25/04/2026
EL EVANGELISTA SAN MARCOS EN LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA DE LUGO
La fe, a menudo, necesita de una voz que la narre para que el corazón pueda comprenderla, y en nuestra Catedral de Santa María de Lugo, esa voz resuena con una fuerza especial a través de la figura de San Marcos. Como uno de los cuatro pilares que sostienen el mensaje de la salvación, el Evangelista no solo puso por escrito las enseñanzas que recibió de San Pedro, sino que actuó como un verdadero portador de luz. Su relato, directo y vibrante, permitió que el misterio de Cristo dejara de ser una serie de hechos lejanos para convertirse en una llama viva capaz de iluminar la oscuridad de las dudas y fortalecer el camino de los creyentes a lo largo de los siglos.
Esa luz de la que hablamos no es algo abstracto, sino que se materializa ante nuestros ojos mientras recorremos los rincones de nuestra basílica. San Marcos nos recibe con su presencia silente y majestuosa, invitándonos a la reflexión desde diferentes puntos de nuestro patrimonio. Podemos encontrarlo formando parte de la imponente Fachada del Buen Jesús, recordándonos que la entrada al templo es también una invitación a entrar en la Verdad que él mismo ayudó a difundir.
Al adentrarnos en el corazón de la Catedral, su figura cobra una nueva dimensión de recogimiento en la sillería del coro, esa obra maestra tallada por Francisco de Moure. Allí, situado frente a San Lucas, San Marcos parece entablar un diálogo eterno a través de los siglos, custodiando la oración de los fieles y recordándonos la importancia de la palabra proclamada. Y para quienes buscan profundizar en la historia de nuestra devoción, el Museo Diocesano Catedralicio guarda con celo su imagen, rescatada del antiguo y glorioso retablo de la Capilla Mayor, donde antaño ocupaba un lugar de honor cerca del altar.
Celebrar a San Marcos en la Catedral de Lugo es, en definitiva, agradecer ese puente que él tendió entre la divinidad y nuestra humanidad. Al contemplar sus representaciones, ya sea en la piedra de la fachada o en la madera del coro, renovamos nuestro compromiso con esa fe que él iluminó con su pluma, una luz que sigue guiando a nuestra comunidad lucense en cada paso del camino.