Parroquia Corazón de María LPGC

Parroquia Corazón de María LPGC Actividades de la Parroquia, Catequesis desde la infancia hasta la tercera edad. Comunidades de jóvenes y adultos. Convivencias...

08/05/2015

Comenzamos hoy la Novena dedicada al Corazón de María. Serán distintos predicadores (tres, haciendo cada uno un 'triduo') y cada día se encarga una Comunidad de la Parroquia o una acción Pastoral (cada día una o dos, pues de lo contrario, no hay días suficientes).
Mañana hacemos una Caminata a Teror para acompañar a la Virgen del Pino. Y seguimos con la Novena por la tarde.

08/05/2015

Nuestro distintivo.
“Este es el mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado” (Juan 15,12).
Habla de este modo antes de que empiece su pasión. De hecho, en ese momento pronuncia un discurso de despedida que constituye su testamento. Si lo que dice un padre antes de morir, no se olvida nunca, ¿qué será de las palabras de Dios?
Por eso, tómalas muy en serio y juntos tratemos de comprenderlas profundamente. “Este es el mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado”.
Jesús está a punto de morir, y todo lo que dice se resiente de los que va a suceder. De hecho, su inminente marcha reclama sobre todo la solución de un problema: ¿Cómo puede él permanecer entre los suyos para llevar adelante la Iglesia?
Jesús está presente, por ejemplo, en las acciones sacramentales: Él se hace presente en la Eucaristía. Pues bien, Jesús también está presente donde se vive el amor recíproco. Él lo ha dicho: Donde están dos o tres reunidos en mi nombre yo estoy en medio de ellos (Mateo 18,20).
Por lo tanto, Él puede permanecer eficazmente presente en la comunidad donde el amor recíproco se vive a fondo. Y a través de la comunidad puede continuar revelándose al mundo e influyendo en éste.
San Juan, que es el que cita las palabras que estamos profundizando, ve en el amor recíproco el mandamiento por excelencia de la Iglesia, cuya vocación es justamente ser comunión, ser unidad.
De hecho, Jesús dice: De esto sabrán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.
Por tanto, si quieres buscar el verdadero signo de autenticidad de los discípulos de Cristo, si quieres conocer cual es su distintivo, tienes que descubrirlo en el amor recíproco vivido. Los cristianos se reconocen por este signo. Y, si falta éste, el mundo no reconocerá en los cristianos a los discípulos de Jesús.
En el mismo discurso de despedida Jesús llama “suyo” a este mandamiento. Es suyo, y por tanto, le es especialmente querido.
No lo debes entender simplemente como una norma, una regla o un mandamiento más. En él Jesús quiere revelarte un modo de vivir, quiere decirte como encauzar tu existencia. Antes de trabajar, antes de ir a misa, antes de cualquier actividad comprueba si entre ti y quien vive contigo existe el amor recíproco. Jesús te dice que este mandamiento es ‘nuevo’: Os doy un mandamiento nuevo. ¿Qué quiere decir? ¿Tal vez que este mandamiento era desconocido? No. ‘Nuevo’ significa hecho para los tiempos nuevos. ¿De qué se trata entonces?
A través del único amor divino que poseemos existe una afinidad entre el Padre, el Hijo y nosotros cristianos. Este amor es el que nos introduce en la vida de la Trinidad. Este amor de Dios es el que nos hace hijos suyos.

08/05/2015

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles (10,25-26.34-35.44-48):
Cuando iba a entrar Pedro, salió Cornelio a su encuentro y se echó a sus pies a modo de homenaje, pero Pedro lo alzó, diciendo: «Levántate, que soy un hombre como tú.»
Pedro tomó la palabra y dijo: «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.»
Todavía estaba hablando Pedro, cuando cayó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban sus palabras. Al oírlos hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes circuncisos, que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles.
Pedro añadió: «¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros?»
Y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo. Le rogaron que se quedara unos días con ellos. Palabra de Dios.

08/05/2015

Salmo: Sal 97,1.2-3ab.3cd-4
R/. El Señor revela a las naciones su salvación
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/.
El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera, gritad, vitoread, tocad. R/.

08/05/2015

Segunda lectura: 1ª carta del apóstol san Juan (4,7-10):
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados. Palabra de Dios.

08/05/2015

Evangelio: según san Juan (15,9-17):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.» Palabra del Señor.

02/04/2015

CELEBRACIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR.
JUEVES SANTO. 2 DE ABRIL DE 2015.

I. RITOS INICIALES:
1. Canto de entrada.

2. Procesión.

3. Saludo del Presidente:
Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección; él nos ha salvado y liberado. Que su gracia, su amor, su paz estén con todos ustedes.

4. Monición ambiental:
Jesús se reúne con sus apóstoles en familia para preparar la Pascua; así mismo nosotros, como comunidad de comunidades, hemos sido convocados por Jesucristo para esta Celebración de la Cena del Señor en la que, al igual que en aquella Última Cena, nos va a ofrecer su Cuerpo y su Sangre como mayor gesto de su Amor, un Amor que se manifiesta en el servicio al otro, en ser el primero pasando por ser el último, lejos de las diferencias, haciendo nuestro lo bueno del otro. Estemos atentos al mensaje que Jesús transmite a sus discípulos, a nosotros, que formamos esta asamblea donde Él se hace presente.

5. Invitación al arrepentimiento.
En silencio, reconozcamos que él es nuestro Señor, que nos ha liberado del pecado, y pidámosle que tenga piedad de nosotros.
- Tú, pan vivo bajado del cielo. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, alimento de vida eterna. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, camino, verdad y vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.

6. Gloria. Mientras tanto, se tocan las campanas.
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tu Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

8. Oración colecta.
Señor Dios nuestro, nos has convocado esta tarde para celebrar aquella misma memorable Cena en que tu Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a la Iglesia el banquete de su amor, el sacrificio nuevo de la Alianza eterna; te pedimos que la celebración de estos santos misterios nos lleve a alcanzar plenitud de amor y de vida.

II. LITURGIA DE LA PALABRA:
1. Primera lectura: Éxodo 12,1-8.11-14.
Monición:
En la primera lectura, los hebreos viven el paso hacia la liberación de Egipto mediante una comida apresurada, en la cual, la sangre del cordero es defensora, salvadora y liberadora. Esta comida simboliza el paso de Dios dando la vida a su pueblo.

2. Salmo 115:

3. Segunda lectura: 1ª Corintios 11,23-26.
Monición:
La Eucaristía es el Sacramento de toda la obra salvadora de Dios para con los hombres. En ella se hace presente la comunión con Dios; es un signo que manifiesta nuestra decisión de pasar de la esclavitud a la libertad. El gesto de Cristo hacia nosotros amándonos hasta la muerte, exige que todos nosotros nos amemos.

4. Proclamación de Juan 13,1-15:

5. Homilía.

6. Lavatorio de los pies:
Hemos escuchado en el evangelio cómo Jesús, aquella tarde de la Última Cena, hizo ese gesto sorprendente y significativo: se puso a lavar los pies a los discípulos. Un signo de su amor y de su entrega. Al repetir ahora aquel gesto el que preside la celebración, recordamos que eso es lo que tenemos que hacer cada día también nosotros si de verdad queremos seguir el camino de Jesús.

7. Oración de los fieles:
Antes de compartir la mesa de Jesús, oremos ahora al Padre del cielo para que su amor llegue a todos. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.
*1. Por la Iglesia. Te pedimos, Señor, por el Santo Padre, los obispos, sacerdotes, consagrados y consagradas, para que tu Espíritu pueda habitar en ellos. Roguemos al Señor.
*2. Por los Gobernantes, especialmente por los de España, para que en verdad su meta sea el servicio al pueblo. Roguemos al Señor.
*3. Por los que sufren. Parados, marginados, enfermos, pecadores, y por los más necesitados. Te pedimos, Señor, que acrecientes nuestro amor por ellos y que se pueda resolver su situación. Roguemos al Señor.
*4. Por todos los que estamos aquí reunidos celebrando la Cena del Señor, para que muriendo, podamos resucitar con Cristo. Roguemos al Señor.
Escucha, Padre, la oración confiada que te dirigimos como discípulos de Jesús, tu Hijo, que vive y reina…

III. OFERTORIO:

1. Presentación de las ofrendas:
Pan: Bendice, Señor, este pan que venimos a presentarte como el trabajo de nuestras manos, para que vuelva a nosotros convertido en tu cuerpo.
Vino El fruto más puro que nos da la viña te lo queremos ofrecer, para que en esta Cena Santa pueda correr por nuestras venas, convertido en sangre tuya.
Bolsas de la colecta Con esta ofrenda, Señor, pretendemos ayudar a los que nada tienen.

2. Oración sobre las ofrendas.
Concédenos, Señor, participar dignamente en estos santos misterios, pues cada vez que celebramos este memorial de la muerte de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención.

IV. LITURGIA EUCARÍSTICA:
1. Prefacio I de la Eucaristía.

2. Plegaria Eucarística I con su eucología.

V. RITO DE LA COMUNIÓN Y DESPEDIDA:
1. Canto del padrenuestro.

2. Canto durante la paz.

3. Canto durante la comunión.

4. Oración de post-comunión.
Concédenos, Dios todopoderoso, que la cena de tu Hijo, que nos alimenta en el tiempo, llegue a saciarnos un día en la eternidad de tu reino.

5. Traslado del Santísimo Sacramento y Adoración.

20/02/2015

Salgo de viaje y no podré conectar. Por esa causa he puesto los textos bíblicos y el comentario de los tres próximos domingos. Unido

20/02/2015

III Domingo de Cuaresma. Ciclo B.
Domingo 8 de Marzo de 2015.

Señor Jesús, en cada Pascua subías a Jerusalén: nosotros, durante toda la Cuaresma e incluso toda la vida, nos preparamos para celebrar tu Pascua y nuestra Pascua: la liberación del mal, del egoísmo y de la muerte, gracias a la fuerza del amor del Padre que Tú has vivido en plenitud y nos das a conocer.
Que nuestra fe, Señor Jesús, se centre en ti, y que no seamos como aquellos en quien no podías confiar.
Ayúdanos a saber valorar la dignidad de cada persona, y a no profanarla jamás por ningún tipo de explotación o desprecio; que cada mujer y hombre lleguen a vivir como imágenes vivas de Dios y templo donde Él habita.
Que, como a ti, Señor, también nos abrase el celo por los que son templo de Dios y sepamos dedicar nuestra existencia a hacer el bien, poniendo el máximo interés en evitar la degradación de la dignidad de las personas.
Te pedimos especialmente, Señor Jesús, por todos los que tienen la vida destruida a causa de la violencia o explotación económica o sexual: que lleguen a descubrir su dignidad y encuentren quien les ayude vivirla.
Y te pedimos también por los que destruyen la dignidad de los demás y por los que demasiadas veces permanecemos indiferentes ante estas situaciones.

20/02/2015

Primera lectura: del libro del Éxodo 20, 1-17
En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras:
«Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud.
No tendrás otros dioses frente a mí. No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra.
No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos, cuando me aborrecen.
Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos.
No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.
Fíjate en el sábado para santificarlo.
Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades.
Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos.
Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.
No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su a**o, ni nada que sea de él.» Palabra de Dios.

20/02/2015

Salmo responsorial: Sal 18, 8. 9. 10. 11 (Jn 6, 68)
La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos. R/
La voluntad del Señor es pura y eternamente estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/
Más preciosos que el oro, más el oro fino; más dulces que la miel de un panal que destila. R/

20/02/2015

Segunda lectura: 1ª carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1,22-25
Hermanos:
Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados -judíos o griegos-, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Palabra de Dios.

Dirección

Obispo Rabadán 11
Las Palmas De Gran Canaria
35003

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