El convento, regentado por la comunidad de religiosas dominicas de Santa Catalina de Siena, fue fundado por Don Hernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos, si bien su esposa, Leonor de Torres, se encargó de terminarlo en 1540. Presenta un retablo mayor del siglo XVIII y un conjunto de pinturas y esculturas de estilo tardobarroco con la firma de José Risueño y José de Mora entre otros a
rtistas. Sobre la reja del coro sobresale un lienzo de grandes proporciones realizado por el artista granadino Pedro Atanasio Bocanegra, el cual nos muestra los "Desposorios místicos de Santa Catalina", de una belleza singular. Del resto del convento, destaca su patio principal, situado en la parte sur, de dos pisos con arquerías y con columnas y capiteles de diferentes épocas; el refectorio, con decoración plateresca y, finalmente, una casa árabe del siglo XIV, situada al noroeste, cuya decoración arquitectónica recuerda a la del patio del palacio del Mexuar en la Alhambra. Deseamos que el visitante se sumerja no sólo en el arte y su significado, sino que también pueda conocer de primera mano el modo de vida de esta comunidad religiosa y disfrute de su estancia rodeado de un patrimonio a la vez desconocido pero sumamente rico e interesante.