24/04/2026
«TODOS ORAMOS POR TODOS»
SEMANA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
VIERNES: EL GRANO DE MOSTAZA
Lo pequeño puede ser inmenso: Mc 4, 30-34
Dijo también: —¿Con qué compararemos el reinado de Dios? ¿Con qué parábola lo explicaremos? Con una semilla de mostaza: cuando se siembra en tierra es la más pequeña de las semillas; después de sembrada crece y se hace más alta que las demás hortalizas, y echa ramas tan grandes que las aves del cielo pueden anidar a su sombra.
Con muchas parábolas semejantes les exponía la Palabra, conforme a lo que podían comprender. Sin parábolas no les exponía nada; pero aparte, a sus discípulos les explicaba todo.
Afirmaciones que despiertan
Por eso esta semana estamos repitiendo con fuerza:
· La vida, mi vida, vocación.
· Mi vida es una misión
· Al decir sí a Dios y ser misionero, construimos una cultura vocacional.
Y recordamos que todos oramos por todos:
· Oramos por los que ya han dicho sí.
· Oramos por los que tienen miedo.
· Oramos por los que sienten una inquietud.
· Oramos por nosotros mismos.
· Porque cuando un joven descubre su vocación, el mundo cambia.
Iluminación
· La vocación no empieza con algo gigante.
· Empieza con un gesto pequeño pero sincero.
· La Misa termina con envío: “Ite, missa est”. No es el final. Es misión.
· Una Iglesia eucarística es una Iglesia misionera. Y una Iglesia misionera necesita jóvenes valientes.
Oración vocacional
Oh Dios, Padre bueno,
Señor y dueño de la mies,
escucha la oración de tu Iglesia,
«asamblea de llamados».
Concédenos abundantes y santas vocaciones
sacerdotales, consagradas y contemplativas,
al matrimonio y vida familiar,
misioneras, apostólicas y laicales,
garantía de vitalidad para el porvenir de tu Iglesia,
aquí y en cualquier parte del mundo.
Haz que vivamos «la vida como vocación»,
a la que Tú nos llamas.
Para que respondamos a tu llamada
en la variedad de vocaciones y carismas.
Danos sabiduría para anunciar
el Evangelio de la vocación;
discernimiento para acompañar a todos
en su camino vocacional;
y generosidad para servirte
en una renovada «pastoral de la llamada». Amén.