04/06/2026
𝐀𝐋𝐓𝐀𝐑 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐇𝐄𝐑𝐌𝐀𝐍𝐃𝐀𝐃 𝐃𝐄𝐋 𝐍𝐀𝐙𝐀𝐑𝐄𝐍𝐎 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐄𝐋 𝐂𝐎𝐑𝐏𝐔𝐒 𝐂𝐇𝐑𝐈𝐒𝐓𝐈
En este Año del Señor de 2026, la Hermandad del Nazareno, con el propósito de contribuir al lucimiento de la Solemnidad del Cuerpo de Cristo, ha levantado un altar con el que participa en el concurso convocado por el Ayuntamiento de Huelva.
Ya en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo, la hermandad instalaba un altar en el cancel de la parroquia de la Purísima Concepción, siendo este el principal motivo por el que se ha elegido dicho emplazamiento.
Para esta ocasión, un gran cortinaje sirve de telón de fondo sobre el que se dispone el dosel tallado y dorado por Francisco García en los años cuarenta del siglo XX. En él se enmarca una gran custodia de tres metros de altura, elaborada por la priostía de la hermandad mediante la utilización de diversos elementos de orfebrería pertenecientes al patrimonio de la corporación.
Esta gran custodia se compone de cuatro cuerpos decrecientes que ascienden en forma piramidal, elevados sobre la peana de Jesús Domínguez. La custodia de asiento parte de una base presidida, en cada una de sus vistas, por capillas realizadas por Ramón León Peñuelas, en las que se representan el Nacimiento de Cristo, la Anunciación y la Visitación de la Virgen, flanqueadas por ángeles del mismo autor. El primer cuerpo alberga la custodia de mano, realizada a partir de un antiguo relicario dorado, enriquecido con pedrería y resplandor.
En el segundo cuerpo se aprecia una imagen de orfebrería de Nuestro Padre Jesús Nazareno y, en el superior, la Virgen de la Cinta, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Huelva, Protectora de las Hermandades y Madrina de la Coronación de nuestra amantísima titular, aunando en este templete las devociones históricas sobre las que se asienta la fe de Huelva desde hace siglos.
Corona la torre un cupulín flanqueado por jarras con azucenas, símbolo de nuestra parroquia, y, sobre este, ángeles músicos que sustentan la Cruz de Jerusalén, titular de nuestra hermandad. Esta pieza constituye el remate del banderín de nuestra querida banda, cedido gentilmente para la ocasión.
Toda la custodia de asiento se encuentra profusamente adornada con jarras de claveles blancos, uvas espigas y lazos, reforzando así la simbología eucarística. Asimismo, la ornamentación se completa con una pareja de jarras que contienen distintas flores metálicas realizadas por el grupo de mujeres de la hermandad.
Flanqueando el motivo central se encuentran sendos candeleros y columnas con los arcángeles tallados por Luis Ortega Brú para el paso del Señor, portando espigas y flores.
A los pies de la custodia se dispone un Niño Jesús de plomo, vestido con túnica brocada de tisú y encaje de Bruselas y duquesa, portando en sus manos un cáliz de plata del siglo XVII y un ramillete de espigas, sobre un escabel tallado y dorado de época rocalla.
A ambos lados se sitúan sendas bandejas de plata labrada. En una de ellas se disponen las especies: vino en una jarro de cristal, uvas, un cáliz y vinajeras de plata dorada del siglo XVIII. En la otra el pan con el cristograma y el copón del mismo juego completando así la simbología eucarística.
En el exterior de la parroquia, una guirnalda de lentisco enmarca el arco de la portada junto a una pareja de gallardetes, realzando la fachada. Del mismo modo, parejas de blandones flanquean la bandera del Papa, colocada con motivo de su próxima visita a nuestra nación, y la bandera de la hermandad, integrando así el espacio interior y exterior del altar y conformando un conjunto armónico y completo.
Desde estas líneas, la hermana mayor y la Junta de Oficiales de Gobierno desean transmitir su más sincero agradecimiento y felicitación a todos y cada uno de los hermanos que han colaborado en la preparación y ejecución de este fastuoso altar, levantado para mayor honra y gloria de Dios.
𝐀𝐋𝐀𝐁𝐀𝐃𝐎 𝐒𝐄𝐀 𝐉𝐄𝐒𝐔́𝐒 𝐒𝐀𝐂𝐑𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐀𝐃𝐎.