23/02/2026
LUNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA
Evangelio del día y reflexión
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 31-46
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.
Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
Palabra del Señor
Reflexión
Este texto es directo y no admite interpretaciones cómodas.
Jesús no habla de teorías religiosas, ni de sentimientos, ni de discursos brillantes. Habla de hechos concretos: dar de comer, dar de beber, acoger, vestir, visitar. Obras. Acción real.
El criterio del juicio no será cuánto sabíamos, sino cuánto amamos en lo concreto.
Lo más fuerte del pasaje es esto: Cristo se identifica con el necesitado.
No dice “me representaban”, sino: “conmigo lo hicisteis”. O lo omitisteis.
La Cuaresma empieza recordándonos algo esencial:
la fe que no se traduce en caridad práctica es estéril.
No se trata de hacer cosas extraordinarias.
Se trata de no pasar de largo.
Hoy la pregunta no es abstracta. Es personal:
¿A quién estoy ignorando?
¿Dónde puedo servir de forma concreta?
Porque al final, lo que contará no será lo que dijimos creer, sino lo que hicimos con los más pequeños.
Y eso no es amenaza. Es claridad.