05/10/2023
Hoy, 5 de octubre, segundo día de Triduo a San Francisco de Asís en nuestra parroquia a las 20:00h 🕗 Franciscana Hdad Sacramental de la Salud - Huelva
¿Te has preguntado cómo fue el proceso de discernimiento vocacional de los santos? 🤔
A veces podemos caer en la tentación de pensar que la tuvieron fácil o que eran santos de nacimiento 😅 ¡Pues no! Ellos al igual que nosotros tuvieron que discernir a qué los llamaba Dios.
Francisco, al irse convirtiendo, lo cual duró varios años, no tenía idea de lo que Dios le estaba pidiendo, pero perseveró, se puso a la escucha en oración, se conoció a sí mismo, venció sus miedos y le preguntó a Jesús: ¿Qué quiéres que haga? ¡Y vaya que Jesús le respondió! 🙌
Aquí te compartimos algunos datos interesantes sobre su respuesta vocacional ¡No te la pierdas! 😇
Y tú ¿ya descubriste tu vocación? ¡No demores tu respuesta!
En tu vocación, está tu felicidad, descúbrela y vívela plenamente, Dios te ha dotado de todo lo necesario para hacerlo. ¡Paz y bien!
PROCESO VOCACIONAL DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
El discernimiento de su vocación fue un proceso lento, en el cual se pueden distinguir seis momentos o encuentros sucesivos de gran significado:
1. ENCUENTRO CONSIGO MISMO.
El punto inicial del proceso vocacional de Francisco está marcado por el encuentro consigo mismo. Se puede decir que tal encuentro tuvo su primera manifestación, aunque todavía de forma muy incipiente, cuando se hallaba en la cárcel de Perusa. Las incomodidades de la cárcel, así como los sufrimientos de la enfermedad que padeció poco después, contribuyeron a que el joven hijo de Pedro de Bernardone comenzara a mirar de forma más seria su futuro.
El proceso del encuentro de Francisco consigo mismo fue lento y a veces doloroso, pues supuso la ruptura con su pasado, es decir, el cambio de su proyecto personal por el proyecto de Dios. Este cambio no estuvo exento de dificultades, aunque éstas no siempre son presentadas de forma explícita por las fuentes biográficas. Lo más claro de este proceso es el esfuerzo por leer las señales que Dios le enviaba a través de sueños o visiones.
El encuentro consigo mismo está caracterizado por un progresivo recogimiento interior acompañado por la oración y la meditación cada vez más frecuentes, que lo llevaron a lo que hemos llamado una «interioridad esencial», es decir, no a un simple subjetivismo egoísta, sino al encuentro con los valores fundamentales de la vida, indispensable para un verdadero discernimiento.
Junto con el recogimiento interior se dio en Francisco el progresivo dominio de sí mismo, el abandono de todo lo que juzgaba superficial y una decidida búsqueda de libertad interior, expresada de forma especial en la desapropiación de las cosas materiales.
Una demostración de que el encuentro de Francisco consigo mismo fue auténtico es que no lo condujo a un encerramiento individualista sino que lo abrió a los demás. En su caso específico se dio en la apertura a los pobres, haciendo de la presencia del pobre en la vida franciscana un verdadero sacramento de la presencia de Dios.
2. ENCUENTRO CON LOS POBRES
En este encuentro se dio un proceso que supuso superar sus prejuicios que lo inducían a su rechazo instintivo y que culminó en la identificación con ellos. Este proceso lo llevó a un cambio radical de su horizonte social con su decidida opción por los pobres.
Uno de los valores que se ponen en evidencia durante el encuentro de Francisco con los pobres es su generosidad, con lo cual demostró su capacidad de salir de sí mismo.
3. ENCUENTRO CON EL LEPROSO
Más allá del aspecto dramático que tiene el episodio del beso al leproso, este hecho se debe tomar como un caso emblemático de los muchos encuentros que tuvo Francisco con los leprosos, hasta el punto que se constituyó en una práctica habitual de él y de sus primeros hermanos. Se trata de una práctica que, mirada desde el punto de vista pedagógico, marca un esfuerzo de vencimiento de sí mismo en el proceso vocacional del santo.
El encuentro con los leprosos no sólo confirma la dimensión social de la vocación de Francisco, sino que dispone su espíritu para una mejor comprensión de la persona de Cristo Crucificado.
4. ENCUENTRO CON EL CRUCIFICADO
Este encuentro marca teológicamente y de manera determinante su vocación, pero a su vez es una demostración de que la oración tuvo un papel de primer orden en su proceso vocacional y un signo evidente de su capacidad de obedecer a la voz de Dios.
5. ENCUENTRO CON EL EVANGELIO
El momento culminante de la vocación de Francisco fue su encuentro con el Evangelio, que iluminó de manera definitiva su camino e hizo del Evangelio su principal referente; constituye también un punto importante para cualquier pastoral vocacional, en especial por lo que significó su contacto con la Palabra de Dios, la disponibilidad a sus insinuaciones, la rapidez de su respuesta.
El encuentro de Francisco con la Palabra de Dios es sintetizado por Buenaventura en cuatro pasos que bien valdría la pena rescatar como propuesta metodológica para la formación inicial de los hermanos: escuchar, comprender, encomendar a la memoria, llevar a cabo.
La consecuencia inmediata del encuentro con el Evangelio para Francisco fue la liberación de todo lo que le impedía la transmisión del mensaje evangélico a los demás; debe ser también un punto de referencia concreto, una meta específica en cualquier proceso vocacional.
6. ENCUENTRO CON LOS HERMANOS
Este encuentro marca el punto final del proceso vocacional de Francisco y a la vez lo perfecciona, en cuanto le da uno de los matices que caracterizarán su carisma en la Iglesia. El santo recibía a los nuevos hermanos como dones de Dios, motivo por el cual experimentaba una gran alegría, según el testimonio unánime de las fuentes.
Esta actitud comporta la aceptación indiscriminada de todos los hermanos en su gran diversidad.