09/04/2026
Mi Nazareno, ha pasado una semana desde que tu puerta se cerró, pero Linares sigue caminando a tu lado. Te buscamos en el recuerdo de las calles, entre las miradas que se quebraron y los corazones que, un año más, no supieron contenerse.
Somos memoria viva: la mano del padre en el hombro del hijo, la lágrima compartida que es herencia y es fe.
Por los que te miran desde el cielo y por los que te esperamos aquí abajo: danos salud y fuerza para aguantar la espera.
Trompeteros de latón que no suenan, que sienten. Somos el grito mudo de una madrugada que nos deja el alma desnuda.
La cuenta atrás ha empezado en el mismo instante en que se cerraron las puertas. Guárdanos el sitio, Señor... que el año que viene, allí estaremos.
Mi Nazareno.