30/03/2026
Cae la tarde sobre Santa Nonia. Un aroma especial inunda los alrededores. Flores, cera, incienso. Pero lleva el aire otro aroma especial, dulce, intenso...Es el olor del fervor, de la pasión, del sentimiento cofrade que emana de los braceros de la Virgen de las Angustias. Puntuales, fieles, raudos acuden a la llamada de su seise. Y allí está Ella, recibiendo con su lánguido rostro a cada uno de sus braceros. Cada uno la seca una lágrima, cada uno la quita un puñal, cada uno la abraza con un cariño sin igual. Cae la tarde en Santa Nonia y un himno suena de forma puntual. Baja el capillo hermano, que la procesión va a comenzar. Raseo de zapatos, miradas al techo, prisa por salir. Ya está colocada el aguila, el corazón empieza fuerte a latir. Cuidado al salir, despacio en la rampa. Ya salió la Virgen y otra vez León admira su bella estampa. León reza, León palpita pues otra vez está en la calle la Vírgen de las Angustias.
Óscar Pascual
Bracero de la Virgen de las Angustias.