26/07/2026
Una mochila, un camino y una gran familia.
Hay regalos que se reciben con las manos y otros que se guardan para siempre en el corazón.
Ayer por la noche, la familia de Emaús Lleida quiso despedir una etapa y bendecir otra. Los equipos de hombres y de mujeres compartimos una velada llena de emoción, de sonrisas, de abrazos y, sobre todo, de mucha gratitud por el reciente nombramiento del P. Vicente Zamora como Provincial de los Mercedarios de la Provincia de Aragón.
Las imágenes hablan por sí solas. Entre aplausos y rostros llenos de cariño, se hizo entrega de una mochila. Un regalo sencillo, pero profundamente simbólico: la mochila del peregrino, del discípulo que continúa el camino, del religioso que sigue diciendo “sí” allí donde la Iglesia y la Orden lo envían. Porque lo importante no es lo que lleva dentro, sino todo lo que representa: la amistad compartida, las vidas encontradas y la misión que continúa.
Durante la velada hicimos memoria de estos seis años de camino. Recordamos con emoción aquel primer retiro de Emaús en Lleida, acompañado por el equipo de San Cugat. Desde entonces, el Señor ha hecho crecer una obra que ya ha permitido celebrar cinco retiros de hombres y seis de mujeres, llevando esperanza y renovando la fe de tantas personas.
Compartimos también una magnífica cena preparada con mucho cariño por el P. Dinis Mário Adriano, y recibimos un detalle muy especial: una estampa del Sagrado Corazón de Jesús, firmada por los participantes. Un pequeño recuerdo que encierra un inmenso agradecimiento.
Hoy solo podemos decir: gracias. Gracias a cada servidor, a cada participante, a cada persona que ha hecho posible esta aventura. Gracias por las oraciones, por el afecto, por la confianza y por caminar juntos.
Encomendamos al Señor esta nueva misión del P. Vicente. Que la Virgen de la Merced lo acompañe en cada paso y que nunca le falten compañeros de camino, como los que Emaús le ha regalado en Lleida.
La mochila cambia de destino, pero el corazón sigue llevando el mismo nombre: Emaús.