Praesidium Madre del Salvador

Praesidium Madre del Salvador Somos un grupo de jóvenes que pertenecemos a un grupo de la Legión de María en la parroquia del S Nació en Dublín, Irlanda el 7 de Septiembre de 1921.

La Legión de María es una organización apostólica de laicos en la Iglesia Católica con más de 10 millones de miembros activos y millones de auxiliares en el mundo. Las oraciones legionarias se rezan ya en 125 lenguas distintas. Ha sido aprobado por los 6 últimos Papas y fue endorsada por el Concilio Vaticano II. EL nombre de Legión de María obedece a que el espíritu de la organización quiere ser e

l mismo de la Virgen Santa María. Ella es la reina de los Apóstoles, porque fue la primera en presentar a Cristo ante los hombres. Nosotros somos un grupo de jóvenes que hemos formado un grupo de la Legión de María en la Parroquia del Salvador, nuestro grupo tiene la advocación de Madre del Salvador. Los legionarios de María nos dedicamos a orar y trabajar apostólicamente, entre otros trabajos damos catequesis y visitamos enfermos. Funciona con reuniones semanales de grupo, donde se ora, se revisa la actividad apostólica, y se estudian temas formativos para hacer más eficaz el apostolado.

Con la solemnidad de Pentecostés, celebración de la venida del Espíritu Santo, concluimos la cincuentena pascual.El evan...
24/05/2026

Con la solemnidad de Pentecostés, celebración de la venida del Espíritu Santo, concluimos la cincuentena pascual.

El evangelista Juan ha cuidado mucho la escena en que Jesús va a confiar a sus discípulos si misión. Quiere dejar bien claro qué es lo esencial. Jesús está en el centro de la comunidad llenando a todos de su paz y su alegría. Pero a los discípulos les espera una misión. Jesús no los ha convocado sólo para disfrutar de él, sino para hacerlo presente en el mundo.

Jesús los envía. No les dice en concreto a quienes han de ir, qué han de hacer o cómo han de actuar: Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Su tarea es la misma de Jesús. No tienen otra: la que Jesús ha recibido del Padre. Tienen que ser en el mundo lo que ha sido él.

Ya han visto a quienes se ha acercado, cómo ha tratado a los más desvalidos, cómo ha llevado adelante su proyecto de humanizar la vida, cómo ha sembrado gestos de liberación y de perdón. Las heridas de sus manos y su costado les recuerdan su entrega total. Jesús los envía ahora para que reproduzcan su presencia entre las gentes.

Pero sabe que sus discípulos son frágiles. Más de una vez ha quedado sorprendido de su fe pequeña. Necesitan su propio Espíritu para cumplir su misión. Por eso, se dispone a hacer con ellos un gesto muy especial. No les impone sus manos ni los bendice como hacía con los enfermos y los pequeños. Exhala su aliento sobre ellos y les dice: Recibid el Espíritu Santo.

El gesto de Jesús tiene una fuerza que no siempre sabemos captar. Según la tradición bíblica, Dios modeló a Adán con barro; luego sopló sobre él su aliento de vida; y aquel barro se convirtió en un viviente. Eso es el ser humano: un poco de barro alentado por el Espíritu de Dios. Y eso será siempre la Iglesia: barro alentado por el Espíritu de Jesús.

Creyentes frágiles y de fe pequeña: cristianos de barro, teólogos de barro, sacerdotes y obispos de barro, comunidades de barro... Sólo el Espíritu de Jesús nos convierte en Iglesia viva. Las zonas donde su Espíritu no es acogido, quedan muertas. Nos hacen daño a todos; pues nos impiden actualizar la presencia viva de Jesús. Muchos no pueden captar en nosotros la paz, la alegría y la vida renovada por Cristo. No hemos de bautizar sólo con agua, sino infundir el Espíritu de Jesús. No sólo hemos de hablar de amor, sino amar a las personas como las amaba él.

🕊️🔥¡Feliz Domingo de Pentecostés!🔥🕊️

El tiempo de Pascua llega a su última etapa. Celebramos este domingo la fiesta de la Ascensión del Señor, una llamada a ...
17/05/2026

El tiempo de Pascua llega a su última etapa. Celebramos este domingo la fiesta de la Ascensión del Señor, una llamada a seguir esperando a pesar de los desalientos, y a realizar la misión encomendada.
El evangelista Mateo describe la despedida de Jesús trazando los puntos fundamentales que han de orientar para siempre a sus discípulos, los rasgos que han de marcar a su Iglesia para cumplir fielmente su misión.
El punto de arranque es Galilea. Allí los convoca Jesús. La resurrección no los debe llevar a olvidar lo vivido con él en Galilea. Allí le han escuchado hablar de Dios con parábolas conmovedoras. Allí lo han visto aliviando el sufrimiento, ofreciendo el perdón de Dios y acogiendo a los más olvidados. Es eso precisamente lo que han de seguir transmitiendo.
Entre los discípulos hay _creyentes_ y hay quienes vacilan. El narrador es realista. Los discípulos se postran. Sin dida, quieren creer, pero en algunos se despierta la duda y la indecisión. Tal vez están asustados, no pueden captar todo lo que aquello significa. El evangelista conoce la fe frágil de las comunidades cristianas. Si no contaran con Jesús pronto se apagaría su fe.
Jesús se acerca y entra en contacto con ellos. Él tiene la fuerza y el poder que a ellos les falta. El Resucitado ha recibido del Padre la autoridad del Hijo de Dios con pleno poder en el cielo y en la tierra. Si se apoyan en él, no dudarán.
Jesús les indica con toda precisión cuál ha de ser su misión. No es propiamente enseñar doctrina. No es solo anunciar al resucitado. Sin duda, los discípulos de Jesús habrán de cuidar diversos aspectos: dar testimonio del Resucitado, proclamar el evangelio, implantar comunidades... pero todo estará finalmente orientado a un objetivo: hacer discípulos de Jesús.
Esta es la misión: hacer seguidores de Jesús, que conozcan su mensaje, sintonicen con su proyecto, aprendan a vivir como él y reproduzcan hoy su presencia en el mundo. Actividades tan fundamentales como el bautismo, compromiso de adhesión a Jesús, y la enseñanza de todo lo mandado por él, son vías para aprender a ser sus discípulos. Jesús les promete su presencia y su ayuda constante. No estarán solos ni desamparados. Ni aunque sean pocos. Ni aunque sean sólo dos o tres.
Así es la comunidad cristiana. La fuerza del Resucitado lo llena todo con su Espíritu. Todo está orientado a aprender y enseñar a vivir como Jesús y desde Jesús. Él sigue vivo en sus comunidades. Sigue con nosotros y entre nosotros curando, perdonando, acogiendo... humanizando la vida. Ascendió al Padre y al mismo tiempo permanece con nosotros.
¡Feliz fiesta de la Ascensión del Señor!

Celebramos el cuarto domingo de Pascua, el domingo del Buen Pastor. Nuestra cultura urbana ha ido desdibujando figuras t...
26/04/2026

Celebramos el cuarto domingo de Pascua, el domingo del Buen Pastor. Nuestra cultura urbana ha ido desdibujando figuras tan significativas como la del pastor. Hoy muchos niños y jóvenes no han visto nunca un pastor. Esta carencia no desvirtúa la imagen del Pastor que Jesús mismo se aplica.
Se ha hablado mucho estos años del abandono de la fe por parte de no pocos cristianos que, por diversas razones, se han ido distanciando de la práctica religiosa deslizándose progresivamente hacia la indiferencia religiosa. Hoy se comienza a hablar del fenómeno, referido a los jóvenes, que alejados de la fe, vuelven a acercarse al hecho religioso.
No es fácil precisar lo que buscan. Quizás quieren encontrar de nuevo una base para sustentar su fe; sienten la necesidad de algo diferente en sus vidas; desean vivir de otra manera.
Estas personas sienten la necesidad, antes que nada, de despejar el terreno: deshacer prejuicios, desmontar falsas ideas sobre la religión, aclarar concepciones embrolladas de la fe, descubrir qué es lo fundamentar dentro de un cristianismo a veces demasiado complicado y sobrecargado. Algunos de ellos necesitan además curar heridas y decepciones pasadas para superar una agresividad que les impide vivir lo religioso con serenidad.
Volver a creer no quiere decir volver a la fe del pasado. Estas personas no buscan recuperar costumbres religiosas ya olvidadas, ni vivir de nuevo las experiencias tal vez poco gratas de otros tiempos. Quieren descubrir la fe de manera nueva, más convincente y positiva. Quieren comprender mejor las cosas y creer de una forma más inteligente y más personal.
Este recorrido hacia la fe no siempre es fácil, pues se trata de reconstruir la vida y su sentido más profundo. Es necesario qyd la perdona esté dispuesta a buscar con sinceridad y vaya a lo esencial: el encuentro con un Dios vivo.
El testimonio de los que viven esta experiencia es unánime al hablar de sus efectos positivos: una alegría nueva en sus vidas, una impresión de verdad 6 libertad, una manera distinta de ver lo religioso, una forma diferente de vivir y sobre todo de dirigirse a Dios. Estas personas entienden de una forma nueva las palabras de Jesús: Yo he venido para que tengas vida y la tengan abundante.
¡Feliz Domingo del Buen Pastor!

Nos adentramos en el tiempo gozoso de la Pascua.Los relatos pascuales nos descubren diversos caminos para encontrarnos c...
19/04/2026

Nos adentramos en el tiempo gozoso de la Pascua.
Los relatos pascuales nos descubren diversos caminos para encontrarnos con el Resucitado. El relato de Emaus es, quizás, el más significativo y, sin duda, el más extraordinario.
La situación de los discípulos está bien descrita desde el comienzo, y refleja un estado de ánimo en el que se pueden encontrar los cristianos una y otra vez. Los discípulos poseen aparentemente todos los elementos necesarios para creer. Conocen los escritos del Antiguo Testamento, el mensaje de Jesús, su actuación y su muerte en la cruz. Han escuchado también el mensaje de la resurrección. Las mujeres les han comunicado su experiencia y les han confesado que está vivo. Todo es inútil. Ellos siguen su camino envueltos en tristeza y desaliento. Todas las esperanzas puestas en Jesús se han desvanecido con el fracaso de la cruz.
El evangelista San Lucas nos va a revelar dos caminos para recuperar la esperanza y la fe viva en el Resucitado. El primero es la escucha de la palabra de Jesús. Aquellos hombres siguen, a pesar de todo, pensando en Jesús, hablando de Él, preguntando por Él. Y es precisamente entonces cuando el Resucitado se hace presente en su caminar. Allí donde hay hombres y mujeres que recuerdan a Jesús y se preguntan por el significado de su mensaje y su persona, allí está Él, aunque sean incapaces de reconocer su presencia y su compañía.
No esperemos grandes prodigios. Si alguna vez, al escuchar el Evangelio de Jesús y recordar sus palabras, hemos sentido arder nuestro corazón, no olvidemos que Él camina junto a nosotros.
Pero el evangelista nos recuerda una segunda experiencia. Es el gesto de la Eucaristía. Los discípulos retienen al caminante desconocido para cenar juntos en la aldea dd Emaus. Quédate con nosotros. El gesto es sencillo pero entrañable. Unos caminantes cansados del viaje se sientan a compartir la misma mesa. Se aceptan como amigos y descansan juntos de las fatigas de un largo caminar. Es entonces cuando los discípulos se les van a abrir los ojos para descubrir a Jesús como alguien que alimenta sus vidas, los sostiene en el cansancio y los fortalece en el camino.
Si alguna vez, por pequeña que sea nuestra experiencia al celebrar la Eucaristía, nos sentimos fortalecidos en nuestro camino y alentados para continuar nuestro vivir diario, no olvidemos que Él es nuestro pan de vida.
¡Feliz día del Señor Resucitado!

María Magdalena ha comunicado a los discípulos su experiencia y les ha anunciado que Jesús vive, pero ellos siguen encer...
12/04/2026

María Magdalena ha comunicado a los discípulos su experiencia y les ha anunciado que Jesús vive, pero ellos siguen encerrados en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos. El anuncio de la resurrección no disipa sus miedos. No tiene fuerza para despertar su alegría.
El evangelista evoca en pocas palabras su desamparo en medio del ambiente hostil. Va a _anochecer_ . Su miedo los lleva a cerrar las puertas. Sólo buscan seguridad. Es su única preocupación. Nadie piensa en la misión recibida de Jesús.
No basta saber que el Señor ha resucitado. No es suficiente escuchar el mensaje pascual. A aquellos discípulos les falta lo más importante: la experiencia de sentirle a Jesús vivo en medio de ellos. Sólo cuando Jesús ocupa el centro de la comunidad, se convierte en fuente de vida, de alegría y de paz para los creyentes.
_Los discípulos se llenan de alegría al ver al Señor_ . Siempre es así. En una comunidad cristiana se despierta la alegría cuando allí, en medio de todos, es posible _ver_ a Jesús vivo. Nuestras comunidades no vencerán miedos ni sentirán la alegría de la fe, ni conocerán la paz que sólo Cristo puede dar, mientras Jesús no ocupe el centro de nuestras encuentros, reuniones y asambleas, sin que nadie lo oculte.
A veces somos nosotros mismos quienes lo hacemos desaparecer. Nos reunimos en su nombre, pero Jesús está ausente de nuestro corazón. Nos damos la paz del Señor, pero todo queda reducido a un saludo entre nosotros. Se lee el evangelio y decimos que es _Palabra del Señor_ , pero a veces sólo escuchamos lo que dice el predicador.j
En la Iglesia siempre estamos hablando de Jesús. En teoría nada hay más importante para nosotros. Jesús es predicado, enseñado y celebrado constantemente, pero en el corazón de no pocos cristianos hay vacío. Jesús está como ausente, ocultado por tradiciones, costumbres y rutinas que lo dejan en segundo plano.
Tan vez, nuestra primera tarea sea hoy centrar nuestras comunidades en Jesucristo, conocido, vivido, amado y seguido con pasión. Es lo mejor que tenemos.
¡Feliz Domingo de Pascua!

¡Cristo ha resucitado!¡Feliz Pascua de Resurrección!
05/04/2026

¡Cristo ha resucitado!
¡Feliz Pascua de Resurrección!

Según el relato de Juan, María Magdalena es la primera que va al sepulcro,  cuando todavía está oscuro, y descubre desco...
05/04/2026

Según el relato de Juan, María Magdalena es la primera que va al sepulcro, cuando todavía está oscuro, y descubre desconsolada que está vacío. Le falta Jesús. El Maestro que la había comprendido y curado. El Profeta al que había seguido fielmente hasta el final. ¿A quién seguirá ahora? Así se lamenta ante los discípulos: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde lo han puesto.
Estas palabras de María podrían expresar la experiencia que viven hoy no pocos cristianos: ¿Qué hemos hecho de Jesús resucitado? ¿Quién se lo ha llevado? ¿Dónde lo hemos puesto? El Señor en quien creemos ¿es un Cristo lleno de vida o un Cristo cuyo recuerdo se va apagando poco a poco en los corazones?
Es un error que busquemos pruebas para creer con más firmeza. No basta con acudir al magisterio de la Iglesia. Es inútil indagar en las exposiciones de los teólogos. Para encontrarnos con el Resucitado es necesario, ante todo, hacer un recorrido interior. Si no lo encontramos dentro de nosotros, no lo encontraremos en ninguna parte.
Juan describe, un poco más tarde, a María corriendo de una parte a otra para buscar alguna información. Y cuando ve a Jesús, cegada por el dolor y las lágrimas, no logra reconocerlo. Piensa que es el encargado del huerto. Jesús sólo le hace una pregunta: Mujer ¿por qué lloras? ¿a quién buscas?
Tal vez hemos de preguntarnos también nosotros algo semejante. ¿Por qué nuestra fe es a veces tan triste? ¿Cuál es la causa última de esa falta de alegría en nosotros? ¿Qué buscamos los cristianos de hoy? ¿Qué añoramos? ¿Andamos buscando a un Jesús al que necesitamos sentir lleno de vida en nuestras comunidades?
Según el relato, Jesús está hablando con María, pero ella no sabe que es Jesús. Es entonces cuando Jesús la llama por su nombre, con la misma ternura que ponía en su voz cuando caminaban por Galilea: ¡María! Ella se vuelve rápida: ¡Maestro!
María se encuentra con el Resucitado cuando se siente llamada personalmente por él. Es así. Jesús se nos muestra lleno de vida cuando nos sentimos llamados por nuestro propio nombre y escuchamos la invitación que nos hace a cada uno. Es entonces cuando nuestra fe crece.
No reavivaremos nuestra fe en Cristo resucitado alimentándola sólo desde fuera. No nos encontraremos con él, si no buscamos el contacto vivo con su persona. Probablemente, es el amor a Jesús conocido por los evangelios y buscado personalmente en el fondo de nuestro corazón, el que mejor puede conducirnos al encuentro con el Resucitado.
¡¡Feliz Pascua de Resurrección!!

El relato de la resurrección de Lázaro es sorprendente. Por una parte, nunca se nos presenta a Jesús tan humano, frágil ...
22/03/2026

El relato de la resurrección de Lázaro es sorprendente. Por una parte, nunca se nos presenta a Jesús tan humano, frágil y entrañable como en este momento en que se le muere uno de sus mejores amigos. Por otra parte, nunca se nos invita tan directamente a creer en su poder salvador: _Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí aunque haya mu**to, vivirá y todo el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre, ¿crees esto?_
Jesús no oculta su cariño hacia los tres hermanos de Betania que, seguramente, lo acogen en su casa siempre que viene a Jerusalén. Un día, Lázaro cae enfermo y sus hermanas mandan un recado a Jesús: nuestro hermano, _a quien tú quieres_ , está enfermo. Cuando Jesús llega a la aldea, Lázaro lleva cuatro días enterrado. Ya nadie le podrá devolver la vida.
La familia está rota. Cuando se presenta Jesús, María rompe a llorar. Nadie la puede consolar. Al ver los sollozos de su amiga, Jesús no puede contenerse y también él se echa a llorar. Se le rompe el alma al sentir la impotencia de todos ante la muerte ¿quién nos podrá consolar?
Hay en nosotros un deseo insaciable de vida. Nos pasamos los días y los años luchando por vivir. Nos agarramos a la ciencia y, sobre todo, a la medicina para prolongar está vida biológica, pero siempre llega una última enfermedad de la que nadie nos puede curar.
Tampoco nos serviría vivir esta vida para siempre. Sería horrible un mundo envejecido, lleno de ancianos, cada vez con menos espacio para los jóvenes, un mundo en el que no se renovara la vida. Lo que anhelamos es una vida diferente. Sin dolor ni vejez, sin hambres ni guerras, una vida plenamente dichosa para todos.
Hoy vivimos en una sociedad que ha sido descrita como _una sociedad de incertidumbre_ (Z. Beuman). Nunca había tenido el ser humano tanto poder para avanzar hacia una vida más feliz. Y sin embargo, nunca tal vez se ha sentido tan impotente ante un futuro incierto y amenazador ¿En qué podemos esperar?
Como los humanos de todos los tiempos, también nosotros vivimos rodeados de tinieblas. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Cómo hay que vivir? ¿Cómo hay que morir? Antes de resucitar a Lázaro, Jesus le dice a Marta esas palabras que son para todos sus seguidores un reto decisivo: _Yo soy la resurrección y la vida: el que cree mi aunque haya mu**to vivirá, y todo el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre_ .
A pesar de dudas y oscuridades, loz cristianos creemos en Jesús, Señor de la vida y dd lz muerte. Sólo en él buscamos luz y fuerza para luchar por la vida y para enfrentarnos a la muerte.Sólo en él encontramos una esperanza de vida más allá de la vida.
¡Feliz día del Señor!

Celebramos el cuarto Domingo de Cuaresma, Domingo _laetare_ o domingo de la alegría dentro del esforzado camino cuaresma...
15/03/2026

Celebramos el cuarto Domingo de Cuaresma, Domingo _laetare_ o domingo de la alegría dentro del esforzado camino cuaresmal. Este cuarto Domingo nos regala el evangelio llamado de *la curación del ciego de nacimiento* . Es un relato impresionante. El evangelista nos describe el recorrido interior que va haciendo un hombre perdido en tinieblas hasta encontrarse con Jesús, _Luz del mundo_ . No conocemos su nombre. Sólo sabemos que es mendigo, ciego de nacimiento, que pide limosna en las afueras del templo. No conoce la luz. No la ha visto nunca. No puede caminar ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.
*Un día Jesús pasa por su vida* . El ciego está tan necesitado que deja que la trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza sanadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.
Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: _un hombre que se llama Jesús lo ha curado_ . No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. *Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre* .
Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. Él les habla de su experiencia: _sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo_ . La preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: _que es un profeta_ . Lo que ha recibido de Él es tan bueno que ese hombre tiene que venir de Dios. *Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teologia, pero sienten que ese hombre viene de Dios* .
Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan de la sinagoga. Pero *Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca* . _Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo_ . Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quien lo busca. Nadie se lo puede impedir.
Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: _¿Crees en el Hijo del hombre?_ ¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca. _¿Y quién es, Señor, para que crea en él?_
Jesús le dice: _lo estás viendo: el que te está hablando, ése es_ . Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice: _Creo, Señor_ . Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde.
¡Feliz domingo de la alegría!

En el catecumenado bautismal de adultos, los domingos 3°, 4° y 5°, son especiales. En ellos se realizan los escrutinios ...
08/03/2026

En el catecumenado bautismal de adultos, los domingos 3°, 4° y 5°, son especiales. En ellos se realizan los escrutinios que preparan a los catecúmenos a recibir el perdón de los pecados en el Bautismo que se celebrará en la Vigilia Pascual. Por eso, en esos tres domingos los evangelios son igualmente especiales no sólo por su amplitud sino por su temática bautismal: el 3° domingo de Cuaresma nos presenta a Jesús como _Agua viva_ ; el 4°, como la _Luz del mundo_ ; y el 5° como la _Resurrección y la Vida_ .
Iniciamos esta trilogía hoy con el 3° domingo de Cueresma. Es cautivadora la escena que nos narra el evangelio. Llega Jesús a la pequeña aldea de Sicar. Está _cansado del camino_ . Su vida es un continuo caminar y recorrer los pueblos anunciando ese mundo mejor que Dios quiere para todos. Necesita descansar y se queda _sentado junto al manantial_ de Jacob.
Pronto llega una mujer desconocida, sin nombre. Es samaritana y viene a apagar su sed en el pozo del manantial. Con toda espontaneidad Jesús inicia el diálogo: _Dame de beber_ .
¿Cómo se atreve a entrar en contacto con alguien que pertenece a un pueblo impuro y despreciable como el samaritano? ¿Cómo se rebaja a pedir agua a una mujer desconocida? Aquello va contra todo lo imaginable en Israel. Jesús se presenta como un ser necesitado. Necesita beber, busca ayuda y acogida en el corazón de aquella mujer. Hay un lenguaje que entendemos todos porque todos sabemos algo de cansancio, soledad, sed de felicidad, miedo, tristeza o enfermedad grave.
Las necesidades básicas nos unen y nos invitan a ayudarnos, dejando a un lado nuestras diferencias. La mujer se sorprende porque Jesús no habla con la superioridad propia de los judíos frente a los samaritanos, ni con la arrogancia de los varones hacia las mujeres.
Entre Jesús y la mujer se ha creado un clima nuevo, más humano y real. Jesús le expresa su deseo íntimo: _si conocieras el don de Dios_ , si conocieras que Dios es un regalo que se ofrece a todos como amor salvador... Pero la mujer no conoce nada gratuito. El agua la tiene que extraer del pozo con esfuerzo. El amor de sus maridos se ha ido apagando, uno tras otro.
Cuando oye hablar a Jesús de un _agua_ que calma la sed para siempre, de un manantial interior, que salta con fuerza dando fecundidad y vida eterna, en la mujer se despierta el anhelo de vida plena que nos habita a todos: _Señor dame de beber_ .
De Dios se puede hablar con cualquiera si nos miramos como seres necesitados, si compartimos nuestra sed de felicidad superando nuestras diferencias, si descubrimos entre todos que Dios es Amor y sólo Amor.
Descubramos en Jesús el _Agua viva_ que calma la sed para siempre.
¡Feliz día del Señor!

Dirección

Paseo Quintanilla
León
24007

Horario de Apertura

16:30 - 18:00

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