19/08/2026
𝐂𝐀𝐓𝐄𝐃𝐑𝐀𝐋 𝐄𝐅𝐈́𝐌𝐄𝐑𝐀, 𝐀𝐑𝐂𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐀𝐘𝐔𝐍𝐓𝐀𝐌𝐈𝐄𝐍𝐓𝐎 | 𝐍.𝐇.𝐃 𝐅𝐞𝐫𝐧𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐅𝐚𝐧𝐞𝐠𝐚𝐬
Con motivo de la inminente Venida de la Virgen del Rocío a su pueblo de Almonte, se ha presentado el Arco del Ayuntamiento.
El arquitecto José Román Carrasco, encargado del proyecto, ha querido que su recorrido tuviera un carácter catequético y evangelizador, confiando este proyecto a nuestro hermano Fernando Fanegas. Desde la Hermandad del Rocío de La Línea le damos nuestra más sincera enhorabuena por su maravilloso trabajo.
¡Viva la Virgen del Rocío! 💙
ℹ️ 𝐅𝐔𝐍𝐃𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍:
El nuevo arco de la Venida 2026 no se concibe únicamente como una estructura arquitectónica destinada al exorno urbano, sino como un instrumento de evangelización y transmisión de la fe, capaz de convertir el recorrido procesional en una experiencia catequética abierta a todos los devotos.
Con motivo de la Venida de la Virgen del Rocío a Su Pueblo de Almonte, la Santa Sede mediante decreto ha concedido Año Jubilar, que se desarrollará desde el 15 de Agosto de 2026 (Solemnidad de la Asunción) hasta el 31 de Mayo de 2027 (Fiesta de la Visitación).
El decreto permite a los fieles obtener la indulgencia plenaria de todos aquellos fieles que acudan a visitar a la Stma. Virgen y cumplan con los requisitos que indica la Iglesia Católica (sacramento de la Reconciliación, celebración y participación de la eucaristía y oración por las intenciones del Papa).
El conjunto pretende llevar a cabo un recorrido catequético a los fieles, mediante una síntesis visual de la doctrina mariana de la Iglesia Católica, unida a la espiritualidad propia de la devoción rociera y al sentimiento histórico del pueblo de Almonte hacia su Patrona, que pueda ayudar a disponer los corazones de todos aquellos que se postren de una manera u otra ante la madre de Dios.
La disposición de textos, imágenes, símbolos y escenas se ha concebido siguiendo un recorrido doctrinal que presenta la figura de la Santísima Virgen desde cuatro perspectivas complementarias:
• María en la Iglesia.
• María en la Revelación.
• María en la Tradición.
• María en la Piedad Popular.
El conjunto pretende ofrecer una síntesis visual de la doctrina mariana de la Iglesia Católica, unida a la espiritualidad propia de la devoción rociera y al sentimiento histórico del pueblo de Almonte hacia su Patrona.
Las portadas como fundamento doctrinal
Las dos grandes portadas de acceso constituyen el inicio del itinerario catequético y presentan los fundamentos doctrinales sobre la figura de María.
Portada I. Ayuntamiento
En la cara interior de los pilares se incorporarán textos extraídos del Catecismo de la Iglesia Católica:
Panel derecho
• «Después de la Ascensión de su Hijo, María estuvo presente en los comienzos de la Iglesia con sus oraciones» (CIC 965).
• «La Virgen María es para la Iglesia el modelo de la fe y de la caridad» (CIC 967).
Panel Izquierdo
• «Creemos que la Santísima Madre de Dios continúa en el Cielo ejercitando su oficio materno» (CIC 975).
• «María es verdaderamente Madre de Dios porque es la madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre» (CIC 509).
Estos textos presentan a María como Madre de Dios, Madre de la Iglesia e intercesora permanente de los cristianos.
Portada II. Parroquia.
En la cara interior de sus pilares se dispondrán textos procedentes del Magisterio de la Iglesia:
Panel derecho
• «Como Virgen Madre, es para la Iglesia y cada creyente modelo en su camino de fe y signo de esperanza» (Marialis Cultus, Pablo VI).
• «Hija predilecta del Padre y Sagrario del Espíritu Santo» (Lumen Gentium).
Panel izquierdo
• «El Rosario es una excelente forma de oración meditada» (Grata Recordatio, Juan XXIII).
• «Las Hermandades están llamadas a ser talleres de santidad» (Carta Pastoral de los Obispos del Sur, 2023).
Con ello se vincula la devoción rociera con la enseñanza oficial de la Iglesia y la llamada universal a la santidad.
Cuerpos laterales.
Los cuerpos laterales a la Cúpula Central, incorporan textos que en cada caso representan lo que sigue:
Primer cuerpo. María en la Revelación
En los textos del primer cuerpo del arco desarrolla la presencia de María en los Evangelios, alusivos a cuatro episodios fundamentales:
Lado derecho
• La Anunciación: «El Señor está contigo».
• La Visitación: «Se alegra mi espíritu».
Lado Izquierdo
• Las Bodas de Caná: «Haced lo que Él os diga».
• El Calvario: «Ahí tienes a tu Madre».
Estas escenas constituyen los principales hitos de la presencia de María en la Historia de la Salvación y permiten presentar visualmente su misión como Madre, discípula y mediadora.
Segundo cuerpo. María en la devoción popular
El segundo cuerpo incorpora textos procedentes de las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, conectando la tradición medieval mariana con la religiosidad popular andaluza.
Lado derecho
• «A la Virgen Santa María todos alabar debemos».
Lado izquierdo
• «La Madre de Dios acude cuando se la llama con fe».
En los laterales de las cuatro cúpulas que conforman los dos cuerpos laterales, se incorpora la Estrella que vienen a significar que María es la Estrella de la evangelización y la primera evangelizadora, como indicó en su día San Juan Pablo II. El Evangelio más completo e íntegro lo encontramos en el corazón de la Virgen. Esa vivencia del Evangelio por parte de la Virgen llega a su culmen cuando acompaña hasta el final a Su Hijo, nuestro Señor, cuestión que queda simbolizada con la Cruz que acompaña a la Estrella a cada uno de sus lados.
Dentro de la Estrella se incluyen vidrieras que reinterpretan a parte de la serie Las Abuelas Almonteñas de Francisco Maireles, como homenaje a la memoria viva de Almonte y de la devoción rociera.
A través de dichas figuras femeninas de avanzada edad, el artista ensalzó el papel de aquellas mujeres encargadas tradicionalmente de portar y custodiar diversos enseres y atributos de la Virgen del Rocío durante los actos y traslados de la Patrona.
Estas pinturas constituyen una de las creaciones más emblemáticas de Francisco Maireles y uno de los testimonios artísticos más singulares de la identidad rociera de Almonte.
Maireles trasciende el retrato individual para convertir a estas mujeres en símbolos colectivos de la memoria, la fe y la tradición. Sus rostros, marcados por el paso del tiempo, reflejan la experiencia, la dignidad y la espiritualidad acumulada de generaciones de un pueblo, que mantuvieron viva la devoción rociera desde la sencillez, el sacrificio y la transmisión familiar de las costumbres.
Cada una sostiene un elemento relacionado con los atributos y enseres de la Virgen, transformándose en custodias de una herencia cultural y religiosa que forma parte de la identidad de Almonte, configurando una auténtica alegoría del pueblo y de su relación histórica con la Blanca Paloma.
Con una pintura de intensa expresividad, marcada por la fuerza del gesto y la profundidad psicológica de los personajes, Maireles dignificó la labor silenciosa de quienes sostienen las tradiciones desde la discreción. Las abuelas aparecen en el arco de la venida de 2.026, como depositarias de la memoria popular, convertidas en ofrenda, testimonio y símbolo de la religiosidad del pueblo de Almonte y junto a ellas símbolos del Espíritu Santo y María Santísima,
custodios y protectores de la fe que les guía. Del mismo modo que se quiere dejar constancia de la Solemnidad litúrgica de Pentecostés, cuando se celebra la Romería a la Virgen y la visitan las Hermandades filiales de la Hermandad Matriz.
Se rememora así el capítulo 2 del libro de los Hechos de los Apóstoles, cuando el Espíritu Santo baja sobre la Virgen y los discípulos del Señor, representado en forma de paloma según la tradición iconográfica de la Iglesia católica.
La cúpula central. María en la Tradición de la Iglesia
La nueva cúpula central constituye el núcleo simbólico del conjunto.
Los nervios que articulan la gran cúpula central constituyen uno de los elementos simbólicos fundamentales del arco. Más allá de su función compositiva, representan los múltiples caminos que conducen a la Virgen del Rocío, imagen de la fe compartida por generaciones de rocieros y almonteños.
Cada nervio nace desde la base de la estructura y asciende progresivamente hasta culminar en una cruz, evocando el sentido profundo de la peregrinación rociera. Del mismo modo que las hermandades, los peregrinos y los devotos parten desde lugares distintos para encontrarse con la Blanca Paloma, todos estos caminos convergen en una misma verdad: Cristo, representado por la cruz que corona cada recorrido.
Esta disposición ascendente simboliza el itinerario espiritual del creyente. La Virgen aparece como guía y mediadora en el camino de la fe, conduciendo a sus hijos hacia su Hijo. Por ello, los nervios no concluyen en un elemento ornamental cualquiera, sino en el signo supremo de la Redención. La cruz se convierte así en la meta última de todos los senderos que recorren los devotos bajo la protección de María.
Al mismo tiempo, estos elementos pueden interpretarse como rayos de gloria que irradian desde la gran cúpula. La tradición cristiana ha contemplado siempre a la Virgen como reflejo perfecto de la luz de Cristo; por ello, la estructura se transforma en una bóveda luminosa que extiende su amparo sobre el pueblo de Almonte. Los nervios evocan haces de luz que abrazan a los fieles y elevan su mirada hacia las cruces que los rematan, recordando que toda gracia recibida por intercesión de María encuentra su origen y plenitud en Cristo crucificado.
En el contexto de la Venida, este simbolismo adquiere una dimensión especialmente significativa. La Virgen abandona su Santuario para acercarse a sus hijos y recorrer con ellos el camino hacia Almonte. Los nervios representan entonces la unión de todos los senderos físicos y espirituales que confluyen en este acontecimiento extraordinario. Cada uno de ellos asciende hasta una cruz, proclamando que la devoción rociera no se detiene en María, sino que encuentra en Ella el camino seguro que conduce a Jesucristo.
De este modo, la gran cúpula se convierte en una imagen de la universalidad de la devoción rociera: una red de caminos, de plegarias y de corazones que se elevan hacia la Virgen del Rocío y que, guiados por su mano maternal, culminan en la Cruz, signo de salvación, esperanza y victoria.
Con “la María” se quiere presentar el símbolo más universal de la Stma. Virgen María, consistente en el monograma “AM” entrelazada. Procede de la expresión latina “Auspice María”, que significa “Bajo la protección de María”.
Sobre La María” emerge el símbolo de la centralidad de Cristo en la Historia de la salvación de los hombres como la presencia maternal y espiritual de María como madre de Cristo y de la Iglesia, que sale a evangelizar por los cuatro puntos cardinales.
Arquitectónicamente representa el Cielo y la Gloria de Dios; catequéticamente expresa la veneración secular de la Iglesia hacia la Virgen.
En las vigas perimetrales en el sentido longitudinal del cuerpo de la cúpula se incorporarán citas de grandes santos marianos:
• «La grandeza de María reside en su humildad» (Santa Teresa de Calcuta).
• «María es el camino más seguro para ir a Jesús» (San Luis María Grignion de Montfort).
En las cuatro vigas interiores que cierran los pilares de la cúpula se dispondrá hacia el interior la letanía: REGINA RORIS, ORA PRO NOBIS (Reina del Rocío, ruega por nosotros), así como SANTA MARIA, solicitando amparo y protección a la Madre de Cristo.
De este modo, el espacio central del arco se convierte en el corazón espiritual y devocional del conjunto.
Tramos perimetrales. La oración del pueblo
Los recorridos exteriores del arco se destinan a recoger la voz orante del pueblo cristiano, con una selección de las letanías del Rosario, práctica de piedad popular y de generaciones.
- Reina de las Vírgenes
- Reina de la Paz
- Casa de oro
- Espejo de justicia
- Rosa Mística
- Auxilio de los cristianos.
- Puerta del Cielo.
- Estrella de la mañana
- Salud de los enfermos
- Madre amable
- Virgen Fiel
- Madre admirable
- Torre de marfil
- Causa de nuestra alegría
Iconografía.
Se quiere mostrar también el marcado carácter devocional del Pueblo de Almonte (que se considera de la Virgen y a la que venera como patrona y protectora) con la reinterpretación de Francisco Rovira de las pinturas de Maireles, de las abuelas almonteñas, que acompañan a la Virgen en su Venida al Pueblo cada siete años, portando sus atributos y enseres litúrgicos. Se pone así de manifiesto como Almonte está con Su Madre en todo momento y le auxilia en su camino de Venida al Pueblo.
Las portadas introducen la pintura de Francisco Maireles de la Virgen de Pastora, sobre motivos florales en sus paños laterales, haciendo referencia a su protección y reinado sobre de la marisma.
Mensaje final del conjunto
Todo el programa catequético se encuentra orientado a mostrar a la Virgen del Rocío como:
• Madre de Dios.
• Madre de la Iglesia.
• Reina del Rocío.
• Modelo de fe.
• Camino hacia Cristo.
• Protectora del pueblo de Almonte.
El arco se transforma así en una auténtica catequesis visual, donde arquitectura, arte, tradición y fe se integran para expresar la devoción secular de Almonte a su Patrona y transmitir el mensaje cristiano a cuantos contemplen y atraviesen este espacio ceremonial.