26/07/2026
Los conocemos gracias a una antigua tradición de la Iglesia, pero sus nombres no aparecen en los evangelios.
Son los padres de María, los abuelos de Jesús...
Y pienso... ¡cuánto debieron de enseñar! Prepararon el hogar donde María aprendió a rezar, a confiar en Dios y a pronunciar el «sí» más importante de la historia. Y, sin hacer ruido, participaron en el plan de la salvación.
Esto me hace pensar en tantas personas importantes que pasan por nuestra vida sin llamar la atención. Personas sencillas, casi ocultas, que nos transmiten la fe, cuidan de nuestra familia y nos regalan, cada día, un amor fiel.
Hoy te pido, Señor, que me parezca un poco más a ellos. Que no busque ser vista, sino ser fiel. Que mi vida, aunque pase desapercibida, ayude también a otros a encontrarse contigo.