25/10/2017
Falando Baixiño 163 | 25 de octubre de 2017
Mes de los difuntos
“La Biblia no está para ser puesta en una estantería; está para que la toméis en las manos, para que la leáis a menudo, todos los días, solos o en grupo. Haréis una experiencia prodigiosa”. Papa Francisco.
Mes de los difuntos
Se acerca el 1 de noviembre con el que comienza el mes de los difuntos. En nuestra zona, debido a la escasez de clero y a la multitud de parroquias, vamos a anticipar este comienzo al último fin de semana de octubre, para que en todas las parroquias pueda haber misa en torno a los días 1 y 2.
En la agenda parroquial ya están puestos los horarios de cada parroquia desde hace tiempo. Faltaban los de las parroquias de mis compañeros, pero hoy también ya están puestos.
Por este tiempo acostumbro a hacer siempre una pequeña advertencia. Veo que hay algo de confusión con el tema de los difuntos. Como digo muchas veces, el afecto por nuestros difuntos nos puede jugar una mala pasada y llevarnos a hacer cosas sin sentido. Decía el obispo Munilla el otro día que “lo más importante en esta vida es que lo más importante sea lo más importante”. Pues bien, lo importante, dicho telegráficamente, es que Dios existe y es eterno (sino no sería Dios)
-Jesucristo es Dios y ha resucitado.
-Porque Dios existe y Cristo ha resucitado también nosotros tenemos la posibilidad de resucitar, si estamos unidos a él.
-Porque existe la vida eterna tiene sentido la oración por nuestros difuntos, sino todo habría acabado el día de la muerte y nada de lo que hiciésemos por ellos serviría para nada.
-En todas las misas de todos los días del año se pide por todos los difuntos, se diga o no el nombre de cada uno de ellos: “Acuérdate también de todos nuestros hermanos que durmieron con la esperanza de la resurrección…”
-Por lo tanto, ni el día 1 ni el día 2 de noviembre, la Iglesia hace nada especial ni distinto a lo que hace todos los domingos: pedir por los vivos y por los difuntos.
–¡Cuidado! con tranquilizar nuestra conciencia creyendo que con ir estos días al cementerio y a misa ya estamos haciendo mucho por los difuntos. El que hace es Dios, no nosotros, y lo hace todos los días.
-Conviene pensar que a lo mejor (casi seguro) somos nosotros, los vivos, los que estamos necesitados de verdad de la ayuda de Dios.
-Está bien que vayamos a misa por nuestros difuntos. Pero no nos olvidemos de ir también por nosotros mismos.
-Para rezar por los difuntos y celebrar la misa por ellos no hace falta “remover Roma con Santiago” para buscar una fecha en la que puedan venir todos los “sobrinos, primos, amigos y demás familia” y volver loco al cura poniendo una misa con calzador el sábado a las 2 de la tarde o a las 10 de la noche. Se puede rezar por ellos desde cualquier sitio y en cualquier misa de las muchas que hay cuando las tiene que haber.
-No digo más. Ya me pasé…
(Reflexión en: http://falandobaixino.es/2017/10/25/mes-de-los-difuntos)