio sería designado Basílica por Juan Pablo II diez años después. El 18 de junio de 1988 la Virgen de la Esperanza fue coronada canónicamente en la Plaza de la Constitución. La Virgen volvería en junio de 2016 a Santo Domingo por el 375 aniversario de la Hermandad.