10/04/2025
"Poco queda ya, hermanos. Poco queda ya. Poco queda para ese Lunes Santo en el que una Virgen Chiquita de Angustias coronada llama a sus hijos a su encuentro. Cuando ese Lunes de pasión, los primeros rayos de luz despunten en un nuevo amanecer, nuestros corazones empezaran a bombear con más fuerza, sabedores que al atardecer, nuestros hombros mostrarán a León entero el amor por el Amor. Poco queda, hermanos. Poco queda. Poco queda para traspasar los umbrales de Santa Nonia y a los sones del himno nacional dar testimonio vivo de hermandad y forjar mas si cabe nuestros corazones en esa aleación de oro y azabache. Oro y azabache que simbolizan el amor y el luto, que sentimos bajo el capillo. Poco queda ya, hermanos. Poco queda ya. Poco queda para mecer a nuestra Virgen en una chicotá perfecta por las calles de León. Una chicotá que lejos de ser sacrificio, es orgullo y honra para unos braceros que no dudan en avanzar con paso firme, pues su compromiso y humildad va más allá del peso y el esfuerzo. Y al final, la recompensa de una flor, de un abrazo, de una hermandad arraigada, de una Virgen que ha arrancado rezos, ha suscitado esperanzas, ha conmovido corazones, ha despertado ilusiones... porque gracias al compromiso desinteresado y humilde de sus braceros, ha flotado entre la tierra y el cielo. Poco queda ya, hermanos. Poco queda ya.
OSCAR PASCUAL
Bracero de la Virgen de las Angustias