11/06/2026
𝐀𝐋𝐓𝐀𝐑 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐀𝐃𝐎 𝐀𝐋 𝐂𝐎𝐑𝐏𝐔𝐒 𝐂𝐇𝐑𝐈𝐒𝐓𝐈
𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐅𝐑𝐀𝐍𝐂𝐈𝐒𝐂𝐀𝐍𝐀 𝐇𝐄𝐑𝐌𝐀𝐍𝐃𝐀𝐃
𝐃𝐄𝐋 𝐒𝐀𝐍𝐓𝐈́𝐒𝐈𝐌𝐎 𝐂𝐑𝐈𝐒𝐓𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐇𝐔𝐄𝐑𝐓𝐎 𝐘 𝐍𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀 𝐒𝐄𝐍̃𝐎𝐑𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐒𝐎𝐋𝐄𝐃𝐀𝐃
𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐨𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝟖𝟎𝟎 𝐚𝐧̃𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨 𝐝𝐞 𝐀𝐬𝐢́𝐬 (𝟏𝟐𝟐𝟔-𝟐𝟎𝟐𝟔)
❞𝐄𝐋 𝐁𝐀𝐍𝐐𝐔𝐄𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐋 𝐒𝐄𝐍̃𝐎𝐑❞
Este año 2026 la Iglesia Universal celebra el octavo centenario de la muerte y partida al cielo de San Francisco de Asís. Es por ello que la Franciscana Hermandad del Santísimo Cristo del Huerto y Nuestra Señora de la Soledad, con sede canónica en la Iglesia de San Francisco, ha realizado este altar conmemorativo en el día grande de La Orotava.
El óleo que preside nuestro altar muestra a San Francisco y a Santa Clara en “la comida mística”. Su encuentro en Santa María de los Ángeles, narrado en "Las Florecillas de San Francisco", describe cómo ambos santos quedaron en éxtasis profundo mientras se disponían a comer juntos, destellando fuego divino. Este fenómeno, interpretado por los habitantes locales como un incendio celestial, simboliza el amor ardiente y la profunda contemplación de la tradición seráfica.
La escena está presidida por el Cristo de La Laguna, imagen estrechamente vinculada a la presencia franciscana en la Isla y presente en la Misa Pontifical que presidirá Su Santidad León XIV mañana 12 de junio en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Como homenaje a la visita papal el remate de este altar efímero muestra los elementos pontificios por excelencia: la tiara papal y las llaves cruzadas, símbolo del mandato de Cristo a Pedro como cabeza de la Iglesia: “Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo". (Mateo 19,11).
El banquete, como prefiguración del cielo, nos invita a alzar la mirada y contemplar la presencia real de Cristo en la Sagrada Eucaristía, que es la mesa del Señor, el lugar donde se ofrece y se hace alimento de vida eterna y nos llena de fe como a Francisco y Clara. Agradecemos a las monjas clarisas del convento de La Laguna por cedernos la reproducción que preside este altar y por su trabajo y oración por los más desfavorecidos de nuestra sociedad.