08/09/2026
“Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir… no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo.”
1 Pedro 1:18-19
No fuimos comprados con oro.
No fuimos comprados con plata.
No fuimos comprados con buenas obras.
No fuimos comprados con religión.
No fuimos comprados con lágrimas.
Fuimos comprados…
con sangre.
No necesitamos una iglesia fascinada consigo misma.
Necesitamos una iglesia fascinada con Cristo.
No necesitamos salir diciendo:
“Qué buenos músicos.”
“Qué buena organización.”
“Qué buen predicador.”
La iglesia ha entendido el evangelio cuando sale diciendo:
“¡QUÉ SALVADOR!”
Estamos dentro de una historia q ya sabemos el final.
Cristo vence.
Cristo reina.
Cristo será adorado.