08/03/2026
La reunión de matrimonios fue una gran bendición, un tiempo hermoso en la presencia de nuestro Dios. Compartimos una experiencia llena de alegría, unidad y crecimiento, recordando que el matrimonio es un regalo de Dios que requiere amor, dedicación y perseverancia. Cuando caminamos juntos, sostenidos por Él, cada paso se vuelve más fuerte y significativo.
El matrimonio es una relación única y maravillosa. Amemos a nuestro cónyuge como Dios nos llama a hacerlo, apoyándonos mutuamente en cada etapa del camino.
“Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse?”
Eclesiastés 4:9-11
Iba Lleida