18/06/2026
Hoy se celebra a San Gregorio Barbarigo, promotor del hábito de la lectura espiritual🙏
Cada 18 de junio la Iglesia Católica celebra la memoria de San Gregorio Barbarigo, cardenal y obispo italiano del siglo XVII que destacó por su profundo celo pastoral, su compromiso con la educación y su incansable labor al servicio de la renovación de la Iglesia. Reconocido por su inteligencia, capacidad de trabajo y cercanía con los fieles, fue considerado por sus contemporáneos como un hombre misericordioso con todos, pero exigente consigo mismo.
Nacido en la República de Venecia el 16 de septiembre de 1625, Gregorio Giovanni Gasparo Barbarigo recibió una sólida formación humana y cristiana. Antes de abrazar la vida sacerdotal, desarrolló una prometedora carrera diplomática al servicio de Venecia. A los 20 años participó en el histórico Congreso de Münster, donde conoció al nuncio apostólico Fabio Chigi, quien se convertiría en su guía espiritual y tendría una influencia decisiva en su discernimiento vocacional.
Ordenado sacerdote en 1655, su trayectoria eclesial avanzó rápidamente. Chigi, elegido poco después Papa con el nombre de Alejandro VII, lo nombró canónigo de Padua y posteriormente obispo de Bérgamo. En 1660 fue creado cardenal y cuatro años más tarde asumió el gobierno pastoral de la diócesis de Padua, donde desarrolló gran parte de su obra evangelizadora.
Convencido de que la formación era clave para fortalecer la fe, impulsó la educación de seminaristas, promovió la creación de escuelas y abrió una biblioteca que se convirtió en una de las más prestigiosas de Italia. Asimismo, utilizó las imprentas de su diócesis para difundir literatura católica y fomentar la formación espiritual de los fieles.
Su preocupación por las personas más vulnerables también marcó su ministerio. Durante epidemias y momentos de dificultad, atendió personalmente a enfermos y necesitados, mostrando una caridad concreta y cercana.
San Gregorio Barbarigo falleció el 15 de junio de 1697. Fue beatificado en 1761 y canonizado por San Juan XXIII el 26 de mayo de 1960. El llamado “Papa Bueno”, originario de Bérgamo, siempre lo consideró un modelo de pastor y una inspiración para su propia misión al servicio de la Iglesia.