17/04/2026
ESTE PROXIMO DOMINGO 19 DE ABRIL, TERCER DOMINGO DEL MES, EN LA MISA DE 12.30H CELEBRAREMOS "LA MINERVA".
Esta es la tercera parte de una serie de entregas dónde conoceremos la historia de la Cofradía del Santísimo Sacramento de Galapagar :
La iglesia de Galapagar se termina en el año 1513, y ya el día 21 de octubre de 1505 había nombrado el Cardenal Cisneros desde Segovia a Don Martín de Mendoza, primer Párroco de la iglesia, que estuvo desde ese momento bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción y del Santísimo Cristo de las Mercedes.
El 23 de abril de 1507 el Papa Julio II concede a Don Diego Hurtado de Mendoza, tercer Duque del Infantado un privilegio para que en su Oratorio privado celebrase los Oficios de la Semana Santa, lo que prueba la importancia e influencia de este personaje.
En 1513, cuando se inaugura por fin la Iglesia, entra en vigor una ordenanza dictada anteriormente por Don Íñigo López de Mendoza, II Duque del Infantado, que da idea de la rigidez y dureza con que eran tratadas en aquel tiempo las cuestiones religiosas, en prosecución de la unidad territorial, política y religiosa de España, y que dice textualmente que:" los judíos o moros que no acaten las Ordenanzas eclesiásticas serán mutilados y desterrados.
Don Diego Hurtado de Mendoza, III Duque del Infantado, fue un gran señor para Galapagar, pues veló con espíritu protector por sus vasallos y les concedió a instancia de Alonso Bravo, el 20 de enero de 1.525, el título de Villa; nombrando a San Sebastián como patrón del pueblo.
Es pues muy justo que sus contemporáneos, incluidos los naturales de Galapagar, le conocieran con el sobrenombre de "El Gran Duque".